Toda mujer quiere tener un cabello increíble, suave y lleno de vida. De hecho, cualquiera que tenga frizz sabe lo desagradable que es ver las pelusas estropeando el peinado. Si sufre el problema, aquí hay algunos consejos que pueden ayudar.

Qué es el frizz

El volumen no siempre se debe al frizz. Además del cabello rizado, que ya está más armado por las características del cabello, los cabellos poco saludables, por falta de hidratación o procedimientos excesivos, también tienden a volverse más voluminosos. A veces los pelos tienen deficiencias en algunos componentes o están muy dañados por procesos químicos y terminan volviéndose porosos, por lo que se arman para cualquier cosa.

Y la gente se confunde pensando que todo es frizz. El cabello más pequeño, que se repele entre sí, es la verdadera definición de frizz, y es importante identificar el problema real para llegar a la mejor solución.

Cuál es la principal causa de las pelusas

El frizz se forma principalmente por la humedad del aire. En las regiones más húmedas es muy común que aparezcan pelos rebeldes debido a la electricidad estática: cuando el cabello está seco y entra en contacto con esta humedad, los pelos terminan repeler, provocando el frizz. El cabello necesita tener sus componentes en equilibrio, como el agua y las sales minerales. El frizz es una falta del mismo y muestra que el cabello no es realmente saludable.

El mejor tratamiento para las pelusas: hidratación

Todo cabello necesita tratamiento. A veces, se deja de lado el cuidado de la hidratación y el mantenimiento del cabello; es importante que esto cambie. Hoy contamos con productos específicos para cada necesidad. Lo que le falta al cabello encrespado es agua, por lo que la hidratación es fundamental para proteger las hebras y dejarlas en su sitio. Los mejores tratamientos para reducir el encrespamiento son los que hidratan y reducen estas cargas.

  • Hidrátate semanalmente. La piel de gallina es sinónimo de cabello deshidratado. Una buena hidratación ayuda a mantener el cabello alineado.
  • Cauterizar cada 3 meses. Este proceso cierra las escamas y se convierte en un gran aliado para el cabello.
  • Después de lavar con champú, use acondicionador para cerrar la cutícula del cabello. Antes de aplicar el acondicionador, retire el exceso de agua con una toalla y luego aplique el producto, desde el medio hasta las puntas.
  • Después del lavado, evite frotar su cabello con la toalla. Seca ligeramente con una toalla de algodón o, si lo prefieres, puedes eliminar el exceso de agua de las puntas con toallas de papel.
  • Para el último enjuague, use agua mineral o agua de coco.
  • Evite el uso frecuente de plancha, secadora y agua caliente. El calor desgasta la cutícula, dejando las hebras secas y deshidratadas, permitiendo la aparición de piel de gallina.
  • Evite el uso de productos químicos como tintes y decoloración. En contacto con la química, la cutícula capilar se abre y aparece la piel de gallina. Si no se trata adecuadamente, con el tiempo, el cabello pierde queratina y se rompe con facilidad, empeorando la apariencia y la cantidad de cabello rebelde.
  • Además de la hidratación y cauterización, el cepillo progresivo también es una solución para los casos más graves. También ayuda a tratar y disminuir el volumen del cabello.
  • Evite usar un peine de metal o plástico. La electricidad estática se produce por la fricción de los objetos con el cabello. Una buena opción es utilizar peines de madera, ya que este material elimina la electricidad.
  • Aproveche la ausencia de enjuague. Los productos con silicona y aceites reparadores ayudan mucho. Los mechones rebeldes también se pueden combatir con esmaltes para el cabello, pero tenga cuidado de no exagerar.

Propina

Para mantener el cabello hermoso, sin frizz y con un efecto natural, aplique un sérum, desde la mitad del cabello hasta la punta, y sujételo en forma de moño. Cuando el cabello esté atrapado, sople el aire caliente de la secadora y luego el aire frío. Este choque térmico que sufre el cabello por el aire no deja que se le ponga la piel de gallina. ¡Suelta el moño y nota el movimiento!