La pérdida de peso siempre debe realizarse de forma natural y saludable. Lo importante es comer comidas saludables y sabrosas que te permitan adelgazar y lograr las medidas deseadas. Uno de los responsables de este logro es la nutrición funcional, que provoca que algunos alimentos actúen en el organismo como verdaderos remedios. Conozca algunos alimentos para bajar de peso que ayudan a acelerar su metabolismo.

El proceso de digestión requiere una demanda extra de energía. El cuerpo gasta calorías solo para aprovechar los nutrientes de los alimentos. Además, hay algunos elementos que tardan más en digerirse, induciendo al organismo a un mayor gasto calórico. También hay alimentos que instigan al cerebro a activar el metabolismo. Otros promueven rápidamente la saciedad, evitando que se arroje en dirección a un frasco de helado. ¡Todos benditos! Tienen una cosa en común: además de aportar nutrientes, ayudan con el gasto calórico. Es decir, son aliados en buena forma y no pueden quedar fuera del menú diario. ¿Nos vamos a encontrar con algunos de estos alimentos?

Jengibre

Estudios chinos e ingleses han encontrado que un trozo diario de jengibre (aproximadamente 5 cm) también acelera el metabolismo en un 20%. El gingerol, uno de los ingredientes activos, aumenta la temperatura corporal y exige una mayor demanda de calorías por parte del cuerpo. Según una investigación de la Universidad Joseph Fourier de Francia, la canela también tiene el mismo efecto, gracias al aldehído cinámico. La indicación diaria es de hasta 1 cuchara (postre).

Linaza

La linaza es excelente para quienes desean perder peso. Rica en fibra, proteínas y grasas buenas, ayuda a acelerar el metabolismo y a absorber las grasas del organismo. Este alimento funcional ayuda en la pérdida de peso, mejora la digestión, ayuda al buen funcionamiento del intestino y no permite que el organismo retenga líquidos. La linaza debe comerse molida.

Piña

La piña es una gran fruta para la dieta, ya que es baja en calorías y tiene mucha agua en su composición, lo que la convierte en diurética. Ayuda a controlar el apetito y te satisface con solo una rebanada. También es un excelente humectante corporal. Además, tiene muchas fibras solubles, que son grandes aliadas en el proceso digestivo.

Plátano

El banano es rico en triptófano, un aminoácido importante que ayuda a combatir la ansiedad y los antojos de alimentos que estropean cualquier dieta, como los dulces y la pasta. Además, la fruta tiene vitamina B6 que ayuda en la absorción de la grasa ingerida en la comida. Por último, el plátano tiene fibras solubles, que controlan el apetito durante unas horas.

Arroz integral

En esta versión se mantiene la película que recubre el grano y con ella se conservan las fibras, vitaminas y minerales que se desperdician al pulir el arroz. Las fibras mejoran la calidad de la digestión.

Frijol

Los frijoles son una legumbre rica en fibra, minerales y proteínas, y totalmente libre de grasas saturadas. Además de poder comer a voluntad (ya que no tiene colesterol), ayuda a saciar el hambre, evitando que comas otros alimentos. Las comidas que consisten en frijoles aumentan los niveles de la hormona colecistoquinina. Hace que los alimentos permanezcan más tiempo en el estómago, lo que aumenta las calorías gastadas en la digestión. Los frijoles blancos hacen que el cuerpo absorba menos carbohidratos, utiliza la grasa para generar energía e induce una quema de grasa un 25% mayor.

Té verde

El té verde es un gran producto para quienes desean perder peso. Reduce la absorción de azúcar en sangre, acelera el tránsito intestinal y aumenta el metabolismo, ayudando a quemar grasas. El té verde reduce la absorción de azúcar en la sangre, ayudando a reducir la compulsión por los dulces, además de inhibir la acción de la amilasa, una enzima que actúa en la descomposición de los carbohidratos. Cuando no se descomponen, el cuerpo elimina los carbohidratos.

Tomate

Los tomates son un alimento indispensable en la dieta de quienes quieren adelgazar y mantenerse saludables. El alimento más consumido en la Europa mediterránea, donde la población es famosa por su longevidad. Los tomates previenen varios tipos de cáncer, incluso el de próstata.

Avena

La avena es rica en fibra y se puede comer en copos, batida o molida. Ayuda en la formación de la torta fecal, favoreciendo la digestión. Gracias a su riqueza en ácidos, fibra y lecitina, la avena ayuda a reducir los niveles de LDL en sangre.

Pepino

Rico en muchas vitaminas es un alimento rico en agua, es decir, un excelente diurético. El pepino ayuda a eliminar toxinas del organismo y es antiinflamatorio.

Sandía

La sandía también es una fruta imprescindible en la dieta de quienes quieren adelgazar. La gran cantidad de agua en este alimento ayuda a disminuir los niveles de azúcar en sangre y reduce la cantidad de insulina. Cuando la insulina baja, el cuerpo comienza a quemar sus reservas de grasa. Y comienza a hacer eso precisamente con las cepas de vientre.

Brócoli

El brócoli es fuente de un poderoso antioxidante, la vitamina C. También tiene fibras, que hacen que el cuerpo consuma más calorías en la digestión. Un estudio de la Universidade Estadual Paulista, en Botucatu (SP), mostró que la mayor concentración de nutrientes se encuentra en las hojas y el tallo del brócoli. Cada 200 g de estas partes mezcladas contienen 3,71 g de fibras y 17,25 mcg de vitamina C. El brócoli también tiene sulforan, una sustancia que combate la bacteria Helicobacter pylori, un agente de úlceras y gastritis.

Idealmente, estos alimentos deben comerse juntos. No tiene sentido usar uno u otro y solo ocasionalmente. Poco a poco incluye cada uno de ellos en tu dieta diaria y, por supuesto, no te olvides de los ejercicios físicos.