Al principio, elegir refrescos bajos en calorías parece una decisión consciente. Sin embargo, los estudios muestran que estos refrescos pueden ser bastante dañinos de varias formas. Cuando hablo de «refrescos ligeros» en la publicación, generalmente me refiero a refrescos bajos en calorías («dietéticos», «cero», «light») o cualquier tipo de refresco que utilice edulcorantes artificiales, especialmente aspartamo.

  1. Los refrescos ligeros engordan

Sí, lo leíste bien: las bebidas gaseosas, después de todo, no te ayudan a perder peso. Los edulcorantes artificiales tienen un sabor más intenso que el azúcar natural, lo que lleva, con el tiempo, a hacer que nuestras papilas gustativas sean menos sensibles al azúcar. El efecto es claro: los dulces de antaño ya no se ven tan dulces, y luego «necesitamos» los dulces cada vez más. Y, por supuesto, terminamos abusando de él. Peor que eso, se ha demostrado que los edulcorantes tienen el mismo efecto en el cuerpo que el azúcar para aumentar la producción de insulina. La insulina envía el mensaje al cuerpo para almacenar grasa. Es decir, esto conduce a un aumento de peso, incluso si el refresco tiene menos calorías.

  1. Los refrescos sin calorías no tienen valor nutricional

Cuando tomas un refresco ligero, es cierto que estás comiendo muy pocas calorías. Sin embargo, ¡tampoco estás ingiriendo absolutamente ningún nutriente beneficioso para tu cuerpo! Si realmente quieres una bebida con cero calorías, ¡todos sabemos cuál es la mejor! El agua es necesaria para todo en nuestro cuerpo, por lo que dejar de beberla por un refresco nunca es un buen negocio. Para ayudar a reducir su adicción a los refrescos, una idea es comenzar con agua con gas o incluir más tés durante el día.

  1. Los refrescos ligeros provocan dolores de cabeza

Varios estudios han señalado al aspartamo (el principal edulcorante artificial utilizado en los refrescos bajos en calorías) como agente desencadenante de dolores de cabeza y migrañas. Si sufre de dolores de cabeza constantes, mire las etiquetas y haga la prueba: elimine todas las fuentes de edulcorantes en su dieta, comenzando con el refresco. ¡La solución a su dolor puede estar ahí!

  1. Los refrescos ligeros te limpian los dientes

Con un pH de solo 3,2, el refrigerante es muy, muy ácido. Las sustancias muy ácidas corroen el esmalte dental con el tiempo. Y en ese sentido, no importa si los refrescos son normales o bajos en calorías. Los estudios han demostrado que los adultos que bebían tres refrescos al día tenían una salud bucal significativamente peor, con más caries y una sonrisa más amarillenta. (¡De hecho, los bebedores de refrescos se mantuvieron al mismo nivel que los usuarios de drogas como la cocaína y las metanfetaminas!)

  1. Los refrescos dañan tus huesos

Las mujeres mayores de 60 años ya tienen un riesgo mucho mayor de osteoporosis que los hombres, y los investigadores han descubierto que los refrescos, incluidas las bebidas ligeras, agravan aún más el problema. Se encontró que las mujeres que tomaron el refresco tenían una densidad ósea un 4% menor. (El estudio, publicado en 2006, estuvo muy bien hecho, aislando variables como la ingesta de calcio y vitamina D). La causa más probable de pérdida ósea es que los refrescos provocan demasiada acidez en el cuerpo, y la forma en que el cuerpo reequilibra esa acidez es eliminar el calcio de los huesos.

¿Y tu? ¿Cuál es tu opinión sobre los refrescos?