Si el horario de las tareas es estresante para ti, créeme, mamá, no estás sola. La película se repite con muchas familias, solo hay que llamar al niño para que haga la tarea que da comienzo al largo discurso y al interminable festival de disculpas. Hay quienes ni siquiera son conscientes de su deber, así que a la hora de ir al colegio es la prisa, almorzar con una mano y escribir las respuestas apresuradamente con la otra. Intentamos hacer la tarea más divertida.

También hay gente apresurada que hace todo de todos modos solo para terminar rápido y los que pasan horas haciéndolo, siempre diciendo «lo haré más tarde». Entonces, para empezar, debe comprender cuál es el caso de su hijo y cuáles son las razones de tanta resistencia al hacer la tarea. Por eso es tan importante participar más activamente en ese momento de la vida cotidiana.

Después de todo, ¿el tiempo de estudio tiene que ser siempre tan agotador para la madre y el niño? ¡Creemos que no! Por eso, hemos reunido en este post algunos consejos para aligerar este momento. Además de ayudar a los niños con sus estudios, mantenerse al día con la tarea puede mejorar la conexión entre padres e hijos. ¡Revisa!

Fija una hora para estudiar

Sabemos que los niños necesitan una rutina. Cuando son bebés, significa previsibilidad. A medida que crecen, esto influye directamente en la creación de buenos hábitos. Con el estudio no es diferente, siendo incluso uno de los objetivos de la tarea el ayudar al alumno a crear una rutina de estudio.

Por lo tanto, establezca un tiempo específico para que su hijo realice las tareas del colegio. Observe el momento en que el niño puede concentrarse y desempeñarse mejor. A veces es bueno hacerlo nada más llegar de la escuela, otras veces es mejor descansar un rato, sobre todo si regresa más tarde o está muy cansado.

Mantenga alejadas las distracciones

Otro punto importante es eliminar las distracciones. A los niños pequeños les resulta difícil mantenerse concentrados durante mucho tiempo. Entonces, si la televisión está encendida o el teléfono celular está cerca, seguramente estará distraído todo el tiempo.

Si tienes más de un hijo, lo ideal es que se dediquen a la tarea al mismo tiempo. Si el segundo niño aún no está en la escuela, intente ajustar el tiempo de tarea del mayor cuando el menor esté tomando una siesta o haciendo alguna actividad fuera de casa. Además de evitar que se interponga, puedes prestar más atención a tu hijo y aclarar cualquier duda.

Prepara un rincón del estudio

Si el objetivo es evitar las distracciones, el entorno marca la diferencia. Proporcione un rincón adecuado para que su hijo haga la lección, con comodidad, iluminación y ventilación.

Además de una mesa donde apoyar los libros y cuadernos, deje a mano los materiales que pueda necesitar, como lápices de colores, regla, sacapuntas, pegamento, tijeras, etc. Las actividades de la escuela primaria suelen demandar estos materiales. Si los niños ya están dispersos por la naturaleza, imagina el tiempo que les llevará cada vez que necesiten levantarse para recoger algo.

Que sea maestro por un día

Incluso si ofreces todas las condiciones ideales para que tu pequeño se concentre, algunos niños todavía tienen una mayor resistencia a la tarea. Para empezar, es importante comprender qué es lo que le molesta tanto y por qué a él no le gusta hacerlo.

A menudo, el niño ya ha realizado tareas similares en la escuela y encuentra el deber demasiado repetitivo. En ese momento, vale la pena usar tu creatividad y explorar nuevas formas de hacer tu tarea. Por ejemplo, ofrézcase como estudiante y pídale que le explique el material mientras responde preguntas. Aprovecha ese momento para hacerlo sentir especial.

Utilizar tecnología

Otro método infalible para mantener la atención de los niños es utilizar la tecnología como cebo. No debería ser todos los días, pero eventualmente use la electrónica como una herramienta, déjelo investigar un poco en la computadora o confirmar las cuentas con una calculadora. Hoy en día, existen muchas aplicaciones y plataformas digitales para apoyar los estudios, así como una multitud de canales educativos en Internet que pueden ayudar.

Delega alguna responsabilidad

Involucrarse en ese momento y mantenerse al día con la tarea es esencial, pero eso no significa hacerlo por él. Deje que su hijo asuma la responsabilidad del deber. Una vez establecido el horario, recuérdele que ha llegado el momento, pero déjele que le proporcione el material necesario, busque el cuaderno de material correcto, lea las declaraciones, etc. Incrementar gradualmente el nivel de responsabilidad, haciéndole crear autonomía en sus estudios.

Siempre que necesite ayuda, trate de dar pistas y no respuestas. Si notas alguna dificultad recurrente, anímalos a que se lo pregunten al maestro en el aula. Habla directamente con ella, solo si es necesario, cuando exista una dificultad para leer o un trastorno del aprendizaje, por ejemplo.

La pereza al realizar las tareas es natural, la mayoría de las veces puede ser solo un deseo de jugar, cansancio o dificultad para concentrarse. Estar cerca y mostrar su apoyo, alentar a su hijo, es esencial, sin abordar el problema como un castigo o usarlo como moneda de cambio para liberar beneficios.

Lo importante es mostrarle que su tarea es algo que formará parte de su vida a lo largo de su vida escolar, lidiando con ella de una manera más natural. Habla con él, pregúntale qué puedes hacer para ayudarlo en ese momento, sin pelear ni obligar. A veces, con solo demostrar que se preocupa, la madre puede convencer al niño sobre la importancia de completar las tareas.

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