Hacer dieta no es pasar hambre. Si quieres bajar de peso, necesitas encontrar formas saludables y sin sufrimiento. A continuación se presentan 6 de los mejores consejos para sentir menos hambre y ayudar con la salud y la pérdida de peso.

  1. Come con más frecuencia

Este es el secreto #1 para los flacos. Recordando: comer más a menudo no significa comer más. Existe una cantidad máxima de nutrientes que el cuerpo puede absorber a la vez. Por lo tanto, es mucho mejor tener comidas más pequeñas periódicamente (cada 3 horas, por ejemplo): así, su cuerpo aprovecha al máximo cada comida. Además, tu nivel de azúcar en sangre es más estable, manteniendo tu apetito bajo control y tu energía siempre en un nivel adecuado.

  1. No te saltes el desayuno

Este elemento es una consecuencia del elemento 1 anterior, pero es tan importante que merece ser destacado: ¡nunca te saltes el desayuno! Es impresionante la cantidad de personas que hacen esto por “falta de tiempo”. Levántese temprano, vaya a dormir temprano, haga lo que necesite, pero haga del desayuno una prioridad. Un buen desayuno renueva todos los nutrientes de horas sin comer, aumenta los niveles de azúcar en sangre y te ayudará a controlar tus «ataques de hambre» a lo largo del día.

  1. Come fibras

Considere las fibras como un arma secreta para controlar el hambre. Razón de más para incluir verduras en sus comidas. Las verduras como el brócoli y la coliflor, en particular, son muy ricas en fibra y muy bajas en calorías, lo que te da una sensación de saciedad durante mucho más tiempo sin apelmazar las calorías.

Además, los alimentos integrales (como el arroz integral y el pan), también contienen más fibra que las opciones refinadas, provocando el efecto de mayor saciedad. Además, tardan más en digerirse, lo cual es excelente, ya que hace que la sensación de saciedad dure mucho más.

  1. Come despacio …

Esto es algo simple y realmente funciona … El cerebro tarda unos 10 minutos más que el estómago en recibir el mensaje de que ya estamos satisfechos. Al comer muy rápido, además de no masticar correctamente los alimentos, podemos superar este punto, volviéndonos «llenos» sin ni siquiera darnos cuenta. Lo ideal es siempre terminar una comida con la sensación de «satisfecho», no «lleno».

  1. Adelgaza mientras duermes

Los estudios muestran que las personas que duermen 5 horas o menos por noche tienen un 50% más de probabilidades de ser obesas que las personas que duermen de 7 a 9 horas. La tesis más probable apuntada por los investigadores es que la falta de sueño afecta a las hormonas relacionadas con el apetito, provocando un aumento de peso. Además, hay un detalle más: cuanto más despiertos, más tiempo tenemos para atacar el frigorífico, ¿verdad?

  1. Beba más agua

El agua es el supresor del apetito más saludable, económico y asequible del mundo. Suena a broma, pero la sed se suele confundir con el hambre. Además del agua en forma líquida, los alimentos con mucha agua pueden hacer que se sienta lleno más fácilmente y contener menos calorías para el mismo volumen de alimentos.

Para un refrigerio “anti-hambre” con mucha agua, puede usar lechuga, pepino y tomates. Otra sugerencia es una macedonia de frutas, con trozos de sandía, fresa y naranja.

¿Y tu? ¿Qué hace para vencer el hambre?