Todo el mundo quiere comer sano, pero circulan muchas creencias e información falsa. ¡Conoce 6 de las mayores mitos alimentarios que deberías dejar de creer ahora!

  1. La granola es saludable

Sí, los cereales son excelentes para la salud, pero la granola que se encuentra en los supermercados generalmente consiste en cereales cubiertos de generosas dosis de azúcar y aceite, para darle un toque crujiente a la comida. La cantidad agregada varía según el fabricante, pero puede estar seguro de que un tazón de granola procesada será mucho más dulce y grasoso que un tazón de cereal natural, socavando la etiqueta de «saludable» que normalmente reciben estos alimentos.

  1. El chocolate es malo

El cacao es un alimento lleno de flavonoides, que aumentan el flujo sanguíneo y liberan endorfinas. Además, contiene un tipo de grasa saturada saludable llamada ácido esteárico, cuya investigación ha demostrado que aumenta el colesterol «bueno» (HDL). El gran problema es el chocolate con leche, que contiene cantidades absurdas de azúcar. En su lugar, busque chocolate amargo. Una barra con al menos un 60% de cacao es suficiente, pero cuanto más cacao (y por lo tanto menos azúcar), más «chocolate real» es y mejor para la salud. ¡Aprenda más sobre el cacao!

  1. Los productos con ‘cero grasas trans’ están libres de este veneno

Esta permitido a las empresas anunciar alimentos como «cero grasas trans» incluso cuando tienen hasta 0,2 g de dicha grasa por «porción». Sin embargo, el fabricante determina el tamaño de la «porción», creando espacio para una manipulación extensa de la información. Por ejemplo, una famosa galleta nacional anunciada como zero trans, tiene la porción definida como «2.5 galletas». Si cada porción está cerca del límite de 0,2 g de grasas trans, el paquete puede contener hasta 1,2 g de grasas trans en total, acercándose al límite máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud de 2,0 g de grasa trans por día.

  1. Los alimentos etiquetados como ‘bajos en grasa’ son saludables

El término «bajo en grasas» suele ser sinónimo de «cargado de sal y carbohidratos baratos». Para reemplazar el sabor y la textura de la grasa que se ha eliminado de los alimentos, las empresas suelen incluir maltodextrina, un carbohidrato de rápida digestión. La digestión rápida de carbohidratos aumenta la glucosa en sangre y provoca un desequilibrio de la insulina, lo que provoca hambre más rápidamente, lo que afecta en gran medida sus esfuerzos para perder peso. Además, «cortar grasas» no debe tomarse como lema de buena salud, ya que muchas de ellas son importantes para el buen funcionamiento del corazón.

  1. Los huevos son malos para el corazón

Sí, es cierto que el huevo es rico en colesterol (unos 200 mg cada uno). Para la mayoría de nosotros, el colesterol que comemos a partir de huevos o de cualquier otro alimento no tiene un impacto importante en el colesterol en sangre: el cuerpo simplemente lo compensa produciendo menos colesterol. De hecho, investigaciones recientes muestran que los huevos son uno de los alimentos más nutritivos del planeta y no están asociados con un mayor riesgo de ataques cardíacos. ¡Aprenda más sobre esta súper comida!

  1. Comer carbohidratos por la noche engorda

Estudios recientes han separado 2 grupos de personas, con dietas que contienen la misma cantidad de carbohidratos al día, pero uno de estos grupos consume carbohidratos casi por completo por la noche. Después de 6 meses, no hubo diferencia de peso entre los dos grupos. Es cierto que las dietas bajas en carbohidratos promueven la pérdida de peso en los primeros meses (¡como cualquier otra dieta restrictiva!), Pero las ganancias no se mantienen a largo plazo. Además, si corta los llamados alimentos «buenos carbohidratos» (como cereales integrales, frijoles, frutas y verduras), perderá la principal fuente de «combustible» del cuerpo, así como fibra y nutrientes importantes.

¿Y tu? ¿Alguna vez has creído alguna de estas mentiras? ¿Conoces otros temas que no mencioné aquí?