Ahora es el momento de examinar algunos peores consejos dietéticos muy cuestionables que descubrimos. Cuando se trata de nutrición, es importante desacreditar algunos mitos… ¿vamos?

  1. Evite las grasas

No toda la grasa es dañina. Si bien las grasas en las galletas, las «patatas fritas» y la carne exagerada pueden aumentar el colesterol y el riesgo de ciertas enfermedades, también existen las «grasas buenas». Las castañas, los aguacates y el salmón, por ejemplo, son muy ricos en grasas y protegen tu corazón y tu salud en general. Y sí, cuando se insertan en una dieta saludable, estas grasas facilitan la pérdida de peso.

  1. Las calorías son todas iguales y debe contarlas

La calidad de las calorías es un elemento muy importante en la dieta: los nutrientes contenidos en los alimentos tienen un gran impacto en cómo reaccionará el cuerpo a las calorías de estos alimentos. Las calorías son bastante diferentes entre sí: ¡50 calorías de la manzana tendrán un efecto completamente diferente en tu cuerpo que 50 calorías de las papas fritas! El conteo de calorías puede ser una herramienta interesante para que comprenda más sobre su dieta, pero termina ahí. Nunca debe tomarse de forma aislada para determinar su dieta.

  1. Bebe mucho jugo de fruta

Aunque sigue siendo mucho mejor que los refrescos, juntar todo lo que debería comer de frutas en un día y ponerlo todo en un jugo tampoco es una gran idea. Hay dos problemas. La primera es que se pierden las fibras de la fruta. El segundo es la cantidad de frutas que se comen al mismo tiempo, que sobrecargan el cuerpo de azúcar. Siempre es mejor comer frutas de forma natural. Si vas a hacer un zumo, utiliza solo 1 o 2 frutas como máximo, preferiblemente sin colar para no perder las fibras por completo.

  1. Para bajar de peso, coma la menor cantidad de calorías posible

Cuando reduce drásticamente la cantidad de calorías que consume, su cuerpo entra en «modo económico», lo que significa que su metabolismo se ralentiza y comienza a conservar más energía. Si tu objetivo es bajar de peso, un consejo es centrarte en alimentos nutritivos y no recortar más de 500 calorías diarias, siempre asociado al ejercicio físico (en general, esto favorecerá una pérdida de peso saludable de 0,5 kilos semanales.

  1. Deja de ‘pellizcar’ la comida durante el día

Comer en porciones pequeñas y a menudo es una excelente manera de controlar el hambre y de tomar mejores decisiones nutricionales. El gran problema es el tipo de comida: intercambie galletas y golosinas por opciones más inteligentes como nueces, frutas y yogur. Los alimentos adecuados, cuando se comen con regularidad, mantienen alto su nivel de energía durante todo el día. Es importante aprender a «escuchar a tu cuerpo», y no simplemente a comer porque «es el momento» (¡cuidado con el hambre falsa!).

  1. Para reducir el colesterol, evite los huevos

Rompamos este mito de una vez por todas. El huevo es un alimento prácticamente perfecto y muy saludable. Y, contrariamente al mito, según estudios más recientes, el huevo puede incluso mejorar el HDL (“colesterol bueno”). Mejora la salud del cerebro, el hígado, reduce la inflamación, contiene proteínas y muchas vitaminas. De todos modos, ¡incluir de 4 a 6 huevos por semana es una excelente opción para la salud!

  1. Los edulcorantes artificiales son un gran sustituto del azúcar

Para aquellos que piensan que les está haciendo un gran bien al sustituir los refrescos normales por dietéticos, sepan que no en vano esta basura lidera el ranking de los peores alimentos del mundo. Además de todos los problemas conocidos asociados con los edulcorantes como el aspartamo (ansiedad, atracones, depresión, migraña, entre muchos otros), un estudio reciente mostró que el consumo prolongado aumenta el riesgo de diabetes tipo 2 en un 67%. Si no quiere abandonar el azúcar, opte por reemplazarlo cuando sea posible con edulcorantes naturales, como la stevia o la miel.

¿Y tu? ¿Alguna vez has caído en alguno de estos? ¿Conoces algún otro «consejo infalible» que merezca estar en esa lista?