El sueño de todos los padres es tener un hijo obediente, que haga todo lo que se le pide de inmediato, nunca haga un berrinche o incluso contradiga. Sí, es un sueño y la mayoría de los niños no respetan las reglas. Los niños ponen a prueba los límites y esto no es algo que se pueda evitar, pero saber cómo lidiar con ellos marca la diferencia en el proceso.

Crecer es un proceso que pasa por la etapa de descubrirse a uno mismo, y la independencia que esto conlleva, por lo que es común que en ocasiones te diga ‘no’. La pregunta es cómo responde a esto, su respuesta puede causar un aumento o disminución en su comportamiento desafiante.

Siempre vale la pena recordar quién es el adulto de la historia, y esto no significa que puedas salir gritando ‘haz lo que digo porque aquí soy yo quien manda’, sino que depende de ti aprender a entender mejor lo que necesita tu hijo después de todo, eres el guía, ¿no?

De verdad dices lo que quieres

Lo que ves como un desafío no siempre es realmente un acto de terquedad. Puede, por ejemplo, gritarle a su hijo que entre de la casa cuando esté en el patio. Si no atiende su llamada, existe la posibilidad de que no lo escuche. Prefiera siempre instrucciones claras, dadas cara a cara. Si es posible, pregúntele si entendió lo que necesita. Entonces, evitas malentendidos.

Preste atención a su hijo a diario

¿Has escuchado alguna vez que un niño se porta mal porque quiere llamar la atención? És la más pura verdad. Los niños quieren que los vean, aunque sea a través de una «mala lente». Puede, y debe, prestar atención a su hijo al menos un poco al día. Hablar y estar atento a lo que hizo durante el día, sin tener siempre un comentario negativo que hacer, es una buena forma de evitar que tu hijo piense que la mejor manera de tenerte cerca es haciendo alguna travesura.

Elogie siempre que sea posible

¿Tu hijo hizo algo bueno? ¿Bajaste la tapa del jarrón, pusiste los juguetes en la habitación, dejaste las cosas en orden, te vististe o hiciste algo que pediste? Es muy importante elogiar y mostrar cuánto le gustó este comportamiento.

Tenga cuidado con los elogios «torcidos», aquellos en los que dice que es «bueno, pero …», esto da la impresión de que nada de lo que haga será lo suficientemente bueno.

Dale un poco de control

Cuando un niño desafía, quiere tener un poco más de control sobre lo que hace. Una buena forma de lidiar con esto es ofrecer opciones. ¿Quieres un ejemplo?

– ¿Quieres ponerte el abrigo verde o azul?

– ¿Brócoli o zanahoria?

Tenga en cuenta que de esta manera su hijo se sentirá un poco en control y esto disminuirá la resistencia a lo que usted pide. Tenga en cuenta que debe brindar opciones que sean factibles, tanto para usted como para su hijo, ¿de acuerdo?

Autoridad y recompensa

A todos les gusta ser recompensados, con su hijo no es diferente. Una buena forma de decirle qué hacer y ser obedecido es ofrecerle la tarea y una recompensa. Puedes decir algo como «guarda tu ropa antes de salir a jugar» o «después de comer todo puedes mirar televisión». Es importante no retractarse de lo que dijo y ser firme. La autoridad no tiene por qué ser autoritaria, ¿de acuerdo?

Todo tiene consecuencias

Es necesario mostrar a los niños que cada acción tiene una consecuencia. La mejor manera de hacerlo es explicar las consecuencias lógicas de cada comportamiento. Si su hijo se equivoca, se debe demostrar que esto tendrá una consecuencia negativa, algo así como la pérdida de un privilegio. Esto debe medirse durante un tiempo razonable; no tiene sentido decir que se va a apagar la televisión indefinidamente. Es necesario darle una idea clara de cuándo va a terminar el ‘castigo’ para que no se vuelva abusivo.

Responsabilidad y libertad

La mejor manera de demostrarle a su hijo que no tiene que ser rebelde con usted es establecer una especie de contrato de comportamiento con él. ¿Quieres un ejemplo? Si quiere terminar de ver una película, lo que lo hará dormir un poco más tarde, puede estar de acuerdo, siempre que se vaya a dormir temprano durante los próximos días. ¿Darse cuenta de?

Aprendizaje por meritocracia

Conoces esas promociones en las que tienes que cobrar algo: un cupón, un límite, etc. – ¿Para luego cambiarlo por un premio mayor? La idea aquí es la misma. Puedes estipular con tu hijo algo que quiera, un premio, que dependerá de su buen comportamiento, y luego seguir, dándole ‘tokens’ por cada buena acción, hasta que tenga suficientes ‘tokens’ para merecer el premio. que desea. Este sistema se llama el sistema de fichas, en inglés, y se usa con mucho éxito para la educación infantil, funciona como un buen disciplinario, porque ambas partes tienen control sobre el tema.

Su hijo ve el progreso que hace y usted sigue su desarrollo. Puede poner la pintura en algún lugar que pueda ver fácilmente e ir pegando estrellas u otra pegatina que le guste. De esa forma, sabrá que haciéndolo bien «durante toda una semana» puede ganar siete cromos y acercarse al objetivo final.

Espero poder ayudarla en este desafiante viaje que es la maternidad. Es muy importante tener en cuenta que todos tenemos días buenos y días malos, fases buenas y fases malas. Nadie mejor que usted para ver si su hijo necesita disciplina o si simplemente durmió mal la noche anterior.