Apuesto a que muchos de vosotros tenéis dudas: ¿qué pasará con los pelos después del lavado? Siempre pensamos que el cabello está maltratado, seco, dañado … Pero, ¿sabes cuándo usar una mascarilla de tratamiento y cuándo vale más la pena mantener en el acondicionador básico? ¿Acondicionador o mascarilla para el cabello? ¿Los dos? ¿Cuál es la diferencia?

Algunos dicen que la mascarilla para el cabello puede reemplazar fácilmente al acondicionador. Otros profesionales dicen que cada producto tiene su tiempo para ser utilizado. El acondicionador viene a terminar la función del champú. El cabello se hidrata externamente, dejándolo suave al peinar. La mascarilla proporciona hidratación interna y externa, cargando positivamente el cabello con queratina y otros ingredientes. Ambos sellan las cutículas que fueron abiertas por el champú.

Si quieres hacer un lavado rápido, si tienes prisa, usa el acondicionador. Es más ligero y de uso diario, sirve para deshacer nudos y cerrar las cutículas del hilo, abierto por el champú. Y es rápido de aplicar: basta con pasar de largo a puntas (evitar la raíz) y enjuagar para que los pelos queden sueltos. Después del champú, nuestro cabello adquiere cargas negativas. El acondicionador neutraliza esta situación, evitando el frizz.

Si el cabello está dañado, use una mascarilla. Debido a que está más concentrado, debe aplicarse solo una vez a la semana. Ayuda en la hidratación, la duración del color y la reconstrucción de la fibra maltratada por la química. Turbine retiene y repone proteínas y vitaminas. Son fórmulas más concentradas en activos. Vale la pena usarlo si el cabello está muy seco y desestructurado, después de decoloración, teñido o alisado.

Acondicionador x Mascarilla

Acondicionador

El acondicionador tiene la función de devolver el aceite natural, haciendo que el cabello adquiera una capa protectora esencial para el brillo y la nutrición. Devuelve maleabilidad, reduce los traumatismos entre cepillados y aporta brillo al cabello. El acondicionador también tiene acción antiestática (reduce la electricidad del cabello) y un pH ligeramente ácido, equilibrando así el pH del cabello.

Los champús abren las cutículas del cabello y el acondicionador, además de facilitar el desenredado. También sella las escamas, protegiendo los cables de agentes externos como el sol, el viento y la contaminación.

Otra ventaja del acondicionador es que posee cargas eléctricas positivas que, al reaccionar con las cargas negativas del champú, promueven aún más maleabilidad.

El acondicionador debe usarse solo desde el largo hasta las puntas: ¡nada para pasar por la raíz! La acumulación del producto en el cuero cabelludo puede provocar caspa y otros problemas. El acondicionador se puede utilizar a diario.

Máscarilla

La función de las mascarillas capilares siempre ha sido recuperar el cabello dañado y seco. Las mascarillas hidratan, suavizan, aportan brillo y protegen el cabello.

Las mascarillas están indicadas para cabellos dañados y debilitados por diversos factores externos, y su función es tratar el cabello con un resultado instantáneo haciéndolo nutrido, hidratado y con mucho más brillo y movimiento.

La mascarilla de hidratación se debe aplicar una vez al mes, en el caso de cabellos sanos, y cada 15 días o semanalmente cuando las mechas hayan sido sometidas a procedimientos químicos como decoloración y alisado. Para cada tipo de cabello existe una mascarilla capilar ideal, elige siempre una mascarilla acorde a tu tipo de cabello.

El reemplazo incluso se puede hacer, pero no a diario. Cuando la mascarilla se usa por unos minutos, tiene la acción de un acondicionador, y cuando se usa durante el tiempo indicado por el fabricante, tiene el efecto de una hidratación más profunda. El acondicionador debe usarse a diario y la mascarilla cada dos días, como una vez a la semana. El uso diario de la mascarilla puede comprometer la condición del cabello, dejándolo seco y desnutrido.

La sustitución del acondicionador por la mascarilla es más adecuada para cabellos secos y dañados, en los que la hidratación natural no llega a la longitud del cabello, como los rizados y rizados, por su forma de espiral. Aquellos que realizan muchos procedimientos químicos en el cabello, como decoloración, progresividad y relajación, también pueden hacer el cambio.

Consejos para mejorar la eficacia de la mascarilla

1) Lávese el cabello con agua fría: esta temperatura ayuda a cerrar las cutículas del cabello, aportando más brillo a la región; a diferencia del baño caliente, que abre las cutículas. Por tanto, lo ideal es empezar a lavar con agua tibia y terminar con agua fría.

2) Utiliza el champú solo en la raíz: así mantienes limpio el cuero cabelludo, evitando la caspa, y evitando que las puntas del cabello se sequen.

3) Aplica la mascarilla solo a lo largo de los mechones: además de hidratar la parte más seca del cabello, mantienes el cuero cabelludo previniendo la dermatitis seborreica.

4) Seque su cabello con una toalla de microfibra: a diferencia de la toalla turca común, la toalla de microfibra ayuda a prevenir el frizz, la porosidad y la rotura de los pelos después de la hidratación.

Cómo disfrutar aún más de productos

Para disfrutar aún más de los beneficios de la mascarilla de hidratación, el consejo es aplicarla inmediatamente después del champú, ya que al estar abiertas las cutículas, sus nutrientes penetran más fácilmente en la fibra capilar, pasando, tras el aclarado, el acondicionador.

Y tú, ¿qué usas habitualmente después del champú?