La comida es extremadamente importante para la vida de todos, pero cuando se trata de alimentar a nuestros hijos, recibe una proporción diferente, ¿no es así? A medida que los niños crecen, su cuerpo necesita recibir la dosis correcta de los nutrientes más diversos para que puedan desarrollarse de la mejor manera posible.

Pero, ¿cómo saber si su hijo está comiendo correctamente? Comer mucho no es sinónimo de salud, y queremos asegurarnos de que nuestros pequeños ingieran la cantidad adecuada de vitaminas, minerales, proteínas, entre otros nutrientes. Para estar más seguros, ¿qué tal si aprendemos un poco más sobre la comida de los niños?

Un poco más sobre alimentación infantil

Una de las mayores dudas de los padres sobre la alimentación infantil es probablemente: ¿cuándo ofrecer a sus hijos cada tipo de alimento? La elección de alimentos y la cantidad que se ofrecerá al niño variará según su edad.

Hasta el sexto mes

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), hasta el sexto mes, solo se debe ofrecer leche materna a los niños. Contiene todos los nutrientes que el bebé necesita para desarrollarse plenamente.

Rica en proteínas esenciales para mejorar las conexiones cerebrales, la leche materna también contiene anticuerpos que ayudan a proteger a su hijo de enfermedades. Por eso, en esta etapa, es importante que la madre coma bien y mantenga hábitos saludables. Además de la importancia nutricional, la lactancia materna ayuda a fortalecer el vínculo entre madre e hijo.

A partir del sexto mes

A partir del 6º mes ya es posible introducir algunos alimentos sólidos en la dieta de los más pequeños. Esto no significa que ya pueda comer como adulto, y estos nuevos alimentos deben ofrecerse en cantidades adecuadas. Por lo tanto, servir una cucharada de cada alimento (una cantidad compatible con 1/3 de la ración para adultos) es suficiente.

Es posible insertar tres porciones diarias de carbohidratos, incluidas verduras, frutas y verduras. Las proteínas, en forma de carne y huevos, también deberían tener su función, sin embargo, un poco menos: un máximo de dos porciones al día. Las legumbres, como los frijoles, se pueden ofrecer en una sola porción al día. La leche materna debe mantenerse como el único alimento de su grupo.

Desde 1 año hasta primera infancia (3 años)

Esta fase es una de las más importantes para el niño, que comienza a tener una vida mucho más activa. Por lo tanto, la cantidad de carbohidratos, la principal fuente de energía, aumenta de tres a cinco porciones diarias. Ahora es posible insertar otros tipos de leche y también sus derivados, como la mantequilla y el queso.

Cómo saber si su hijo está comiendo adecuadamente

Si bien la alimentación de los niños suele ser algo que quita el sueño a cualquier madre, es importante tener en cuenta que cada niño tiene una necesidad nutricional diferente. Entonces, no tiene sentido comparar: hay quienes raspan el plato y otros que se van un poco a la izquierda. Si su hijo no es bueno con un tenedor, esto no significa que esté comiendo mal, es posible que ya haya consumido suficiente comida para su biotipo.

¿Una buena táctica? Ofrezca menos de lo que suele comer el pequeño. Entonces, le permite pedir más, y si no lo hace, está satisfecho.

La forma más habitual de saber si su hijo está al día es observándolo. ¿Está activo? ¿Juegas constantemente? ¿Duerme bien? ¿Las uñas y el cabello son normales? Cuando hay una deficiencia nutricional, el organismo acaba dando la respuesta y, por tanto, debemos estar atentos a las señales.

Pero, si aún existe la duda de si el pequeño está realmente comiendo sano, lo ideal es buscar un nutricionista. Verificará si su peso es el adecuado para su edad, si existe deficiencia de algún nutriente, como hierro o vitamina D. Hay pruebas que pueden señalar estos problemas.

¿Y ahí? ¿Ya lo sabes todo sobre alimentación infantil? ¿Cómo sabe qué ofrecer y cuándo alimentar a su hijo? ¡Comparte tus experiencias con nosotros!