Inmunidad es el nombre que le damos a la capacidad del cuerpo para defenderse de los invasores: virus, bacterias u hongos que pueden causar enfermedades. Cuando la inmunidad es baja, es mucho más probable que tengamos infecciones grandes y pequeñas y afecciones como la gripe. Para mejorar nuestra inmunidad, no existe ningún milagro, ni ningún alimento que por sí solo proporcione todos los nutrientes que necesita. Pero la buena noticia es que al incluir alimentos para aumentar la inmunidad, las posibilidades de enfermarse disminuyen considerablemente.

Si notas que tu inmunidad es baja, una gran opción es apostar por ajustes en las comidas. Esto se debe a que los alimentos, bien elegidos, aportan vitaminas, minerales, antioxidantes y otras sustancias que ayudan a mantener el sistema inmunológico.

Ajo

El ajo reduce y ayuda a diluir la mucosidad de los pulmones, siendo eficaz contra la tos persistente y la bronquitis. Incluso el ajo se puede consumir con antibióticos. La alicina, su componente principal, mata las bacterias y ataca a los parásitos y virus. En asociación con aliina y ajueno, bloquea las enzimas que permiten que los microorganismos dañinos dañen los tejidos corporales.

Debido a que es rico en vitamina A, C y E, el ajo es un fuerte aliado para fortalecer el sistema inmunológico.

La mejor forma de consumir ajo es crudo. Un consejo es dejar 2 dientes de ajo en medio vaso de agua durante unas horas. Entonces solo bebe el agua. El ajo frito o cocido pierde algo de su eficacia.

Cebolla

Las cebollas son ricas en sustancias antiinflamatorias, antivirales, antiparasitarias, antibacterianas y antifúngicas, como la alicina. Debido a la presencia de quercetina presente en la cebolla, ayuda en la salud de las personas alérgicas que están siendo tratadas por enfermedades virales, que el cuerpo necesita para fortalecer el sistema inmunológico para eliminar el problema. Por eso es un gran remedio para protegerse de los resfriados, la gripe y las infecciones en general.

Orégano

Las pruebas han demostrado que el orégano es ideal contra la intoxicación alimentaria. Además de matar los microbios en la comida, la especia contiene carvacrol, que activa las defensas.

Los estudios han demostrado que el carvacrol, un fenol antioxidante que se encuentra en el orégano, tiene una potente actividad antiinflamatoria y antimicrobiana cuando se aplica a los alimentos o se toma como suplemento. El orégano también contiene ácido rosmarínico, que tiene propiedades para combatir enfermedades.

Cúrcuma

La cúrcuma es rica en antioxidantes y tiene fuertes propiedades antiinflamatorias. Algunos estudios incluso sugieren que estas cualidades hacen que la cúrcuma sea una fuerte defensa contra los resfriados, la gripe y la congestión nasal. Las altas concentraciones de cúrcuma o cúrcuma pueden ayudar a reducir la inflamación y la fiebre. Aquí se explica cómo utilizar la cúrcuma.

Jengibre

Rico en vitamina C, B6 y con acción bactericida, el jengibre va más allá de ayudar a tratar la inflamación de garganta y ayuda en las defensas del organismo.

El jengibre se compone de varios aceites volátiles que le dan su sabor y olor característicos. Estos aceites son potentes antibacterianos, antivirales, antifúngicos y antiparasitarios.

Se sabe que el jengibre reduce las náuseas relacionadas con la fiebre y las náuseas. Además, ayuda en la producción de bilis, lo que la hace particularmente útil para digerir grasas.

Propóleos

El propóleo contiene proteínas y compuestos capaces de alterar y regular el sistema inmunológico, además de los beneficios de ser antibacteriano y antiviral. El propóleo activa los pasos iniciales de la respuesta inmune estimulando receptores específicos y la producción de citocinas, que modulan los mecanismos de inmunidad.

Aceite de coco

El ácido láurico y el ácido cáprico, presentes en el aceite de coco, tienen la propiedad de modular el sistema inmunológico, actuando contra hongos, virus y bacterias. Además, una forma indirecta de contribuir a la inmunidad es mejorar el trabajo del intestino eliminando las bacterias malas.

Las nueces de Brasil

Las nueces de Brasil contienen selenio, un potente antioxidante que combate los radicales libres, mejora la inmunidad del cuerpo y acelera la curación del cuerpo.

Rúcula

La rúcula también tiene una buena dosis de vitamina C y, por tanto, ayuda a fortalecer el organismo. Al consumir rúcula a diario puedes prevenir e incluso combatir infecciones. Estimula la cicatrización, además de ser rico en antioxidantes.

Además de ayudar a estimular la inmunidad, se sabe que la rúcula fortalece el corazón ya que inhibe las enfermedades cardiovasculares y el envejecimiento prematuro.

Y si tienes anemia o problemas con el calcio, tienes aún más razones para incluir rúcula en tu menú. Eso es porque esta planta es rica en calcio y hierro.

Fresa

Rica en silicio y vitamina C, esta fruta roja ayuda a fortalecer su sistema inmunológico. Las fresas también tienen vitaminas de manganeso, magnesio, potasio, vitamina K y B.

Té verde y matcha

Un estudio de Harvard encontró que las personas que bebieron té verde todos los días durante 2 semanas tenían 10 veces más fuerza para combatir el virus en la sangre que otras que no lo bebieron. El aminoácido responsable de este refuerzo inmunológico se llama L-teanina. El matcha (y el té verde, en menor medida) es rico en esta sustancia, que ayuda a combatir los radicales libres producidos en nuestro organismo. Estos radicales libres favorecen el envejecimiento prematuro y la aparición de algunas enfermedades.

Carne roja

La deficiencia de zinc es una de las deficiencias nutricionales más comunes entre los adultos a nivel mundial, especialmente en vegetarianos y veganos, ya que la carne es la principal fuente de este mineral. La deficiencia de zinc puede aumentar el riesgo de infección. El zinc dietético es muy importante para el desarrollo de los glóbulos blancos, las células del sistema inmunológico que reconocen y destruyen invasores como bacterias, virus y otros. Comer carne varias veces a la semana puede ser una buena idea para obtener el zinc necesario. Quienes no consumen carnes rojas deben optar por la suplementación con zinc.

Shitake

Este hongo es una verdadera sede del sistema inmunológico, gracias al compuesto lentinan. Provoca que el organismo libere una mayor cantidad de células llamadas asesinas, una especie de soldado de élite. La investigación muestra que la ingesta regular de shitake puede mejorar la inmunidad de las personas con VIH y pacientes con cáncer. Lo ideal es consumirlo al menos una vez a la semana.

¿Y tu? ¿Consume estos alimentos con regularidad? ¿Tienes inmunidad al día?