Hay muchos Alimentos que parecen saludables, ¡pero al final son verdaderas bombas! ¿Sabes lo que son? Conoce y no te enamores de tu salud.

  1. Cereal de desayuno

¿Ha notado lo que queda en la bolsa cuando se acaba el cereal de su hijo? Azúcar puro. Puede ser una buena fuente de energía, ya que cada grano del cereal es un grano de maíz, pero solo. Es posible obtener la misma cantidad de carbohidratos en otros alimentos, como el pan integral y las gachas. Sin embargo, existen opciones sin azúcar (generalmente para adultos). En estos casos, puede agregar una fruta, como plátano o fresa, si desea que la mezcla sea más dulce.

  1. Barrita de cereales

Prometen ser una gran opción para bocadillos porque son prácticos para almacenar y contener fibra, nutrientes que aumentan la sensación de saciedad, dan energía y ayudan en el funcionamiento del intestino y la absorción de grasas. Al menos en teoría. Los expertos advierten que muchas de las barras de cereales del mercado tienen un alto contenido de azúcar y sodio. Para saber si este es el caso, compare los ingredientes que están en la etiqueta. El que viene primero es el que tiene más cantidad, así que busque marcas donde la fibra esté en la parte superior de la lista. Prefiera las frutas, que son menos grasas, y las que contienen copos de maíz, miel, avena y nueces.

  1. Caja de jugo

Algunas de estas bebidas, también llamadas néctar de frutas, tienen tanto o más azúcar que los refrescos. Hay hasta dos cucharadas por cada 200 ml, además de una gran cantidad de sodio, sustancia que, en exceso, puede sobrecargar los riñones. Los tintes y aromas también aparecen en el jugo del bote (incluida la soja), es decir, aún más químico. La solución es alternarlo con jugo natural (¡o incluso agua!).

  1. Pechuga de pavo

A pesar de ser visto como una mejor alternativa que el jamón, ambos tienen la misma cantidad de sodio y grasa porque son una mezcla de carne y piel del animal. Y lo peor: para conservar el producto, las industrias utilizan nitritos y nitratos, sustancias químicas que, según algunas investigaciones, pueden provocar cáncer si se consumen durante mucho tiempo. Por tanto, suelte estos alimentos embebidos o procesados (y en esta categoría entran también las salchichas y la mortadela) como máximo una vez a la semana, preferiblemente la versión sin cobertura grasa.

  1. Postre lechoso

Los postres lácteos, como el queso petit suisse, o los que tienen sabor a chocolate o vainilla, son populares entre los niños porque son muy dulces y sabrosos. Pero no se deje engañar por la apariencia del yogur, ya que tiene mucho menos calcio, es mucho más graso y tiene poca proteína. A diferencia de las frutas, que son más nutritivas, muchos de estos postres contienen sabores y colores artificiales. Deben evitarse principalmente en los primeros años de vida, ya que están relacionados con una serie de problemas, desde la alergia hasta la hiperactividad.

  1. Leche de soja

La soja a menudo se considera una opción saludable, pero esto no siempre es cierto. La soja puede ser tan alergénica como la lactosa de la leche. Sin mencionar que la gran mayoría de nuestras sojas son transgénicas, sin estar muy seguros de las consecuencias a largo plazo de esto. La soja es una proteína de difícil digestión, por lo que puede provocar alergias alimentarias en niños menores de dos años, que tienen un sistema digestivo inmaduro. Algunos expertos incluso cuestionan el nombre «leche de soja», ya que no ofrece los mismos nutrientes que la leche normal.

  1. Bisnaguinha

Si has escuchado que el pan francés es malo, ¡es porque no conoces la bisnaguinha! ¡Es suave y esponjosa gracias a mucha grasa hidrogenada! Este tipo de pan se elabora a partir de harina blanca y azúcar, es decir, tiene pocos nutrientes y no tiene fibra. No está tan mal comerlo como máximo una vez a la semana, pero el resto de días elige la versión completa o en forma, rellena de cuajada o incluso de gelatina. Los panes de panadería o caseros en esas panaderías portátiles también son excelentes sustitutos, ya que tienen menos conservantes.

  1. Dedos de pollo

Parece carne de pollo, pero el empanizado es lo que los nutricionistas llaman madera contrachapada: una mezcla de ingredientes no nutritivos, como partes “extrañas” de pollo, piel, harina y leche en polvo. Por lo tanto, incluso si hace asado en lugar de frito, todavía no es saludable. Para empeorar las cosas, lo que le da sabor a la mezcla es el glutamato monosódico. La sustancia realza el gusto e interfiere con el gusto, dejando el paladar acostumbrado a este tipo de alimentos. El empanizado industrializado se usa a menudo como sustituto de la carne de res o el pollo, que son proteínas completas, solo que no son ni mucho menos equivalentes.

  1. Productos Light y Diet

Si tuviste la impresión de que podías consumirlos sin restricciones, olvídalo. Diet and Light solo están indicados para enfermedades como la obesidad y la diabetes. Pensar que se pueden servir a voluntad, ya que tienen menos azúcar y grasa, es un error. Eso es porque el fabricante generalmente agrega demasiado sodio para preservar el sabor. Entonces, si se quiere elegir, es mejor comer una cantidad menor de la versión tradicional que el doble de Light.

¿Y tu? ¿Alguna vez ha caído en una de estas trampas? ¿Conoces algún otro alimento que merezca estar en esta lista?