Todo el mundo sabe que nuestra piel envejece. Pero, ¿qué pasa con el cabello, también envejece? ¡Sí, puedes apostar! El envejecimiento capilar está directamente relacionado con nuestra edad biológica. Sin embargo, los cambios hormonales o factores externos como el tabaquismo, el alcoholismo y las deficiencias nutricionales pueden acelerar este proceso de envejecimiento del cabello.

Alrededor de los 30, hay una disminución en la tasa de metabolismo, lo que provoca un adelgazamiento de la fibra capilar y una desaceleración en la velocidad de crecimiento del cabello, que se manifiesta como una reducción de la densidad del cabello (número de cabellos por unidad de área). En las mujeres, el cabello se adelgaza, mientras que en los hombres hay una pérdida total de cabello. Esto ocurre cuando dos proteínas responsables de la resistencia y sellado de los pelos, elastina y colágeno, se producen a menor velocidad.

En la menopausia, la calidad de la queratina capilar, una proteína fibrosa que explica la elasticidad, se ve directamente afectada por la caída en la producción de hormonas, especialmente estrógeno, que es muy importante para el cabello. La consecuencia son pelos rugosos, porosos y sin brillo. Cuando los niveles de la hormona femenina estrógeno disminuyen en la menopausia, la calidad de la queratina se ve comprometida y el cabello se vuelve más frágil.

Cuál es la diferencia entre cabello envejecido y dañado

Los cabellos dañados presentan sobre todo cambios en el tallo del cabello, es decir: puntas abiertas, mechas rotas, pérdida de brillo y mayor opacidad de las hebras por daño externo (como manipulación excesiva con cepillos o tratamientos químicos). El cabello envejecido, en cambio, presenta cambios en toda la estructura del cabello, que se vuelve menos espeso, menos denso, en menor cantidad y también con una decoloración gradual. Este proceso de envejecimiento se da tanto por factores intrínsecos (como bioquímicos y hormonales) como por factores externos.

Cuáles son las consecuencias para los cables a lo largo de los años

La producción de melanina disminuye: alrededor de los 30 años, los melanocitos (productores de melanina, la sustancia que da color al cabello), comienzan a trabajar más lentamente. En este caso, para solucionar el problema de las canas, basta con pintar. Para minimizar el daño, prefiera tintes con fórmulas libres de metales pesados y tóxicos como el plomo.

Los pelos cambian de textura: con el tiempo el cabello se vuelve poroso, encrespado y quebradizo, ya que contiene menos agua, proteínas y lípidos. Para perder parte de la queratina perdida, tratamientos de salón como cauterización y queratinización.

Hay un desequilibrio: la actividad de las glándulas sebáceas del cuero cabelludo disminuye y acaba volviéndose menos elástico, más seco y quebradizo. Lavados alternos es una buena forma de preservar la defensa natural del cuero.

Pérdida de densidad y volumen: el bulbo piloso comienza a estar menos irrigado, ya que se altera la microcirculación y, por tanto, el cabello nace más fino.

Cómo mantener la vitalidad de los cables

Hay algunos consejos para aumentar la longevidad de los cables. Entre ellos, podemos mencionar:

  • Evite los procedimientos químicos, plancha y secadora.
  • No importa si tus hebras son largas o cortas, cortar en capas es siempre lo que más te rejuvenece. Pero recuerda también mantener tu peinado actualizado.
  • Con el tiempo, se produce un desvanecimiento natural. Por eso, es una buena idea utilizar tónicos periódicamente, en su tono natural, para dar brillo y brillo al cabello.
  • El cabello seco tiene el poder de agregar buenos años a la apariencia. Así que invierte en mascarillas para uso doméstico una vez a la semana.

Tratamiento para reconstruir el cabello

Antienvejecimiento capilar o ADN capilar

La sensación de cabello fino y fino genera una situación muy incómoda e interfiere con la autoestima. Fórmulas cosméticas con potentes activos capaces de actuar en el interior del bulbo piloso, combinadas con una dieta equilibrada, ayudan a revertir esta situación. Algunas sustancias están incluidas en la lista, como los aminoácidos, las vitaminas, la cafeína y la niacinamida. Los activos que cierran las escamas de los pelos y los protegen de agentes externos también son potentes contra el envejecimiento. Son: omega 6, que reconstruye la fibra capilar al transformarse en ceramida; coenzima Q10, que reactiva la producción de queratina reducida con el tiempo; y colágeno, que completa los espacios generados en la estructura del cabello.

Factores como la predisposición genética a la calvicie prematura o la alopecia androgenética, y factores extrínsecos como la radiación ultravioleta, el tabaquismo y la desnutrición forman parte del envejecimiento natural del cabello.

Antienvejecimiento capilar

El antienvejecimiento capilar es un tratamiento que se realiza tras analizar el cabello mediante un dispositivo que permite identificar qué nutrientes se necesitan, entre ellos agentes hidratantes (que devuelven agua y minerales), nutrición (que aportan más aminoácidos y queratina) y reconstrucción (que devuelven agua, minerales, aminoácidos, queratina, proteínas y vitaminas).

El cabello queda más hidratado, nutrido y con más masa, con brillo y densidad. Disminuye la porosidad.

Los productos antiedad están dirigidos al cabello dañado y la reestructuración completa de los mechones. La «edad» del cabello se mide por la pérdida de densidad; textura más rugosa, mayor opacidad (menos brillo), sequedad y cabello quebradizo o débil. Mejoran la salud completa del tallo del cabello, con una propuesta de revitalización y fortalecimiento. Actúan como protectores contra los efectos nocivos de la vida diaria, dando más vida al cabello y al cabello dañado.

El resultado de su uso, tanto a corto como a largo plazo, es un cabello hidratado, sedoso, suave y brillante.

El complejo tiene diferentes ingredientes y diferentes enfoques nutricionales. Los minerales actúan fortaleciendo; vitaminas en hidratación y acondicionamiento; antioxidantes en protección; lípidos en reconstrucción; proteínas en reparación de daños y azúcares naturales en equilibrio de hidratación.

Botox para el cabello

El botox capilar promete el rejuvenecimiento del cabello. Es un reconstructor de fibras capilares. Rellena las «arrugas» del hilo.

Actúa solo donde el cabello más necesita reparación. En general, la raíz es más gruesa que las puntas, y el Botox capilar deja ambas con el mismo grosor. Así, la técnica elimina las puntas abiertas, la piel de gallina y el volumen del cabello. El resultado visual es un cabello ligeramente más suave, sedoso, lleno de brillo y equilibrio.

Es adecuado para cualquier tipo de cabello, especialmente los mechones más dañados. Se requiere mantenimiento cada 3 meses. El retoque solo se puede hacer en la raíz.

Durante el tratamiento, las cutículas de los pelos se abren con aire caliente y, tras aplicar el producto, se cierran con aire frío. La plancha sella los pelos para prolongar el efecto de hidratación.

Por eso, no importa cuál sea tu sexo o edad, es importante que tomes conciencia de la necesidad de mantener tu cabello siempre limpio, bien cuidado e hidratado, la importancia de tener una dieta equilibrada y un control constante de tu salud. Este cuidado puede marcar la diferencia. Después de todo, ¿qué mujer no querría tener un cabello hermoso y saludable?