Cuando se trata de sabor y beneficios para la salud, la uva es una fruta realmente sorprendente. Además de ser una fruta muy energética, determinadas sustancias presentes en la uva ayudan a reducir la tensión arterial dilatando las arterias.

El jugo de frutas también combate la acidez sanguínea, favorece la digestión y tiene capacidad desintoxicante, además de combatir el envejecimiento. Las uvas pueden proteger contra el cáncer de piel y el envejecimiento.

Investigaciones recientes muestran que las uvas pueden proteger contra el cáncer de piel y prevenir el envejecimiento prematuro.

Los responsables de los beneficios son los flavonoides extraídos de la fruta. Estos compuestos defienden a las células de la radiación ultravioleta emitida por el sol, relacionada con problemas de la piel.

Beneficios de la uva

  • Ejerce una acción laxante y diurética, drenando las vías biliares, haciendo un «lavado de sangre».
  • Purifica los órganos.
  • Rico en sales minerales, tales como: calcio, hierro, magnesio, sodio y potasio.
  • Tiene vitaminas (complejo B y vitamina C), además de proteínas, carbohidratos, yodo, fósforo y flavonoides.
  • Protege el corazón de los ataques cardíacos, ya que ayuda a desbloquear las arterias y regula los niveles de colesterol en sangre.
  • Mejora el funcionamiento del hígado y los riñones, ayuda al estómago a recuperarse más fácilmente de las úlceras y gastritis, además de eliminar el ácido úrico de la sangre.
  • Tiene flavonoides que protegen al organismo del ataque de los radicales libres.

Derivados de uva

Vino

Es importante mencionar los beneficios que puede ofrecer el vino – cuando se bebe con moderación, durante las comidas, regularmente y por personas que no tienen contraindicaciones para el consumo de bebidas alcohólicas.

Estos beneficios se consiguen por la presencia de polifenoles, especialmente en los vinos tintos, que tienen un potente efecto antioxidante y antibiótico.

Una de las propiedades más conocidas del vino es que ayuda a bajar el LDL (colesterol malo), y a aumentar el HDL (colesterol bueno), además de ser un gran aliado para quienes quieren tener una vida larga y saludable. Es bueno para el corazón, el cerebro, los músculos y el tracto digestivo, respiratorio y urinario. Y, para aquellos con diabetes, beber vino regularmente mejora el control glucémico y reduce el riesgo de infarto de miocardio.

Jugo de uva

Más nutritivo que el vino, los estudios han revelado que el jugo de uva negra o rosada puede aportar los mismos beneficios para la salud al contener los poderosos antioxidantes, llamados flavonoides, a los que se atribuyen los buenos efectos del vino en el corazón. Se ha demostrado que los flavonoides en el jugo de uva, como en el vino, previenen la oxidación de LDL (colesterol malo) y lipoproteínas de baja densidad, que conducen a la formación de placa en las paredes de las arterias.

El azúcar del jugo de uva está compuesto por glucosa y fructosa y es directamente asimilable: no requiere ningún esfuerzo de los órganos digestivos. Por este motivo, es recomendable alimentar a los pacientes afectados por fiebre.

Por ser alcalinizante (combate la acidez sanguínea), está indicado para personas intoxicadas por el consumo excesivo de carne. El jugo de uva es un estimulante digestivo valioso, ya que acelera el metabolismo, eliminando el ácido úrico, que causa fatiga, de su cuerpo. Además, ayuda a restablecer el equilibrio ácido-alcalino del organismo, necesario para un aporte energético constante y prolongado.

Uvas pasas

Los estudios demuestran que existe un aumento significativo de antioxidantes en compuestos fenólicos durante el proceso de deshidratación de frutas, aumentando así la capacidad positiva de las pasas en los procesos oxidativos que conducen a enfermedades crónicas.

Las uvas son fuente de oligofructosacáridos (que tienen acción probiótica), contienen fibras insolubles, ricas en flavonoides, boro y ácidos fenólicos.

En frutos secos los compuestos fenólicos son incluso mayores que en frutos frescos, porque esta sustancia está aún más concentrada cuando se produce el proceso de deshidratación.

Tiene fibras que tienen la función de acelerar el tránsito intestinal, lo que puede ayudar en la eliminación de carcinógenos. Los estudios revelan que los ácidos grasos producidos por la fermentación de fibras en el sistema digestivo inhiben la proliferación de células cancerosas, y los probióticos de pasas también están relacionados con este proceso. Estas sustancias se forman en el proceso de deshidratación de las pasas, por lo que no es posible encontrarlas en uvas frescas.

Agregar pasas a la dieta tiene varios efectos positivos, por ejemplo, reduce los niveles de colesterol LDL y también sustancias inflamatorias en el cuerpo, no aumenta el nivel de triglicéridos en la sangre, previniendo así enfermedades cardiovasculares.

Después de conocer todos estos beneficios, no puedes querer una uva, ¿verdad?