Los primeros días en la escuela son fundamentales para adaptarse a la escuela primaria. Sin embargo, también pueden ser una gran pesadilla para los padres, que a menudo necesitan pasar horas sentados fuera del aula para que los pequeños estén un poco más seguros.

A pesar de ello, es una etapa llena de descubrimientos y puede ser decisiva para el desarrollo escolar de su hijo. ¡Así que este no es momento para la pereza! ¡Arremángate, consigue un buen libro para pasar ese tiempo en la escuela y mira en esta publicación cómo ayudar a tu pequeño a cruzar con éxito la escuela primaria!

Descubre la importancia de adaptarse a la escuela primaria

Es muy probable que ya hayas tenido que cambiar de escuela, trabajo, universidad o incluso gimnasio. Incluso si eres extrovertido, no tiene sentido esconderse: sentiste un escalofrío en tu estómago frente a lo desconocido, ¿no es así?

Ahora imagina a tu hijo o hija, que siempre ha vivido protegido en el jardín de infancia, teniendo que «explorar el mundo» en una escuela primaria por primera vez. Ese universo de nueva información, niños mayores, reglas y quehaceres aterrorizaría a cualquiera.

Para el niño, sentir que simplemente lo dejó en su lugar y lo dejó puede crear una sensación de pánico y abandono, que puede traumatizarlo durante muchos años. Los niños bien adaptados rinden más, absorben mejor el conocimiento y socializan bien con sus amigos. Por eso es tan importante que tengas paciencia y ayudes a los más pequeños en ese momento.

Crea una imagen divertida y positiva de la escuela

La adaptación comienza en casa. Después de todo, en los primeros años de vida, los niños están muy cerca de sus padres y pueden sentir su ansiedad. De esa manera, si transmite un sentimiento positivo sobre la escuela, es muy probable que su hijo vea el cambio con optimismo.

Puede que incluso le aterrorice dejar a su «bebé» en manos de los profesores durante toda una mañana o una tarde, pero no se olvide de hacerlo. Respira hondo y ensalza las partes buenas de la escuela. Cuéntanos tu experiencia y explícanos la importancia de los estudios, siempre enfatizando lo divertido que fue, por supuesto.

La compra de útiles escolares también puede ser un evento interesante. Deja que los más pequeños elijan sus mochilas y cuadernos, con eso, se sentirán más seguros e inquietos para debutar todo cuando comience el curso escolar.

Lleva a los más pequeños a visitar la escuela antes de que empiecen las clases

Reconocer el territorio es fundamental tanto para adultos como para niños. Después de todo, el ser humano se enfrenta mucho mejor a situaciones que le son familiares. Imagina que vas a hablar en público por primera vez y no tienes idea de cómo será el lugar. Aterrador, ¿no?

Ahora piensa en tu hijo o hija, que está acostumbrado al jardín de infancia o al ambiente acogedor de la propia casa, llegando a un lugar mucho más grande, desconocido y concurrido. Puedes entender por qué muchos niños están desesperados por regresar a casa, ¿verdad?

Por lo tanto, tenga cuidado de volver a conectar el área con anticipación. Lleve al niño con usted en el proceso de inscripción, enséñele dónde va a estudiar, déjelo jugar y caminar por el patio. Si es posible conocer a algunos de los profesores, mejor aún. Con eso, cuando empiecen las clases, no se encontrará ante un espacio totalmente de incógnito.

Cumple las promesas que le haces al niño

Algunas escuelas tienen un programa de adaptación. Esta es una estrategia muy interesante, que implica la participación de los padres en diferentes momentos hasta que el niño se sienta totalmente integrado en el entorno.

Sin embargo, la gran mayoría de las escuelas no cuentan con este programa. En ese caso, es una buena idea hacer un trato con su hijo o hija para que su hijo esté más seguro. Es fundamental que cumpla lo prometido.

Puede ser su presencia fuera de la puerta; contestar rápidamente una llamada telefónica del hijo (o hija); o incluso dar un obsequio especial al final de la semana si el niño muestra un esfuerzo por adaptarse bien a la escuela primaria. Saber que eres accesible y que te preocupas marca la diferencia para que tu hijo supere bien esta fase crucial.

Además, los más pequeños suelen ponerte a prueba y estar atentos para ver si realmente estás ahí. Especialmente en los primeros días, por lo tanto, ¡nada para escabullirse! De lo contrario, el niño puede perder la confianza en usted y esto afectará su adaptación y vínculos a largo plazo.

Presente al niño a los maestros y al personal

Incluso si su hijo ya está adaptado al entorno escolar, siempre que ocurren cambios importantes, necesita un poco de tiempo para acostumbrarse. Entonces, si ahora está ingresando a la escuela primaria, asegúrese de presentarle a su hijo a los maestros y al personal del lugar.

Hable un poco sobre el niño y déjele que también conozca y se familiarice con otras personas. De esa forma, cuando no estés cerca, ella tendrá una referencia conocida y no se sentirá tan sola.

Si su hijo es muy tímido o tiene un problema específico para relacionarse o relacionarse con otros colegas, infórmelo a la escuela y pida ayuda. Juntos, pueden crear estrategias que facilitarán enormemente la interacción de su hijo con los demás.

Aprenda a lidiar con la separación

Aunque es una experiencia compleja para el niño, los padres también pueden sufrir mucho al adaptarse a la nueva escuela. Después de todo, hasta entonces su hijo dependía totalmente de usted y tenía a su familia como su única referencia, y ahora comenzará a interactuar con otras personas y, a menudo, querrá su compañía incluso más que la suya.

Esto lleva a muchos padres a llorar, a estar tensos o nerviosos en la puerta del colegio, lo que no ayuda en nada al niño. Entonces, por muy doloroso que sea para ti lidiar con estas pocas horas de licencia, acepta que esta es una fase necesaria. Manténgase fuerte para apoyar a su hijo o hija.

La adaptación en la escuela primaria no tiene por qué ser un evento traumático. Solo tienes que lidiar con la situación a la ligera, con paciencia y optimismo. Recuerde siempre que usted es la referencia principal y el refugio seguro de su hijo. Por tanto, nada para estar llorando o transmitiendo tus inseguridades al niño. Tenga confianza y fomente su independencia y autonomía. Puede estar seguro de que en el futuro su hijo se lo agradecerá.

¿Estás más preparado para respirar hondo y afrontar el primer día de clases? ¡Comparte tus experiencias con nosotros!