Ver a los niños convertirse en adultos sociables, responsables e inteligentes es nuestro mayor deseo, ¿no es así? Para ello, además de una buena base familiar, es fundamental que el niño aproveche al máximo los años escolares. Después de todo, esta experiencia tendrá un impacto en su desarrollo personal y social a veces hay que ayudar al niño en la escuela.

Para asegurarse de que su hijo explore todas las enseñanzas, es fundamental seguir la rutina escolar. Esto implica estar dispuesto a escuchar sus miedos y problemas, resolver dudas y ayudar en el crecimiento educativo, así como en la convivencia.

Este seguimiento no solo apoyará al niño en sus estudios, sino que aumentará la motivación para aprender más y más. Y, para mejorar, fortalecerá tu relación con el pequeño, ya que sentirá todo tu interés en hacerlo exitoso.

A continuación, le mostraremos cómo ayudar a su hijo en la escuela y contribuir a su aprendizaje. Listo para la clase? Entonces, ¡compruébalo!

Crea una rutina de estudio

El primer paso para descubrir cómo ayudar a su hijo en la escuela es establecer una rutina de estudio. Es fundamental que esta práctica tenga un horario fijo y que se pacte con el niño. Hay que observar en qué momento el bebé está más dispuesto, al fin y al cabo, de nada sirve iniciar estudios cuando el pequeño tiene sueño o está disperso.

Es interesante hacer un calendario semanal con la rutina de estudio, para que su hijo sepa exactamente cuándo sentarse y concentrarse. Aclare que tan pronto como termine de estudiar y hacer su tarea, podrá jugar. Pero no negocie ni negocie para que esta responsabilidad se cumpla.

Esté con el niño y observe cómo hace los ejercicios. Haga preguntas cuando surjan. Si no sabe una respuesta, vale la pena descubrirla con los jóvenes. Esto hará que el niño vea que pueden aprender juntos. Por lo tanto, encontrará la actividad especial.

Evite las interrupciones del aprendizaje

Los niños se distraen con facilidad y, por lo tanto, debemos elegir un espacio que esté libre de interferencias. Después de todo, no quieres que un pequeño monstruo llore porque estás distraído y tienes que leer el mismo pasaje una y otra vez, ¿no es así? Prefiera un lugar con gente pequeña pasando y avise a otros miembros de la familia para reducir el ruido. Televisión y videojuegos, entonces, ¡de ninguna manera!

Los dispositivos electrónicos son grandes tentaciones y distraen fácilmente, por lo que deben permanecer fuera de la habitación y apagados. También es interesante dejar tu smartphone en silencio. Así, su hijo verá lo importante que es para usted este momento de estudio.

Participa en la vida escolar

Uno de los errores más grandes que cometen los padres en su vida escolar es simplemente presentarse en la escuela en caso de reuniones. ¿Cómo va a estar dentro de la rutina del niño si no sabe lo que sucede en el ambiente escolar? ¡Es hora de cambiar ese juego!

Además de preguntarle a su hijo cómo fue el día y qué aprendió, revise las notas del diario y participe en la escuela. Tómese un tiempo para visitar el lugar y hablar con los maestros, o «tías» famosas, sobre el progreso del niño.

Es hora de jugar al detective, porque tener información sobre cómo participa el pequeño durante las clases y actividades grupales es fundamental. Así, es posible saber si tiene alguna dificultad para comunicarse o incluso si ha sido acosado, algo de lo que conviene hablar.

Cuando hacemos esta “investigación”, conocemos qué queda por mejorar y cómo podemos desarrollar a los cachorros para aprovechar al máximo el entorno.

Fomentar la lectura

La lectura es una forma de ejercitar la imaginación y la creatividad, además de ayudar al niño a afrontar otros sentimientos. Por eso, fomentar la lectura es una forma de ayudar a su hijo en la escuela.

La lectura también amplía el vocabulario, desarrolla la memoria y la concentración y acelera el pensamiento. Todas estas características son fundamentales para mejorar el aprendizaje y disminuir las posibilidades de enfrentar una nota roja o prueba de recuperación.

Deje que el niño elija un libro a la vez, de acuerdo con su edad y capacidad de comprensión. Pero ojo, porque el título de ese youtuber no siempre es la mejor alternativa, ¿ves? Es necesario que la obra tenga un mensaje educativo y tenga que ver con su vida diaria.

Comentar el libro al final de la lectura también es positivo, ya que anima al niño a comunicarse e interpretar el texto. Otra posibilidad es leerle al pequeño antes de acostarse. Esta es una actividad que te acerca a tu hijo y hace que el tiempo de descanso sea más agradable y sin tanto llanto. Después de todo, al final de la lectura, el bebé estará en un mundo de fantasía y se dormirá fácilmente.

Identifique las dificultades de su hijo

Al estudiar con el niño y estar en contacto con los profesores, pudimos identificar las dificultades de los jóvenes. Esto es muy importante porque le permite ayudar a su hijo a lidiar con los obstáculos del aprendizaje. Así, el niño se vuelve más seguro con el apoyo de su súper mamá.

Deja que el pequeño haga los ejercicios sin interferencias. Si no tiene dudas, pero sabes qué le pasa, cuestiona el razonamiento y muestra, con paciencia, cómo mejorar.

Además, las dificultades sirven para dar prioridad a los temas. Si el problema son las matemáticas (¿quién nunca?), Concentre la mayor parte de la rutina de estudio en ese tema. Repase los ejercicios y explique cómo resolverlos. Demostrar que también tuviste dificultades en ciertos temas es útil, para que tu hijo se dé cuenta de que puedes superar ese obstáculo.

Sigue siendo importante hablar con los profesores sobre las dificultades de aprendizaje y pedir algunos consejos. Si el problema persiste, considere contratar tutorías.

Explore nuevas formas de aprender

Cada persona tiene su propio ritmo y forma de estudiar, y no es diferente con su hijo. Además de permitirle descubrir la forma adecuada de estudiar, ¿qué tal si explora nuevas formas de aprender?

Los viajes familiares pueden servir como aprendizaje. ¿Quieres saber cómo? Disfruta del paseo para contar la historia y mostrar la cultura del lugar. También es interesante visitar museos e incluso señalar las características del relieve para los niños que ya tienen contacto con la geografía.

Las películas son otra forma de «estudio». A través de las imágenes, podemos mostrar nuevos lugares y presentar documentales sobre el planeta, por ejemplo. ¿Qué tal buscar títulos que tengan que ver con la materia escolar en este momento? Al final, es lindo organizar una charla para que el pequeño pueda contar lo que vio y descubrió.

Los juegos también son una forma de aprender y divertirse. Puedes explorar matemáticas, ciencias y portugués con juegos de preguntas y respuestas. Los juegos de mesa, por otro lado, ejercitan el razonamiento y son grandes pasatiempos familiares. El truco consiste en averiguar qué le conviene a su hijo y presentar el estudio de otras formas.

Saber ayudar a tu hijo en la escuela es fundamental para fomentar su aprendizaje y formación como persona. Con nuestros consejos, es más fácil establecer una rutina de estudio y demostrar que aprender puede ser divertido.

Ahora que ha visto nuestros consejos sobre el tema, ¿qué le parece aprender a ser una madre organizada y preparar la rutina de la vida escolar de sus hijos?