Si llegaste aquí es porque te sientes identificada con el título y quieres saber si es posible compaginar el trabajo con la maternidad, sin sacrificar ninguno de estos dos roles importantes en tu vida: el de mujer profesional y el de madre. Creemos que podemos y merecemos tenerlo todo, y que podemos tener éxito profesional y disfrutar de los dones de la maternidad sin arrepentimientos, culpas ni sacrificios.

Sin embargo, debes tener en cuenta lo siguiente: no importa la cantidad, sino la calidad del tiempo que dedicas, sobre todo en relación a la familia. Demostrarle amor a su hijo siempre será una prioridad.

La organización también es otra de las claves para mantener bajo control el estrés que genera la alta demanda de tareas y la necesidad de cumplir con los plazos hasta el final. Mantenga el estrés bajo control para no tener que cargar demasiado peso sobre sus hombros que lo afectará emocional y físicamente.

Ser profesional y madre al mismo tiempo para muchas personas se considera un error, un error. En muchas culturas, las mujeres son vistas simplemente desde la perspectiva de su papel en el hogar, lo que las obliga a dejar de lado una carrera exitosa.

Sin embargo, estos son logros de humildad. Las mujeres lucharon por ocupar el lugar que les corresponde en las universidades, las empresas, los gobiernos y el hogar. Por eso, es necesario que, además de todo, sean grandes equilibristas para que, con puño firme, mantengan lo conseguido.

Diferentes rutinas

Mantenga un horario claro entre las tareas de la oficina y del hogar. No lleve trabajo a casa a menos que sea estrictamente necesario. Desconecta de la oficina los fines de semana y dedícalos a tus hijos y a tu relación. Intenta mantener todo en su lugar correcto para que en el futuro no surjan crisis por no saber poner límites saludables.

Evaluar la conveniencia del trabajo

Te convertiste en madre, un trabajo que requiere dedicación total, y que no toma vacaciones. También es un período que querrás vivir al máximo sin perder los momentos principales de la vida de tu hijo como son: el primer día de clases, tus juegos deportivos, fiestas infantiles, etc…

Te recomendamos que evalúes si vale la pena dividirte entre ser madre y un trabajo tradicional, o quién sabe involucrarse en esta experiencia o probar trabajos freelance. Haz un balance de ingresos económicos y recompensas o bonificaciones del trabajo, y si el resultado es negativo, o si no estás convencido, puede que sea el momento de buscar otros aires con más independencia o de dedicar un momento a las tareas del hogar.

Organizarse

Lleva una agenda donde puedas repartir tus tareas, organizar tus compromisos profesionales y familiares: reuniones escolares, visitas al médico, etc … También trata de planificar tus vacaciones familiares con antelación y tener un orden en casa que te facilite las cosas. Si necesita ayuda, contrate a alguien para que le brinde cuidados cuando no esté en casa.

Evite que la maternidad socave sus aspiraciones

En Japón, según un estudio, el 60% de las mujeres renunciaron a su trabajo como madres. Esto se debe a la excelente cultura japonesa y la alta competitividad. Las mujeres deben abandonar sus carreras por completo porque tienen que enfrentar problemas como no encontrar un lugar donde dejar a sus hijos mientras trabajan.

Un poco antes te animamos a que empieces a buscar tiempo para planificar, para que tus aspiraciones profesionales no se vean sacudidas por la llegada del bebé. Una mujer feliz y realizada será mejor madre que una mujer frustrada y se verá obligada a elegir entre su carrera y la maternidad.