Si alguna vez ha experimentado una actitud irrespetuosa hacia su hijo, entonces sabe lo incómoda que es la situación. Cuando eso sucede en lugares públicos, el niño desobediente adquiere aún más prominencia y los padres se sienten muy avergonzados.

En parte, esta actitud puede ser común, especialmente si su hijo está experimentando estrés, problemas o situaciones desagradables. Independientemente del caso, es muy importante saber cómo actuar y cortarlo de raíz. ¡Mira la publicación que preparamos y aprende cómo corregir a un niño travieso!

Mantenga la calma

Mantener la calma no es la tarea más fácil del mundo en este tipo de situaciones, pero es el mejor camino a seguir. Cuando respondes al mismo nivel, siendo grosero o irrespetuoso, terminas dando una imagen equivocada.

Entonces, es hora de desarrollar el autocontrol y saber cómo lidiar con esta situación de manera más ligera.

Comprenda el comportamiento de su hijo

Ver las cosas desde la perspectiva de su hijo es una excelente manera de comprender qué lo convierte en un niño desobediente. Analice si se siente avergonzado, si se siente mal en esta situación o en cualquier otra cosa. Piense que el comportamiento que está teniendo es una respuesta a lo que está sintiendo.

Aproveche la oportunidad para señalar (en el acto o más tarde) que lo que está haciendo no es la mejor manera de hacerlo. Explícale las consecuencias que pueden tener los actos y hazle una persona más madura e independiente.

Sea empático

Si el niño desobediente está haciendo esto por alguna razón, trate de entender su punto. Cuando estás en un patio de recreo, por ejemplo, es bastante natural que el niño no quiera irse, ¿estás de acuerdo?

En estas situaciones, use la empatía para contrarrestar la desobediencia. Puedes decir: «Es tan difícil irse cuando nos divertimos, ¿no?» o «Entiendo lo triste que es dejar compañeros, pero es parte».

Castiga cuando sea necesario

El castigo seguido de una buena conversación sigue siendo una de las formas más eficaces de lidiar con el comportamiento de los niños. Siempre que no se sigan las reglas, asegúrese de que el niño desobediente tenga una sanción, siempre proporcional a lo que se ha violado, por supuesto.

Si rompió algo a propósito, tiró comida al piso o hizo algo que no debería estar haciendo, pídale que vaya a su habitación o le quite sus privilegios. Esto le facilita darse cuenta de que este no es el comportamiento ideal, no convertirse en un niño mimado.

Haz que el niño disminuya la velocidad

A menudo terminamos recibiendo mucha información en ese momento. En el período de furia, los niños comienzan a hablar mucho y a soltar palabras que demuestran esta emoción. Esto a menudo refleja palabras como «aburrido» y «no me gustas».

Pon el pie en el freno y demuestra que te gustaría escuchar lo que dice el niño, pero este no es el momento ideal. Si no funciona, puede afirmar que no puede entender lo que está diciendo, por lo que, idealmente, debería reducir la velocidad.

Deja que el momento se enfríe

A veces, lo ideal es no reaccionar ni decir nada. Si su hijo es un niño travieso cuando tiene hambre o sueño, por ejemplo, su papel es ser más tranquilo y mantenerlo.

Piense que está actuando en «modo de supervivencia» e idealmente, debería calmarse. Luego, cuando estén más relajados, vale la pena señalar que no le gustó su comportamiento.

Evalúa tu papel como madre

Para terminar, no podemos dejar de abordar este punto. Vea cómo está ese día y controle su espíritu, sobre todo porque no siempre estamos dispuestos, ¿verdad?

Si está estresado y atrapado en otras situaciones, entonces tómelo con calma. Este es un plato lleno para dejarse llevar por la emoción y luego lamentarlo.

Ahora que comprende mejor cómo actuar con el niño desobediente, sea sabio y obtenga las recompensas de su relación con sus hijos. Mantenga su tono positivo y vea los resultados que puede traer a su comportamiento.