Otra noche de insomnio, sábanas que cambiar y un niño frustrado. ¿Le resulta familiar la escena? Bueno, el famoso problema de enuresis nocturna es más común de lo que pensamos… ¡Hay mucha gente en este barco! Pero no tienes que arrancarte el pelo y no creas que estás solo en esto. A continuación, encontrará algunos consejos que pueden ayudarlo a deshacerse de la enuresis.

Por qué mi hijo orina en la cama

El nombre parece desconocido: «enuresis nocturna». Pero cuando cambiamos de niños, el problema se convierte en un viejo conocido de muchos padres e hijos: ¡el (lamentablemente) famoso pis que se escapa en medio de la noche, molestando a todos!

Técnicamente, la enuresis se refiere a la liberación involuntaria de orina durante el sueño, cuando el niño no tiene control sobre lo que está sucediendo. Es muy complicado, porque muchas madres piensan que todo va bien … hasta que pasa algo así. O el niño tarda demasiado en dejar de mojar la cama, o lo vuelve a hacer después de un tiempo, lo que genera la mayor preocupación.

Bebés

Para los bebés, la enuresis es absolutamente común. Mojar la ropa es normal para ellos, pero la mayoría alcanza su grado de control de la vejiga a los 4 años. Esto sucede primero durante el día, con el niño despierto. Luego, poco a poco, el niño también deja de orinar por la noche.

Los padres celebran esta fase porque después de todo, es hora de dejar de comprar pañales y significa que el niño está creciendo.

El problema es cuando ese control nunca llega. O peor: cuando el problema se repite después de un período de control conquistado.

Saber cómo diferenciar entre las fases normales y lo que puede ser un problema que merece atención es fundamental para acabar con la enuresis. Revisa:

Orinarse en la cama: aprenda a diferenciar

Como ha visto, es normal que al niño le resulte difícil contener la orina durante el período de descongelación. El niño ya tiene control sobre la orina durante el día y no puede hacerlo por la noche. El período varía de un niño a otro, pero si es demasiado largo, algo puede perturbar esta transición sin problemas. Los expertos llaman a este primer caso «enuresis primaria».

El segundo caso, en cambio, es más un hombre del saco: si el niño ya había aprendido y pasado por esta fase (cama seca durante al menos 6 meses), pero tenía problemas con la orina de nuevo por la noche, esta es la conocida “enuresis secundaria”. Y hay que tener en cuenta algunos factores:

¿Tu hijo es varón? – La enuresis secundaria es más común entre los niños.

La madurez del niño – Cada niño tiene su ritmo, su tiempo.

Salud física y emocional – ¿Ha habido algún trauma reciente?

¡El pis en la cama tiene tratamiento! ¡Hurra!

Los padres deben recordar que mojar la cama es involuntario y muy común. Y el niño que moja la cama debe sentirse acogido, con el apoyo y seguridad de los padres.

En el pasado, muchos padres castigaban a los niños por mojar la cama; o se solía decir que el niño era «vago» y «desatento». Hoy en día, sin embargo, sabemos que esto no es cierto, y debes evitar cualquier tipo de represalia al respecto.

Sabemos lo complicado que es tener que cambiar sábanas, pijamas e higienizar colchones en medio del cansancio diario y las millones de cosas que existen por hacer … Pero hay que tener paciencia.

Aunque la mayoría de los padres prefieren simplemente esperar a que su hijo crezca, existen tratamientos actuales que son eficaces para deshacerse de la enuresis de una vez por todas. Los profesionales sanitarios han desarrollado y estudiado diversas técnicas. Uno de ellos, conocido como “biofeedback”, consiste en utilizar electrodos en el perineo del paciente y monitorizar la actividad de los músculos pélvicos. La idea es enseñar a contraer y relajar los músculos.

Así, el cuerpo reconoce la sensación de «vejiga llena» y el niño se despierta para ir al baño.

Por otro lado, también hay algunas actitudes más simples que se pueden adoptar y que pueden marcar la diferencia en los resultados. En el caso de la enuresis secundaria, por ejemplo, conviene hablar con el pediatra del niño e investigar qué puede estar provocando molestias nocturnas en un niño que ya ha aprendido a contener la orina.

Dependiendo de la situación, el pediatra puede recomendar la derivación a un psicoterapeuta o psicopedagogo infantil para investigar si hay algún desafío emocional que pueda estar enfrentando el niño, como cambiar de escuela y ansiedad por nuevos amigos, una vida familiar estresante, la llegada de un hermano pequeño. etc. De todos modos, siempre vale la pena investigar.

Causas de la orina en la cama

  • El niño no retiene la orina en toda la noche;
  • Infección o problema de vejiga;
  • Ansiedad;
  • Vejiga con menor volumen;
  • El niño tiene malos hábitos de higiene durante el día;
  • El niño pospone la hora de orinar durante el día (mientras juega, por ejemplo);
  • Situación emocional subyacente;
  • Problemas neurológicos;
  • Diabetes;
  • «Herencia»: aunque no está científicamente probado, la probabilidad de que el niño orine en la cama es mayor para aquellos cuyos padres también sufrieron el problema.

Pero, ¿cómo deshacerse de la enuresis y dormir tranquilo?

Algunas actitudes simples en la rutina del niño ayudan mucho. Solo echa un vistazo:

Menos líquidos: dígale a su hijo que consuma menos agua, jugos y otras bebidas después de la cena, antes de acostarse. Poco a poco, el niño se acostumbra a beber menos líquidos.

No regañes: sin regaños, castigos ni represalias. Esto empeora la imagen y no resuelve el problema.

Habla: habla mucho con tu pequeño. Habla de tu día a día, de la escuela, pregunta sobre tus juegos y tu rutina. De todos modos, deje que el niño diga lo que quiere y cómo quiere. No lo interrumpas. Mantén una rutina de diálogo en casa para que siempre estés al tanto de lo que sucede en la vida de tu hijo.

Modales con la sal: el exceso de sal en los alimentos aumenta la sed y retiene líquido, haciendo que el cuerpo pida más agua. El niño acaba bebiendo mucho más de lo que debería … ¡Ah! ¡Esto se aplica a los papás y mamás que también quieren perder peso! Una vida saludable requiere menos sal.

Baño antes de acostarse: crea una rutina nocturna. Por ejemplo: baño, pijama e historia. Haz que el pequeño se dé cuenta de que antes de acostarse es hora de vaciar la vejiga. Hágalo durante una semana consecutiva y observe cómo después de los primeros días el niño comienza a hacer las cosas de manera más segura.

Finalmente, recuerde el refuerzo positivo. Siempre elogie al niño al despertar después de una noche seca. Dígale lo bien que está progresando y que le va bien, y lo orgullosos que están sus padres. Si lo prefieres, haz una mesa de incentivos, colocando una estrella en los días en que el pequeño no moja la cama.

Las pequeñas actitudes marcan grandes diferencias. Incluso cuando se trata de mojar la cama.