Cuidar a un bebé puede ser un trabajo duro, pero es cuando llega el momento de enseñar valores a sus hijos cuando más tememos fallar, ¿verdad? Algunas cosas, como enseñar a los niños a disculparse, son muy importantes y requieren paciencia y atención.

No se trata de obligar al niño a repetir simplemente la palabra excusa, sino de enseñarle el significado de la misma. Este proceso es importante para que desarrolle la capacidad de afrontar sus errores y resolver problemas, que serán fundamentales en la vida adulta.

Hoy en día, cuando su hijo comete errores, no es tan difícil limpiar el desorden; pero a medida que crece, el daño también aumenta, y aprender a lidiar con él y eliminar el caos es esencial.

Entonces, nuestra charla en esta publicación trata sobre cómo enseñar a los niños a disculparse con sinceridad y empatía. Ver algunas actitudes puede ayudar a su hijo a ponerse en el lugar del otro y comprender lo que está bien y lo que está mal. ¡Revisa!

La importancia del ejemplo

Los niños aprenden con el ejemplo y eso lo sabemos mejor que nadie. Apuesto a que ya se ha reído mucho al ver a su hija hablar con sus muñecas, como suele hablar con ella, ¿verdad?

Bueno, con la disculpa debe funcionar de la misma manera, es decir, los padres deben dar ejemplo. Esto es cierto tanto para situaciones que no involucran al niño, como en un desacuerdo entre padre y madre, o incluso con otras personas, así como directamente con el niño. Discúlpese delante de su hijo y con él, si corresponde.

Después de todo, a pesar de ser madres, somos humanas y también cometemos errores. Con el tiempo, nos exageramos o incluso culpamos a los niños por un fracaso que no fue de ellos. En ese caso, es importante pedir disculpas, reconocer el error, ofrecer una solución y prometer no volver a hacerlo.

En ese orden, dile que te equivocaste al gritarle, que sabes que estaba asustado, ofreciéndole el regazo para calmarlo y, finalmente, promete que te esforzarás por no volver a hacerlo.

Antes de los 5 años, los niños todavía carecen del desarrollo cognitivo necesario para sentir remordimientos, por lo que disculparse puede convertirse en un acto automático, sin mucho significado para ellos. Entonces, una buena manera de entender el efecto de la solicitud es cuando les sucede.

Además, es muy importante que se den cuenta de que todos cometemos errores y se disculpen y también aprendan un poco sobre el perdón.

Consejos para enseñar a los niños a disculparse

Ahora que ha quedado clara la importancia de ser un referente para ellos, te daré algunos consejos sobre cómo actuar cuando tu hijo debe disculparse con alguien, ya sea un adulto o un niño.

Enseñar empatía

La lección moral más importante sobre las excusas es mostrarle al niño cómo ponerse en el lugar del otro. De lo contrario, la solicitud funciona solo como una palabra mágica para liberarte de la situación.

Su hijo debe entender qué lo causó y por qué debería disculparse, pero la enseñanza puede no ser tan simple. Es difícil para los más pequeños entender todo esto, por lo que corresponde a los padres decir lo sucedido. Por ejemplo: “Sacaste el juguete de la mano de tu amigo y su brazo estaba rayado, mira, debe estar doliendo”.

Identifica las consecuencias

Siguiendo el mismo razonamiento, es necesario identificar las consecuencias de la conducta agresiva, señalándolas para que el niño las note. Si arroja intencionalmente el plato de comida al piso, muestre la suciedad y el trabajo que lo limpiará todo.

Cuando el daño es psicológico y no moral, puede ser más difícil de entender. En ese caso, céntrate en identificar los sentimientos y pregúntales cómo se sentirían si el amigo o el hermano se llevaran tu juguete, por ejemplo.

Sugerir una actitud

Aunque no son muy buenos para sentir pena, los niños son excelentes para tomar medidas. Más que disculparse, es importante enseñarles cómo corregir sus errores. Luego sugiérale que consiga un vendaje para el amigo herido o busque una caja para recoger los juguetes que tiró.

Es fundamental que ella asuma la responsabilidad de dar y hacer que ofrezca ayuda para solucionar o aliviar el problema.

Cuidado con las objeciones

En conclusión, el siguiente paso es animar al niño a garantizar o, al menos, prometer sin comprometerse a no volver a hacerlo. Después de todo, no puede tener la impresión de que siempre será suficiente pedir disculpas para que todo se resuelva.

Sobre todo cuando empiezan a crecer, suelen adoptar el “Lo siento, pero”, es decir, se disculpan justificándose por el error o culpando a alguien más, como: “Lo siento, pero me empujó”.

Debe advertir a su hijo que este hábito no es legal, después de todo, un error no justifica el otro. En el lugar de «Lo siento, pero» sugiera «Lo siento, la próxima vez no lucharé».

Sea paciente

Es normal estar molesto y decepcionado con tus hijos cuando se preparan y hacen un berrinche, sobre todo si ya estamos cansados de llamar la atención sobre el mismo punto.

Resulta que su tiempo es otro, no saben esperar, se disculpan y ya está, siguen diciendo “pero ya me disculpé”. Cuando sean adolescentes, todavía se agregará la frase «¿qué más quieres que haga?».

Ten paciencia, aprenden con el ejemplo y la repetición. No será la primera y, quizás, la quinta vez, pero una hora aprenden. Mientras tanto, cuando sea difícil seguir adelante, tómese un tiempo, salga con un amigo, pida refuerzos. Pueden ayudar otros adultos que sean un referente para el niño, como abuelos, tíos y profesores.

Sí, madre amiga, nadie dijo que sería fácil, ¿verdad? Todas las madres enfrentan desafíos en la educación de sus hijos, como enseñar a los niños a disculparse, pero apuesto a que si adoptas estas prácticas será más fácil pasar por este paso. Así, tus hijos aprenderán a pedir disculpas con cordialidad y, sobre todo, sinceridad.

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