¿Alguna vez ha visto a un niño empacar con calma los útiles escolares cuando llega la señal del recreo o se acerca la hora de la partida? En general, los más pequeños ya están pensando en el futuro y casi nunca cuidan cuadernos, estuches y lápices. ¡A veces incluso se olvidan de cerrar la mochila! Tu niño no cuida sus útiles escolares: ¿qué hacer?

Ya conoces el resultado: cuadernos rotos, hojas de tareas faltantes u objetos olvidados en la escuela. Sin mencionar el salvado de galleta en el fondo de la bolsa. Por mucho que oriente y explique, parece que entra por un oído y sale por el otro, ¿no?

¡Calma! Continúe leyendo y vea algunos consejos para convertir el cuidado de los objetos escolares en un hábito.

Practica “¿Usaste? ¡Lo salvé! » y «¿Pediste prestado? ¡Regresado!»

Estas dos reglas son fundamentales no solo en cómo cuidar el material escolar, sino también en la organización del hogar. No permita que su hijo cree el hábito de no ahorrar poco después de usarlo, ya que esto se convertirá en un hábito, y cambiar los hábitos ya adquiridos es más difícil que crear nuevos.

Muchos padres se preocupan y se pelean con sus hijos que prestan su propio material a un colega, ya que en ocasiones no les devuelven. No es necesario que tenga ese tipo de reacción: su hijo solo está mostrando cómo se preocupa por los demás. Sin embargo, es importante enseñarle al pequeño el valor de tomar prestado el material que ha prestado (o devolver lo que ha prestado).

Fomentar la organización todos los días

Al llegar de la escuela y antes de salir de casa, anime al pequeño a que organice y revise la mochila, la lonchera, el maletín y demás artículos que llevará al colegio o que trae de regreso.

Si es posible, determine espacios fuera de la mochila para los materiales, como en una estantería, por ejemplo, y anímelo a que siempre tenga todo allí. La noche anterior, consulta con él el horario escolar y prepara tu mochila con todo lo necesario para el día siguiente.

Hacer del acto de organizar y cuidar tus objetos un hábito será de suma importancia para el crecimiento del pequeño, ya que serán prácticas que llevará a cabo a lo largo de su vida. ¡Y estar juntos en esos momentos de crianza de su hijo es importante para todos los padres!

Compruebe si ha perdido o dañado algo

Al estimular el consejo anterior, será más fácil darse cuenta cuando un artículo se estropea o desaparece. Siempre hay un momento en que el material vuelve aplastado, desgarrado o el niño pierde algo (sobre todo si es un niño muy pequeño). En ese momento, mantén la calma y la paciencia.

Pueden ocurrir fallas. Una buena conversación es siempre la mejor salida. Pelear o gritarle a su hijo solo traerá la sensación de que lidiar con los útiles escolares es una causa de inconvenientes.

Crea formas de unión con el material

Cuando el niño crea un vínculo e identificación con el material, naturalmente estará interesado en cuidarlo. Hay muchas formas de hacer esto, pero la forma más simple y efectiva es personalizar el material en casa.

Al identificar el material, compre pegatinas personalizadas con el nombre de su hijo. De esa manera, tendrá cariño y aprecio por sus artículos escolares.

Enseña a cuidar los útiles escolares de forma divertida

Para que el niño esté motivado y quiera empacar el material escolar, con el debido cuidado, ¿qué tal convertir estos momentos en juegos? Vale la pena inventarse una cancioncita para organizar la mochila o contar puntos cada día cuando los útiles escolares estén completos y sin ningún problema.

¡Tu hijo quedará cautivado y, sin duda, tomará la iniciativa a la hora de revisar tus cosas!

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