En esta publicación hablaremos sobre cómo identificar y lidiar con un niño desordenado. A menudo, por desconocimiento, creemos que nuestros hijos tienen un trastorno psiquiátrico que justifica su comportamiento. Pero relájate, no siempre es así.

Algunos niños están conectados al “220W”, mientras que otros no, ya que están más relajados y prefieren aislarse. Resulta que estas situaciones no representan necesariamente un problema grave. Pueden ser solo características típicas del grupo de edad.

Con todo esto en mente, decidimos ayudarlo a identificar si, después de todo, su hijo es desordenado o no y cómo lidiar con él. Revisa:

Cómo identificar a un niño desordenado o hiperactivo

Los niños tienen mucha energía: corren, saltan, juegan, hablan en voz alta, se equivocan y, a veces, pueden ser desobedientes. Y en estas circunstancias, podemos saltar a la conclusión anterior de que son hiperactivos.

El hecho de que sean berrinches, ruidosos o incluso agresivos, puede estar asociado o no a una patología. Lo que queremos decir es que en ocasiones estos comportamientos pueden estar relacionados con factores físicos (como el dolor o el uso de drogas), el TDAH (u otras patologías) y, principalmente, la falta de límites.

Entender: un niño que sufre de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) tiene dificultad para concentrarse porque piensa en varias cosas al mismo tiempo.

Cuando se enfrenta a actividades monótonas o que no causan emoción, el niño con TDAH intenta buscar algo más en lo que concentrarse, como hablar con el compañero, dibujar en el cuaderno, mover la mochila o simplemente pensar en otra cosa.

Esto puede ocurrir en actividades simples, como ayudar con las tareas del hogar y asistir a clases en la escuela. Para no equivocarse, compruebe si el comportamiento del niño está perjudicando su aprendizaje o su vida social. Si es así, consulte a un pediatra.

¡Pero desorden no significa enfermedad! Si las descripciones anteriores no se ajustan al perfil de su hijo, probablemente es un niño desordenado y debe ocuparse de ello.

Cómo lidiar con un niño desordenado

Un niño que adquiere hábitos organizativos no solo es beneficioso para él, sino para toda la familia. Sobre todo porque, para que un ambiente sea tranquilo y armonioso, necesita la colaboración de todos los involucrados.

Es así como logra desarrollar conceptos de responsabilidad, cooperatividad, independencia, valoración del trabajo y autoestima. Pero para eso, tenemos que advertirte: deberás recurrir a algunas estrategias motivadores. Vea:

Fijar un ejemplo

A los niños les encanta imitar a sus padres y todo en el mundo de los adultos. Por tanto, si gritamos, juramos y somos desorganizados, no podemos esperar ningún otro comportamiento de ellos. No basta con exigir que su hijo sea organizado: usted, mamá, debe ser un ejemplo.

Para cultivar un comportamiento apropiado en sus hijos, respire profundamente antes de hablar. Recuerde: el poder es suyo y depende de usted determinar el tono de la situación.

Crea una rutina

Con una rutina diaria, el niño tendrá tiempo para comer, jugar, dormir y estudiar. Como tal, canalizará automáticamente su energía en los momentos apropiados y no habrá espacio para el desorden.

La mejor manera de enseñar lo que está bien o mal para un niño es mediante reglas y límites claros. Para hacer esto, usar un planificador semanal puede detallar las actividades correctas para cada parte del día.

No hagas tareas para el niño

Lo que tiene que hacer el niño, lo tiene que hacer él mismo. En este sentido, evita recoger los juguetes de tu hijo, ya que tiene que entender que las cosas no vuelven al lugar solo y que la gente no debe hacer todo por él.

Para que la organización parezca otra fase del juego, permítale pegar calcomanías de colores en sus zapatos y etiquetas de identificación en su ropa y cosas.

Alaba a tu hijo

Reconoce los pequeños gestos y no esperes la perfección. Castigar excesivamente a su hijo por ensuciar no ayudará. En vista de esto, no se deje vencer por la desesperación. Sea paciente y flexible para que todo salga bien.

Educar lleva tiempo, pero prometemos que vale la pena.

Ahora está listo para identificar y lidiar con un niño desordenado, ¿verdad?