Fue suficiente para quedar embarazada y apuesto a que ya te empezaron a alertar sobre las noches de insomnio, ¿verdad? Este hecho suele ser sorprendente en la vida de los nuevos padres, por lo que aprender a lidiar con el sueño puede ser muy útil.

Si no quieres convertirte en una «mamá zombie», mira esta publicación que es mejor que los consejos de mamá, llena de valiosos consejos. ¡Revisa!

La falta de sueño y el cansancio son un gran desafío para los padres

Recientemente, un estudio publicado por la revista Sleep mostró que el impacto de la llegada de un bebé en las horas de sueño de los padres puede durar hasta seis años. En el primer año, las madres duermen unas horas menos que antes. Entre nosotros, ni siquiera necesitas un estudio para saber eso, ¿verdad?

Lo cierto es que, además de dormir menos, las madres sufren de un sueño fragmentado, que acaba siendo muy agotador física y mentalmente. Esto sucede porque el ciclo de sueño de un recién nacido está regulado por las sensaciones de sueño y saciedad, lo que provoca que se despierte cada 3 horas, más o menos, independientemente de si es de día o de noche.

Este cambio de patrón, sumado al torbellino de hormonas y sentimientos que se apoderan de la madre en el puerperio, deja a cualquiera exhausto, afectando el estado de ánimo y la concentración. ¿Alguna vez escuchó que una mujer pierde la memoria con la placenta? ¡Sí, también tiene que ver con eso!

Créame: al principio esto es inevitable y tratar de imponer un ritmo circadiano al bebé será más estresante que beneficioso. Por eso, lo mejor es adaptarse a esta realidad de la mejor manera. Y, por supuesto, ¡tómatelo con calma! Poco a poco las cosas se van arreglando.

Consejos sobre cómo lidiar con el sueño después del nacimiento de un niño

¡Así que vayamos al grano! Consulta los valiosos consejos para atravesar esta fase con un poco más de ligereza y tranquilidad:

Dividir tareas

No se puede negar que es la madre quien soporta la mayor carga. La lactancia materna sola requiere la mayor parte del tiempo y la energía, especialmente porque el comienzo puede ser difícil. Pero también debes contar con la ayuda de papá.

Incluso si eres madre oso, de las que no quiere dejar al cachorro por nada, tendrás que encomendar algunas tareas a tu acompañante: cambiar pañales, eructar, bañar, preparar el biberón. Confíe y aproveche para involucrarlo en el cuidado del niño desde el principio.

Duerme mientras el bebé duerme

A veces, este consejo será difícil de seguir. Después de todo, es solo cuando él duerme que puedes comer, tomar una ducha o hacer cualquier otra cosa con tranquilidad. Además, es normal que la madre esté un poco acelerada, que duerma bien, que controle al bebé en todo momento. ¡Todo es parte de eso!

Pero recuerda: si vas a dormir menos, debes adaptarte al ritmo del bebé y eso significa tomar siestas con él. Así que disfruta: apaga y descansa.

Ajustar el entorno

Al principio no es fácil conciliar el sueño durante el día. La claridad, los ruidos y los movimientos del día se interponen en el camino. Entonces esa historia de no oscurecer el ambiente para que el bebé distinga el día de la noche no es para ti.

Prepara tu dormitorio para dormir: baja las cortinas, cierra la puerta, enciende una música tranquila y silenciosa para aislarte del movimiento de la casa y relajarte.

Descansar durante la alimentación

Incluso si no está durmiendo, el descanso es fundamental. Durante la alimentación, debe aprovechar la oportunidad para estar lo más cómodo posible, aliviando el cansancio físico. Elija una silla adecuada y use una almohada de lactancia.

Para amamantar acostada, acuéstese de costado y coloque al bebé paralelo a su cuerpo, con la cabeza ligeramente levantada (puede apoyarla ligeramente sobre su brazo, envolviéndola para protegerla). Aunque existe un tabú sobre esta posición, el riesgo de otitis existe solo para el bebé alimentado con biberón. Para la lactancia materna se considera seguro, según explicó la doctora Denize Ornellas.

Aceptar ayuda

Además de la ayuda de su esposo, no dude en aceptar el apoyo de otras personas, como familiares y amigos cercanos. Suele ser la madre de la madre la que más apoyo brinda, pero esa amiga que vino de visita también puede ver dormir a tu bebé mientras tú te bañas.

Permítete relajarte

Su bebé la necesita bien y saludable, así que trate de cuidarse. Además de comer e hidratarse, beber agua es esencial, descansar la mente es importante. Incluso si no puede tomar una siesta, trate de hacer algo relajante, como un buen baño, charlar por teléfono o estirarse frente al televisor.

La vida te parece que se ha tomado un descanso, pero ahí fuera continúa. Sal a comprar algo al mercado, mira la calle. De hecho, tomar el sol con el bebé es una gran oportunidad para pasear al aire libre. Esto te hará bien.

Mantenga la calma

La conexión entre madre e hijo es inexplicable. Cuando lo coloca en su regazo, los latidos de su corazón tienen el poder de calmar a su hijo. Intente mantener la calma. Si te mueves, él también lo siente.

Este momento es único y pasa mucho más rápido de lo que parece, por lo que los platos pueden esperar y la ropa que hay que guardar también. En poco tiempo, la rutina doméstica se ajustará y su casa estará ordenada como antes. O no, pero la vida sigue el mismo camino.

Tener hijos es un trabajo duro: hoy es la alimentación nocturna, luego vendrán las rabietas y otras batallas. Cómo lidiar con el sueño es solo el primero de los desafíos de la maternidad, pero créanme, para cada uno de ellos la recompensa vale la pena. ¡Al final, el brillo de tus ojos será mayor que tus ojeras!