El descubrimiento de la traición es un momento muy doloroso y complicado. Saber que se rompió el pacto de lealtad genera angustia, ira, culpa e impotencia. Sin embargo, ¡la vida debe continuar! ¿Cómo lidiar con la traición? Un psicólogo puede ayudar mucho en este momento de dudas y tristeza.

Es muy común que el primer sentimiento que le viene a la mente a la persona que ha sido traicionada sea la culpa. La persona comienza a sentir que su compañía no era lo suficientemente buena, la autoestima se desploma y piensa lo que podría haber hecho de otra manera para evitar la traición. A veces, incluso, el compañero que engañó también ayuda a formar este sentimiento, en discusiones donde culpa al otro por sus propios errores.

Es necesario entender que, incluso si la persona que fue traicionada fracasó en algún momento de la relación, fue el carácter de la pareja lo que llevó a la traición. Este es el primer paso para superar este dolor.

La decepción es otro sentimiento que llega en ese momento. Después de todo, está claro que la relación no era tan conocida. Como resultado, la persona traicionada puede desarrollar síntomas de ansiedad e incluso depresión.

Nadie espera que la persona en la que confías sea la que te cause tanta tristeza, es algo tan inesperado, improbable, que es imposible no decepcionarse.

Continuando después de la traición

Tras el período de duelo por lo sucedido, en el que la persona puede preferir estar más retraída, sola y en casa, es necesario retomar la vida normal.

El miedo a no volver a tener una buena relación y la dificultad de volver a confiar en otra persona son parte del proceso. A veces la gente piensa que nunca volverá a ser feliz. Después de eso, hay dos caminos. Aléjate del traidor o perdona. ¿Cuál es el camino más recomendado para cada situación?

Vale la pena perdonar

Si después de descubrir la traición, la pareja dialoga, exponen sus sentimientos, arrepentimientos, voluntades y se dan cuenta de que todavía quieren estar juntos, el perdón puede ocurrir.

Para que esto funcione, es necesario que la sinceridad y la honestidad se conviertan en parte de sus vidas.

La terapia de pareja se enfoca en las dificultades específicas que ambos están experimentando y puede ayudarlos a restaurar la confianza y la armonía. El papel del psicólogo es ayudar a los socios a identificar los puntos de conflicto en la relación y a determinar qué cambios deben realizarse.

Empezando de nuevo solo

Si la traición fue solo la “punta del iceberg” y la relación ya estaba con varios problemas, falta de complicidad y desencuentros, lo mejor es acabar con ella de una vez por todas.

Volver a estar soltero tiene muchas ventajas. Puedes aprovechar la oportunidad para hacer todo lo que no hiciste cuando estabas en una relación, como salir con amigos, iniciar un proyecto individual, viajar o incluso mudarte a una ciudad o país. Ocupar su cabeza con planes es muy bueno y ayuda a desviar los pensamientos sobre la ruptura. También es muy importante recuperar la autoestima y redescubrirse como individuo.

A través de la terapia, el psicólogo puede ayudar en estos procesos, ayudando a superar el dolor del despido, ayudando a determinar sus planes y deseos para el futuro y haciéndole volver a verse como alguien que puede y debe ser amado y respetado.