Durante el verano, con el aumento de temperatura, es importante cuidar más la hidratación del cuerpo, ya que las pérdidas de agua por parte del cuerpo se hacen mayores. La deshidratación, tan común en esta época del año, se puede prevenir con una buena nutrición e ingesta de líquidos.

Por que el cuerpo entra en un proceso de deshidratación

En condiciones normales, el cuerpo de una persona adulta pierde en promedio 2 litros por día, considerando las pérdidas por sudor, orina y heces. Por tanto, es necesaria la reposición diaria de 2 litros de agua, considerando toda el agua ingerida, pura o en forma de alimento, tanto líquida como sólida.

Contrariamente a la creencia popular, no solo los alimentos en forma líquida hidratan el cuerpo. Hay agua en todos los alimentos y en algunos las concentraciones son bastante elevadas.

En las pérdidas causadas por el sudor, además de agua, también se pierden sales minerales, principalmente sodio, que debe ser reemplazado. Entonces, un jugo de frutas, como una limonada, con una pizca de sal es un excelente rehidratante. Las llamadas bebidas isotónicas también siguen este principio. El agua de coco es un isotónico natural, con cantidades equilibradas de sales y agua.

Cuando las pérdidas de agua son mayores que las de reemplazo, el cuerpo entra en un proceso de deshidratación, que es extremadamente peligroso y, en casos extremos, puede ser fatal. El agua es fundamental en todos los procesos metabólicos vitales para el organismo. Para sacar energía de los alimentos que comemos y, en consecuencia, para mantenernos vivos, es necesaria el agua.

Formas de hidratación en verano

Agua

Es de vital importancia para nuestra salud, ya que mantiene el cuerpo en equilibrio. Además de mantener el cuerpo hidratado, el agua nos ayuda a digerir y absorber los alimentos con mayor facilidad. El agua también disminuye la densidad sanguínea, ayuda a desinflar el organismo, regula la temperatura, reduce las infecciones, previene la celulitis y desintoxica.

Agua de coco

Además de refrescante y delicioso, es rico en minerales y nutrientes. En 100 ml tiene unos 250 mg de potasio (el porcentaje total de las necesidades diarias) y 105 mg de sodio (la mitad de la cantidad diaria recomendada), además de buenas dosis de calcio, magnesio y vitamina C. Por tanto, se considera un isotónico natural, ideal para reponer líquidos y sales perdidos por el sudor durante la actividad física.

Sandía

Además de ser baja en calorías, la sandía es diurética, anima y previene problemas cardiovasculares. Compuesto en un 90% de agua, también refresca, hidrata el cuerpo y, lo más delicioso de todo, no engorda. También aporta vitamina C, hidratos de carbono y potasio. Sin mencionar que el color denuncia la presencia del licopeno, sustancia celebrada por su acción antioxidante y preventiva contra el cáncer.

Pepino

El pepino está formado predominantemente por agua. El agua de pepino ayuda a controlar la temperatura corporal y los procesos orgánicos, proporcionando nutrientes a las células y eliminando las impurezas de ellas. Es un excelente mineralizador (tiene fósforo, potasio, calcio y azufre). Combinado con otras verduras o frutas, hace excelentes ensaladas y jugos para el tratamiento de la gota.

Bebidas isotónicas

Las bebidas isotónicas fueron desarrolladas para reemplazar los líquidos y minerales perdidos por el sudor durante la sudoración, con el efecto de prevenir la deshidratación y mejorar el rendimiento deportivo.

Jugos de fruta

La hidratación a base de zumos de frutas y verduras frescas aporta a nuestro organismo gran parte de vitaminas, minerales, aminoácidos y enzimas. Frutas, verduras o verduras, independientemente de la receta de la bebida, el agua es una presencia constante. El líquido es fundamental para el mantenimiento de las funciones vitales del organismo, ya que participa en todos los procesos metabólicos.

Tés helados

Para tener sabor y salud incluso en verano, una alternativa es optar por los tés helados. Tienen todos los beneficios de la bebida caliente, más una dosis extra de refresco. Para hidratar también se requiere té verde, que también es antioxidante, aumenta la energía y ayuda a quemar grasas.

Helado

Los helados de frutas pueden ser una forma de saciar la sed en momentos de emergencia, especialmente en los días muy calurosos. Prefiere helados con poca azúcar y sin leche en su composición. Para quienes no están preocupados por perder peso, incluir un helado en su dieta diaria es totalmente factible. Los niños, por ejemplo, pueden comer helado de frutas todos los días si las otras comidas están equilibradas. Otra opción es comer helado con frutas: además de comida, mantiene tu cuerpo bien hidratado.