La lactancia puede ser una fase desafiante, pero no se puede negar: también es mágica, ya que madre e hijo crean un vínculo fuerte, lleno de amor, cariño y complicidad. Sin embargo, una cosa es cierta: los niños crecen y, de repente, es un momento tan agónico para el destete. Lo cierto es que, si se hace de forma paulatina, no es necesario sufrir el destete. El tema de hoy es cómo sacar al bebé de la leche materna. Traeremos consejos y recomendaciones para que este momento se supere con ligereza y mucho cariño.

Busque orientación de su pediatra

Es común que los bebés comiencen a abandonar el pecho de la madre cuando se les presenta una variedad de alimentos, cerca de los 2 años de edad. Sin embargo, antes de iniciar el destete, es fundamental buscar la orientación del pediatra.

Solo este profesional puede garantizar que la dieta de transición cubrirá todas las necesidades nutricionales del bebé, además de asegurarse de que no faltará leche materna.

Atención: la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses. Solo entonces los padres deben comenzar a introducir otros tipos de alimentos en la dieta del bebé.

Evite la interrupción rápida de la lactancia

El secreto para evitar el sufrimiento innecesario de la madre y el bebé durante el destete es realizar el proceso de la forma más fluida y gradual posible.

Nunca tome esa decisión durante el día y saque el pecho de su hijo por la noche. El sufrimiento es tanto para el pequeño que se consume no solo con la leche materna, sino con el calor y el cariño de la madre, como para la mujer, que probablemente sufrirá con los pechos aún llenos de leche y muy doloridos.

Reemplazar el alimento con algo de comida, leche o jugo en el biberón o taza es la mejor manera de sacar al bebé de la leche materna.

El consejo aquí es, en un primer momento, elegir un pienso para ofrecer otros alimentos en lugar del pecho y sentir la reacción del pequeño. Con el tiempo, cambie los otros horarios de alimentación.

Atención: si tienes dificultad para ofrecerle otros alimentos al niño, porque solo está pidiendo el pecho, pídele al esposo u otro familiar que intente calmarlo y darle la comida.

Planee alimentar al pequeño con anticipación

Preparar un menú temprano es un gran consejo para destetar al cachorro. Según la OMS, a partir de los seis meses los bebés ya pueden comer zumos y frutas en papilla. A partir de las siete, las papillas saladas forman parte del menú y, con un año, la comida en general ya está permitida.

Planifique con anticipación qué va a comer su hijo durante la semana, qué comerá con frutas, jugos y papillas saladas. Prepare verduras y frutas. Entonces, cuando el niño te pida el pecho, estarás preparada para ofrecer otros alimentos ricos y nutritivos en lugar de la leche materna.

La leche es otro tema importante: los niños destetados necesitan beber leche de fórmula infantil y nunca leche de vaca.

Atención: prestar atención a las recomendaciones de los pediatras sobre el uso de sal y azúcar, que deben evitarse en la alimentación de los más pequeños.

Respete el tiempo del niño y sea paciente

Cada niño tiene su tiempo y, para que el destete se produzca sin traumas, es necesario respetar ese tiempo, siempre con mucha paciencia y amor.

Puede ser que para tu cachorro sea más difícil soltarse del calor del pecho de la madre, así que redobla los momentos juntos, de dengo, conversaciones cara a cara. Abrace a su bebé y demuéstrele que, aunque está creciendo, el vínculo entre ustedes nunca terminará.

Muchas madres se ponen de pie al pensar en cómo sacar al bebé de la leche materna. Sin embargo, con mucho amor, respeto y cariño, este momento lo tiene todo para ser una etapa más a superar juntos: madre e hijo (a).

¿Ha pasado por el destete? ¿Cómo fue tu experiencia? ¿Tienes otros consejos? ¡Deja tu comentario y ayuda a otras madres a superar esta fase!