Con la llegada del verano, ¿a quién no le gusta tener unos pies bonitos y cuidados? Pero para que se vean presentables, es necesario prestarles especial atención.

Los pies son la base de apoyo de nuestro cuerpo, funcionan todo el día y por ello merecen un cuidado y descanso especiales, aunque estén hechos para soportar la presión ejercida por el peso del cuerpo.

Para compensar el desgaste natural de los pies, es fundamental cambiar algunos hábitos y adoptar medidas sencillas que puedan prevenir futuras complicaciones.

Cómo mantener tus pies sanos

La piel de los pies es más gruesa y resistente que la de otras zonas del cuerpo. Por lo que la suela obtiene callos y células muertas fácilmente. Para eliminar el exceso de callosidades, es importante exfoliar los talones y la planta y luego hidratarlos.

Para suavizar la piel de los pies, déjelos en remojo durante diez minutos en agua tibia con vinagre (por cada litro de agua agregue medio vaso de vinagre). Luego masajea tus pies con aceite de almendras o una crema hidratante.

Córtate las uñas como máximo cada quince días, preferiblemente después de la ducha. También puede simplemente recortarlos con papel de lija, especialmente si va regularmente a la pedicura. No debes cortarte demasiado las uñas ni dejarlas demasiado largas. El hecho de que sean muy largos contribuye a la acumulación de residuos y suciedad. Si los corta demasiado, puede correr el riesgo de dañarse.

Para tener unas uñas presentables, lo ideal es empujar la cutícula con cuidado con tu propia espátula. El exceso de piel se puede eliminar con unos alicates, pero hay que tener mucho cuidado ya que puede haber riesgo de inflamación. Si no estás acostumbrado a eliminar el exceso de piel, después de empujar la cutícula, lo mejor es dejar esta tarea a la pedicura.

¡Lávate bien los pies! No es suficiente dejar que el agua se escurra mientras se baña. Debes pasar la esponja entre tus dedos. Después del baño, es importante secar muy bien los pies, ya que la humedad acumulada puede dar lugar a micosis.

En la playa, póngase protector solar en los pies. Aunque tienen una piel más resistente, no deben olvidarse. Además, esto evita que la piel se seque.

El uso de zapatos ajustados, no aireados y tacones altos facilita la aparición de callos. Los callos que suelen aparecer en los talones y en las plantas de los pies son solo una reacción natural de la piel al roce provocado por la marcha, las malas posturas o el uso de cierto tipo de calzado. Para mitigar los callos, exfoliar e hidratar, corregir la postura y llevar calzado cómodo.

El baño de pies es un ritual para mantener los pies hermosos y relajados. El agua tibia con sales y aromas alivia la tensión, aspereza y dolor de los callos formados por el uso de zapatos ajustados, en punta o con tacones altos.

Para relajarse, masajee las plantas de los pies con una ligera presión. Aplique una crema exfoliante para suavizar los pies, luego masajee con un humectante refrescante.

Pruebe un baño de pies alternante, caliente y frío. Es un método sencillo, agradable y sumamente efectivo.

Grietas en los pies

Las grietas en los pies son una verdadera molestia. Las grietas abiertas facilitan la entrada de bacterias y enfermedades a través de los pies.

Por qué ocurren las grietas

Algunas grietas se producen por caminar muy descalzo, o con sandalias y zuecos abiertos. Además, la intoxicación, la mala circulación, el mal funcionamiento de los riñones y las enfermedades de la piel también provocan pies agrietados y sequedad.

Lijar demasiado los pies hace que la capa de piel sea más fina, lo que obliga al cuerpo a renovarla, haciéndola más dura y gruesa. Lo mejor es lijar un poco o no, e hidratar mucho.

Receta para los pies

  • Un frasco limpio con tapa.
  • Una cucharada de aceite de almendras.
  • Dos cucharadas de aceite de coco.
  • Dos cucharadas de manteca de karité.
  • 4 gotas de aceite esencial de menta.

Derretir el aceite de coco y la manteca de karité en un baño de agua. Agrega el aceite vegetal y mezcla bien, luego las gotas de aceite esencial. Mezcla. Poner en una olla limpia y dejar que se endurezca.

Con los pies limpios y secos, aplicar esta crema y masajear bien. Ponte calcetines de algodón. Dejar hasta el día siguiente.

Además de eliminar grietas y sequedad, la crema es muy agradable y refrescante.