Muchas mujeres están muy preocupadas por la calidad del esmalte de uñas, pero no les importa la calidad del quitaesmalte. En tiempos de “enamelmanía”, cuando la orden es cambiar el color de las uñas como si se cambiara de ropa, el desmaquillador ya no tiene un papel tan secundario.

Quien hace la uña en casa sabe lo molesto que puede resultar quitarse el esmalte. Para eliminar los colores claros, el proceso es incluso fácil y rápido. Sin embargo, cuando se trata de un tono oscuro, o con brillos, complica mucho las cosas. Debes tener tiempo y paciencia para limpiar cada rincón y dejar tu mano libre de rastros de color. Para facilitar el proceso, las marcas de cosméticos han inventado algunas alternativas que prometen hacer que el proceso de eliminación del esmalte sea lo más práctico posible.

Diferencia entre removedores y acetonas

Una de las diferencias más pronunciadas entre productos es el fuerte olor a acetona. Además, la acetona seca la piel sensible de las manos y, a menudo, deja la uña manchada y debilitada. El quitaesmalte se considera la “evolución de la acetona”: no es un producto tan agresivo y no provoca alergias ni sequedad.

Elija siempre el removedor

Cuanto más fuerte sea el disolvente, como es el caso de la acetona, más rápido será su efecto de eliminación del esmalte. Sin embargo, su acción dañina sobre la uña también es más potente. El problema más común causado por las uñas es la deshidratación, pero pueden ocurrir daños más graves, como inflamación de la cutícula y aparición de hongos. Los removedores no manchan las uñas y pueden tener propiedades hidratantes.

Tipos de quitaesmalte de uñas

Existen varios tipos de removedores como esponjas, bolígrafos, pañuelos e incluso especies de cápsulas para cada dedo. Gran parte de la noticia facilita el servicio. Hay frascos de removedores, solo coloca tu dedo entre las esponjas humedecidas y espera unos segundos a que la uña vuelva a estar limpia.

Otra opción son las toallitas húmedas, que tienen el tamaño ideal para llevarlas en la bolsa en caso de emergencia. La desventaja es que son más aceitosos que la acetona y el quitaesmalte. Deberá lavarse las manos después de la aplicación.

El lápiz removedor fue desarrollado para limpiar las esquinas de las uñas que son más difíciles de limpiar con algodón. Basta con retirar el esmalte de uñas normalmente con otra técnica y, al final, terminar con el bolígrafo. A pesar de ser una idea práctica, los usuarios informan que el producto no es el más eficaz, especialmente para eliminar el esmalte oscuro, y que tiende a dejar la piel alrededor de la uña manchada.

Para evitar cualquier problema con las uñas, lo ideal es lavarse siempre las manos después de utilizar cualquier tipo de quitaesmalte.

Otro punto a favor es que muchos de los nuevos removedores, incluso los líquidos habituales, vienen con aceites y otras sustancias hidratantes que ayudan a no debilitar las uñas.