El autobronceador es una gran opción para las chicas blancas que no tienen tiempo para tomar el sol y para las alérgicas o hipersensibles al sol. Son una salida saludable para aquellos que desean obtener un color un poco más bronceado. El método es seguro y eficaz y no daña la salud de la piel.

La mayoría de los autobronceadores contienen dihidroxiacetona (DHA) como ingrediente activo. Esta sustancia reacciona con las proteínas de la capa superficial de la piel, dando como resultado la producción de pigmentos conocidos como melanoidinas. Este pigmento es el responsable del tono dorado, similar al color que produce la exposición al sol.

Sin embargo, a diferencia de la melanina, el pigmento natural de la piel, las melanoidinas no protegen lo suficiente contra la radiación UV. El uso de autobronceadores, por tanto, no prescinde del uso de protectores solares. El autobronceador en contacto con la piel actúa como una especie de maquillaje, sin interferir con la melanina y sin causar daño al ADN celular.

Cómo utilizar el autobronceador

El uso del producto es sencillo, parecido al de cualquier crema, pero la aplicación sobre la piel conlleva unos detalles que, al observarlos, hacen que el resultado sea más bonito y natural, además de evitar las imperfecciones y ese efecto artificial.

  1. Primero haz un exfoliante corporal. Esta exfoliación elimina las células muertas y ayuda a asegurar la uniformidad de la piel para recibir el autobronceador. Capricho en codos, rodillas, tobillos y pies, ya que suelen ser más rugosos y tienden a acumular más crema (aplicar menos autobronceadores en ellos).
  2. Seque bien la piel antes de extender el producto. Las partes húmedas del cuerpo pueden provocar una absorción irregular y, en consecuencia, aparecerán manchas.
  3. Para facilitar la aplicación, aplique una crema hidratante corporal. Luego, pasa el autobronceador y unta bien. Lávese las manos inmediatamente después.
  4. Espere unos minutos (como se indica en el embase del producto) antes de vestirse. Evite la ropa ajustada, ya que también pueden provocar imperfecciones en la piel.

El color bronce comienza a aparecer justo después de las dos primeras horas, pero alcanza su punto máximo en 24 horas.

Lo ideal es una aplicación diaria después del baño, hasta alcanzar el bronceado deseado. Después de este período, el mantenimiento se puede realizar solo dos veces por semana.

¡Hidrata siempre tu piel! Cuanto más hidratada esté la piel tras la aplicación del autobronceador, más largo será el bronceado, ya que evita la descamación que empieza a producirse a partir del cuarto día tras la aplicación.

Si tu autobronceador no es específico para tu rostro, puedes aplicar maquillaje con efecto bronceado.

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