Discutiremos las dificultades de aprendizaje que un niño puede experimentar en la vida escolar. Estos problemas suelen detectarse a partir de los 5 años y, como el rendimiento escolar y las relaciones interpersonales pueden verse afectados, causan mucha preocupación a los padres.

A muchas personas les puede preocupar que los problemas de aprendizaje interfieran con la inteligencia del niño, lo cual es un mito. En realidad, se relacionan con la dificultad para manejar cierta información.

Este material explicará un poco cuáles son estas dificultades, los tipos más comunes y cómo diagnosticar. También buscamos abordar el papel de la escuela, cómo los padres pueden contribuir a la autoestima de sus hijos y cómo fomentar el aprendizaje. ¡Buena lectura!

Qué es una discapacidad de aprendizaje

Las dificultades de aprendizaje se pueden definir como la forma diferente que tiene un niño de aprender, originada por una barrera cultural, emocional o cognitiva. Por tratarse de problemas psicopedagógicos, pueden resolverse mediante un refuerzo positivo en la educación escolar.

Esta dificultad puede estar relacionada con varios factores. Los más comunes son:

  • la metodología utilizada por el profesor;
  • los métodos pedagógicos adoptados por la escuela;
  • el entorno escolar en su aspecto físico y estructural;
  • razones relacionadas con los problemas personales del estudiante.

Desorden de aprendizaje

Eventualmente, al investigar las dificultades de aprendizaje, los padres pueden encontrar un término ligeramente diferente: dificultades de aprendizaje. Es muy importante conocer la diferencia entre estos dos conceptos.

Si bien las dificultades relacionadas con los procesos de aprendizaje se pueden resolver con un simple cambio en la metodología del docente, el alumno que demuestra un trastorno sigue presentando los síntomas, exigiendo que se investigue más el problema.

Estas dificultades generalmente pueden deberse a:

  • por alguna alteración de una de las áreas del cerebro del niño;
  • la presencia de disfunción neurológica;
  • problemas de ansiedad;
  • conflictos personales o familiares.

Cuáles son los tipos más comunes de trastornos del aprendizaje

Ya sea que experimente dificultades o incluso trastornos, es importante que los padres sepan que estos problemas pueden tratarse. Por ello, hemos traído algunos ejemplos de trastornos del aprendizaje más frecuentes en los niños:

  • dislexia: dificultad para leer;
  • disgrafía: dificultad para escribir, como errores de ortografía, que se presentan al cambiar, omitir, agregar o invertir las letras;
  • discalculia: problemas relacionados con las matemáticas, que involucran dificultad para organizar y clasificar números y realizar operaciones como suma, suma y resta;
  • dislalia: dificultades en el habla, que pueden estar relacionadas con la formación de órganos humanos responsables de la emisión del sonido;
  • disortografía: se asemeja a la disgrafía y la dislexia, pero se presenta de forma más compleja, ya que suele acompañar a una falta de voluntad para escribir.

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)

El TDAH ya está reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un trastorno legítimo, de causas genéticas y con implicaciones neurológicas. Los niños con este trastorno sufren de baja concentración, impulsividad y son notablemente más inquietos. Solo un neuropediatra puede diagnosticar el problema, pero los maestros pueden reconocer algunas características y solicitar que los padres hagan una investigación.

Cuáles son las características generales de estos problemas

Como pudiste ver en el tema anterior, existen dificultades y trastornos que son más comunes en los niños. Sin embargo, puede preguntarse: ¿qué sería necesariamente un problema en la lectura? ¿O una dificultad para escribir?

La lista para que pueda vigilar a su hijo

  • problemas de lectura o visión: el niño que se acerca demasiado al libro, repite las palabras en voz alta, omite e invierte palabras, salta o lee la misma línea dos veces, tiene dificultad para leer con fluidez a pesar de que progresa en la escuela, no puede entender completamente lo que se lee, ignora las consonantes al final de la lectura, siente picazón y se frota los ojos;
  • problemas de escritura: invierte e intercambia letras, no deja espacios entre palabras, no puede escribir encima de las líneas, no define si es diestro o zurdo, coloca el papel incorrectamente, tiene dificultad para sostener el lápiz, no puede organizar pensamientos;
  • problemas auditivos y verbales: tiene apatía, resfriado, alergias y asma con frecuencia, no puede pronunciar las palabras correctamente, respira por la boca, se siente mal, se ve pálido, observa al maestro de cerca, no puede seguir más de una instrucción a la vez, mira televisión a un volumen muy alto;
  • problemas con las matemáticas: números inversos, no puede aprender a leer la hora; problemas de memoria en relación con los números, no puede formular respuestas que involucren números y datos matemáticos;
  • problemas emocionales: hiperactividad, baja autoestima, necesidad de atención.

Cómo diagnosticar las dificultades y disfunciones de aprendizaje

Es común que durante la vida escolar, al niño le resulte más fácil algunas materias y presente una mayor dificultad en otras. Esta condición es incluso parte de la vida adulta, desde la escuela secundaria hasta los programas de posgrado. Después de todo, cada uno de nosotros tiene características personales que son únicas.

Su hijo no tiene que ser un genio en todas las materias escolares. Es comprensible que los padres quieran que sus hijos obtengan buenas calificaciones, pero está bien tener algunas fallas en ciertas materias o no obtener diez en todas las pruebas. Sin embargo, algunas señales merecen un estado de alerta:

  • presenta más problemas para comprender las actividades que la mayoría de los colegas;
  • toma notas muy por debajo de las expectativas;
  • el perfil de asimilación es notablemente diferente.

Por lo tanto, es importante que la identificación de las dificultades y los trastornos del aprendizaje ocurra en la escuela. Incluso si el niño tiene un nivel intelectual normal o incluso más alto, es posible que no pueda alcanzar el ingenio esperado para leer, escribir y resolver operaciones matemáticas.

Quién aborda este problema

En el caso de niños con dificultades de aprendizaje es necesaria la intervención de un psicopedagogo o logopeda, en los casos en que el trastorno esté relacionado con el habla.

Como ya mencionamos sobre el TDAH, algunos casos requieren que el niño participe en programas más intensivos. Por tanto, el diagnóstico del neurólogo es fundamental. Sobre todo porque, cuando la familia descubre el grado de dificultad, es mucho más fácil organizar el tratamiento, si es necesario.

En todas las situaciones, debe continuar participando normalmente en las actividades escolares. Si se encuentra la necesidad de dicho seguimiento individual, es el profesional quien debe contactar con la escuela, asegurando así un proceso de aprendizaje efectivo y respetuoso con los límites del niño.

Cuál es el papel de las escuelas frente a los niños con problemas de aprendizaje

No cabe duda de que la escuela tiene un papel fundamental en el aprendizaje de los niños con dificultades. Comprender los problemas de estos estudiantes es un requisito básico para que puedan operar con honestidad, asegurando una educación adecuada para todos. La institución o los profesores no deben ver estas dificultades o trastornos como una discapacidad de aprendizaje.

Como decíamos, el papel del profesor es fundamental para detectar si el alumno realmente tiene alguna dificultad. La rutina escolar es propicia para que se detecten este tipo de problemas.

Cuando esto sucede, es necesario que la escuela adopte rápidamente los medios para integrar a este estudiante con sus compañeros y la comunidad escolar. Por supuesto, las familias deben ser notificadas lo antes posible. Sin este posicionamiento, la condición del niño puede incluso agravarse, ya que la falta de integración puede resultar en aislamiento, desmotivación y frustración.

La institución y el docente también deben adaptar la metodología de enseñanza para facilitar el aprendizaje. Por tanto, es necesario:

  • adoptar prácticas e instrumentos que puedan superar las dificultades;
  • buscar herramientas innovadoras que atraigan la atención del alumno;
  • invertir en tecnologías de apoyo a la enseñanza;
  • integre actividades lúdicas para estimular al niño sin pretensiones.

Cómo podemos ayudar a los niños a afrontar estos problemas

Además del neurólogo, un psiquiatra también puede ayudar a evaluar si el niño enfrenta problemas de aprendizaje, cuáles son y sus orígenes. Independientemente del profesional elegido, los padres pueden ayudar a sus hijos a afrontar estos problemas. Ahora descubra algunas soluciones para esto:

  • el niño debe sentirse amado, comprendido y respetado;
  • necesita recibir afecto, cariño, incluso cercanía física;
  • los juegos, juegos y otras actividades prácticas deben formar parte de la rutina familiar;
  • se debe animar al niño a jugar con otros y hacer amigos;
  • necesitan ser tratados de manera justa y con consideración.

Además, los padres deben permitir que el niño se exponga a situaciones difíciles para superar sus miedos, enfrentando sus emociones y frustraciones.

Negar una solicitud de un juguete o hacer que se disculpe con un amigo o familiar cuando actuó de manera inapropiada ya es una forma de hacer que el niño enfrente sus actitudes.

Sin embargo, cuidado: no se les debe regañar. Cualquier niño, tenga o no dificultades, debe sentirse libre de hacer preguntas e incluso de cometer errores. Así es como pueden comprender sus propias emociones y las de los demás con mayor claridad, desarrollando un sentido de empatía.

Estableciendo reglas

No es raro que los padres terminen siendo demasiado permisivos cuando perciben o descubren las dificultades de sus hijos. Sin embargo, siempre es muy interesante buscar información sobre el aprendizaje de los niños, para poder tener acceso a formas positivas de educar a un niño.

Establecer límites y reglas es parte de eso. Incluso porque contribuye a que ella pueda errar libremente, siendo corregida con respeto y amor. Esta atmósfera significa que no se cubre tanto de sí misma cuando está en la escuela, lidiando mejor con sus propios errores y mitigando los impactos negativos de las dificultades de aprendizaje.

En definitiva, los hijos deben recibir y percibir la confianza de sus padres. Cuando lo hacen bien, deben ser elogiados y cuando cometen errores, deben aprender que en la vida no se trata solo de hacerlo bien. Fortalecer la confianza del niño es fundamental para un desarrollo saludable.

Necesito tomar medicación

Puede conocer a niños que están medicados debido a dificultades de aprendizaje. Sin embargo, si su hijo tiene algún obstáculo en estos procesos, no significa que tendrá que medicarse. Todo lo contrario: es importante escuchar más de una opinión, para llegar a un veredicto si el remedio es realmente necesario.

Si aún es necesario, es importante tener en cuenta que el tratamiento farmacológico debe ser indicado por un psiquiatra o neurólogo y estar asociado al acompañamiento de un psicopedagogo. Generalmente, las intervenciones farmacológicas son necesarias cuando la capacidad de atención y concentración del niño está realmente deteriorada.

¿Su hijo tiene alguna de las dificultades enumeradas en este artículo? Así que no dudes en consultar a un profesional para valorar el estado de tu pequeño. Inicialmente, puede buscar un psicólogo. Si se identifica un trastorno más complejo, lo derivará al especialista más adecuado en relación a la sospecha.

En caso de que la escuela emita la alerta, considere. No cuesta nada concertar una cita y comprobar si realmente hay algún problema, ¿verdad? Las dificultades de aprendizaje no siempre son fáciles de identificar. Hay una serie de indicadores que los especialistas deben identificar para proponer un diagnóstico.

Muchas familias temen estos problemas cuando el niño es muy pequeño, comparando el desarrollo del bebé con el de otros. Lo cual es un gran error, ya que los padres deben tener en cuenta que la mayoría de estos elementos son detectables durante la escuela primaria.

Los padres y profesores deben trabajar activamente para desarrollar las habilidades de los pequeños que tienen estas dificultades. La asociación entre la escuela y la familia es fundamental para que ocurra el aprendizaje. Cuando son conscientes de las dificultades de aprendizaje de sus hijos, pueden monitorear de manera más efectiva el trabajo realizado por la escuela. Paralelamente, el cariño y el estímulo son fundamentales para que el niño se sienta acogido y así evolucione.

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