Según los expertos, el azúcar es totalmente prescindible para alimentar no solo a niños, sino también a jóvenes, adultos y ancianos. Sin embargo, dado que es difícil resistirse a las golosinas, controlar el consumo de azúcar es suficiente para evitar que algo sabroso se convierta en un verdadero villano.

Solo cuatro o cinco cucharaditas de azúcar es lo que la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA) recomienda que se consuman como máximo diariamente, especialmente por los niños. Puede parecer que el límite no es tan pequeño, pero ante tantos dulces, chocolates, galletas, golosinas y refrescos, superar este límite puede ser muy rápido.

Entonces, continúa leyendo y comprende por qué el azúcar, aunque tan sabroso, ¡es el villano de la comida infantil!

Por qué el azúcar es dañino

Los azúcares se dividen en dos grupos: los libres, que se encuentran en alimentos naturales como frutas y verduras, y los simples, que se utilizan en productos industrializados. Tanto los azúcares simples como los libres se consideran carbohidratos simples.

Los carbohidratos, a su vez, son importantes para nuestro cuerpo ya que son la mayor fuente de energía. Sin embargo, en una dieta saludable, los azúcares simples son completamente prescindibles. Vea las razones que hacen que este tipo de azúcar sea perjudicial para la alimentación infantil:

Formación de hábitos alimenticios

Según el Ministerio de Salud, no se recomienda darles a los niños menores de dos años ninguna cantidad de azúcar simple. Esto se debe a que es durante esta fase que se forman los hábitos alimentarios y, en la gran mayoría de los casos, estos hábitos acompañan a la persona a lo largo de su vida.

Por supuesto, el azúcar que se encuentra en los alimentos naturales se puede consumir desde los primeros meses de vida de un niño, porque las frutas son una parte importante de la nutrición infantil. .

Obesidad infantil

La obesidad infantil es un problema que ha crecido mucho desde la década de 1970. Se estima que casi un tercio de los niños en la actualidad tienen este problema. Según estudios, los niños pequeños han consumido hasta cuatro veces la dosis diaria de azúcar recomendada, lo que ha provocado este aumento de la obesidad en niños y adolescentes.

Cavidad dental

El consumo excesivo de azúcar es uno de los factores que más contribuyen a la aparición de caries. Eso es porque las bacterias que causan la descomposición necesitan un cierto entorno para proliferar. Al consumir alimentos azucarados y permanecer un largo período de tiempo sin realizar la higiene bucal, se crea el ambiente ideal para la proliferación de estas bacterias.

Por ello, es fundamental que los niños tengan límites a la hora de consumir dulces -si es que los consumen- y que luego se cepillen los dientes para evitar la aparición de caries.

Enfermedades crónicas

El abuso en el consumo de azúcar puede resultar en la aparición de una serie de enfermedades como diabetes, hipertensión y problemas cardiovasculares que pueden resultar en un daño mayor como un ictus, por ejemplo.

Hiperactividad

A pesar de que el consumo de azúcar y la hiperactividad en los niños es un tema que genera mucha discusión, esta relación aún está muy estudiada. Algunos estudios incluso corroboran la teoría de que el consumo excesivo de azúcar puede provocar hiperactividad en los niños, siendo uno de los motivos que ponen al niño muy agitado en la escuela, por ejemplo.

Si tienes dudas, trata de observar mejor cómo actúan los niños que te rodean sin consumir azúcar y cómo se comportan después de beber mucho refresco o comer muchos dulces en una fiesta infantil.

Sistema inmunológico

Es natural que el sistema inmunológico de los bebés y los niños sea incluso más sensible que el de un adulto. Sin embargo, el consumo excesivo de azúcar tiende a debilitar a los neutrófilos cuya función es defender el organismo y combatir los agentes nocivos.

Esto se debe a que el azúcar disminuye la capacidad de estos neutrófilos para responder correctamente cuando el cuerpo se expone a algunas bacterias o virus desconocidos, como la gripe o los resfriados, por ejemplo.

Entonces, ¿sabías cómo el azúcar puede ser perjudicial para los alimentos para bebés?