Gritos, patadas, agitar los brazos, llanto constante. Estos son algunos mecanismos dramáticos que utilizan los niños durante una rabieta. Esto hace que los padres se preocupen mucho por cómo actuar. ¿Sería mejor ceder a las rabietas o entender qué hay detrás del comportamiento de los niños de 3 años?

La comprensión es definitivamente la mejor manera. Generalmente, la fase de rabieta se vuelve frecuente cuando el niño alcanza los 3 años de edad. Esta fase está marcada por cambios de comportamiento en los que la rabieta es una forma de comunicación.

¿Quiere saber más? Siga este texto y obtenga información sobre la rabieta. Descubra lo que realmente debería y no debería hacerse.

Qué significa rabieta

La rabieta, en general, es mal entendida por los padres precisamente porque es utilizada por niños en diferentes etapas de la vida. Por ejemplo, los niños de hasta 2 años hacen berrinches para comunicar que algo no va bien. Es una forma de decir que tienen hambre, que necesitan cambiarse los pañales o que están estreñidos.

En los niños de 3 años, los ataques de rabieta tienen un significado diferente. A esta edad comienzan a tener una mayor autonomía, deseos más definidos y, en general, desafían a sus padres mediante la desobediencia. La rabieta del niño surge como una forma de manipular a los padres para que cumplan sus deseos.

En este sentido, es necesario empezar a disciplinar al niño. Si no se hace nada, es muy probable que se convierta en una persona malcriada, chantajista y extremadamente dependiente de sus padres.

Qué no hacer durante las rabietas

Con los llantos, los gritos y todo ese arsenal de irritaciones que tiene la rabieta, los padres suelen tener un comportamiento equivocado para afrontarlo. A menudo, terminan cediendo a las rabietas o, por otro lado, adoptan una postura violenta con el niño.

Al ceder, los padres le transmitirán al niño el mensaje de que la rabieta es algo que realmente funciona. Con eso, continuará el ciclo de aprobación de la rabieta. Cada vez que quiere algo, sabe que con solo lanzar una rabieta y todo se resolverá.

Otro comportamiento ineficaz para lidiar con las rabietas es la violencia. Los padres a veces están estresados y nerviosos por la actitud irritante del niño y terminan pellizcándolos y azotándolos. La violencia asustará al niño, debilitará los lazos emocionales y más que nada: no resuelve el problema.

Cómo lidiar con la rabieta

La principal forma de lidiar con la rabieta es a través de la conversación. Es necesario explicarle al niño por qué no se puede hacer una determinada cosa. A los 3 años, comienza a desarrollar el habla y pronto se comunicará contigo. Por eso es importante fomentar el diálogo.

En muchos casos, ignorar la rabieta puede funcionar. Notará que su actitud no llama la atención. Sin embargo, incluso si son indiferentes a la rabieta, los padres deben hablar con el niño.

Estos fueron algunos datos importantes sobre el comportamiento de los niños de 3 años. Al saber un poco más lo que siente su hijo, puede alejarse de actitudes deshonestas, como mentir. Esté siempre disponible para charlar con su hijo y ganar su confianza.