Mucha gente arruga la nariz cuando se trata de repollo, ya que tiene un sabor exótico que no agrada a ningún paladar. Sin embargo, la col es una verdura que no se debe dejar de lado, ya que es súper nutritiva y saludable.

Propiedades de la col

Además de ser una excelente fuente de vitamina C, el repollo también contiene vitamina A, vitaminas B1, B2 y B6, vitamina K, ácido fólico, fibra y minerales como selenio, yodo, calcio, potasio, fósforo y azufre. El repollo también está presente en una cantidad importante de folato, betacaroteno, antinas y fitoquímicos, glutamina y polifenoles, lo que contribuye a que el repollo sea un alimento con propiedades antiinflamatorias. Al igual que otras verduras crucíferas, en la col también existen sustancias antioxidantes capaces de reducir el riesgo de adquirir diferentes tipos de cáncer.

Tipos de repollo

Básicamente, existen dos tipos comunes: col roja y col blanca. Se diferencian en algunos nutrientes. El morado tiene antocianina, un antioxidante que le da su color morado (el mismo presente en la uva) y es eficaz para proteger el corazón, tiene el doble de fósforo que el blanco y un poco más de selenio y vitamina C.

El blanco tiene un poco más de vitamina A y ácido fólico. Desde el punto de vista de la vida nutricional, es interesante alternar el consumo de los dos tipos.

Beneficios del repollo

Es eficaz en la eliminación de problemas intestinales por la gran presencia de fibras y, además, actúa como cicatrizante y combate el envejecimiento prematuro, los resfriados y la gripe.

Su consumo también puede ayudar a prevenir el cáncer de colon y los tumores malignos, debido a la presencia de bioflavonoides, indoles, genisteína y otras sustancias que inhiben el crecimiento de tumores. Estas mismas sustancias aceleran el metabolismo de los estrógenos, por lo que su consumo es eficaz incluso para prevenir el cáncer de mama, útero y ovario.

Su consumo está indicado para casos de úlceras, náuseas, neuralgias, erisipela, gota, reumatismo, ronquera y para mejorar la función digestiva y hepática. Además, actúa como controlador de los niveles de colesterol en sangre y reduce la cantidad de radicales libres, responsables del cáncer, las enfermedades cardíacas y el envejecimiento prematuro de la piel.

Cómo consumir repollo

El repollo se puede comer crudo (cortado en tiras), salteado, en sopas o jugos.

Jugo de repollo crudo

Una buena forma de beneficiarse de estos nutrientes es beber jugo de repollo. Sigue la receta:

  • 3 hojas de col
  • Una manzana
  • Un limón
  • Una zanahoria
  • Una cucharada de linaza

Batir todos los ingredientes en una batidora con agua y colar si lo prefiere.

Algunos inconvenientes del repollo

Todo el mundo sabe que comer repollo puede provocar un cierto “inconveniente”: el aumento de gases (flatulencias). Algunas personas son más sensibles que otras y el culpable es el azufre presente. Si es más sensible a esto, intente reducir la cantidad, pero no evite por completo el repollo.

Ahora bien, si está amamantando, se cree que es mejor evitar el consumo por completo, ya que puede provocar cólicos en el bebé.

Las personas con hipotiroidismo deben consumir repollo con moderación y dar preferencia a los alimentos cocidos, ya que puede evitar la absorción de yodo por la tiroides. ¡Habla con tu nutricionista!

Chucrut

¿Has oído hablar del chucrut? Es un plato muy famoso en Alemania y está hecho con repollo. El chucrut crudo contiene lactobacilos, uno de los tipos de probióticos más estudiados. Los probióticos son bacterias beneficiosas que ayudan a mejorar la función digestiva, minimizan el riesgo de diarrea asociada con los antibióticos y posiblemente ayudan con la intolerancia a la lactosa, el síndrome del intestino irritable y la enfermedad inflamatoria intestinal. Estos probióticos también pueden ayudar a prevenir el cáncer.

El chucrut ofrece aproximadamente el 10% del valor diario de hierro, el 25% de vitamina C y cantidades significativas de vitamina K. La fibra ayuda a reducir los niveles de colesterol y azúcar en la sangre y disminuye el riesgo de estreñimiento y otros problemas digestivos. El hierro es necesario para la formación de glóbulos rojos, la vitamina C es para la curación y la vitamina K para la coagulación de la sangre.

Cómo hacer chucrut

Cortar el repollo blanco o morado en tiras finas.

Agrega un poco de sal y machaca mucho la col hasta que empiece a salir. Haga esto por un tiempo (este proceso depende del repollo y su contenido de agua).

Reserva el repollo en un recipiente con tapa. Cierre con cuidado para sacar tanto aire como el molde de la lata de col durante el proceso de fermentación.

Preferiblemente, mantenga presionado el recipiente para que no entre aire (ya que se puede estropear) y manténgalo en un ambiente oscuro con temperatura constante y baja. El proceso tiene una duración media de 2 semanas dependiendo de la temperatura. Atención: si la temperatura ambiente es baja (4 a 6ºC) puede tardar más, si es alta también puede estropearse.

¡Después del proceso de fermentación, el chucrut estará listo para usar y lleno de lactobacilos beneficiosos para su flora intestinal!