¿Has notado que, en general, el segundo hijo es más rebelde y atrevido que el primero? Es común que la gente piense que es demasiado para sus padres, pero ¿es eso realmente? Un estudio, realizado por 3 investigadores internacionales, afirma que el orden de nacimiento de los niños influye en su personalidad. Desde entonces, se han descubierto varios factores que pueden determinar este problema.

¿Tienes curiosidad por saber qué tiene que ver nacer en segundo lugar con las payasadas de tu hijo? Entonces, sigue leyendo, ya que este es el tema de esta publicación. ¡Mira eso!

Qué dice la investigación sobre el segundo hijo

El primer hijo es obediente y responsable, un niño lindo. Entonces, cuando llega el segundo, la gente empieza a ser incómoda con frases como «si el primero está tranquilo, prepárate que el próximo será un artesano», «nadie tiene la suerte de tener dos veces un buen hijo, cuídate». ¿Reconoces esa escena?

¡Esto es más común de lo que piensas! Lo cierto es que el segundo hijo suele estar más cogido que el primero. No somos nosotros los que decimos esto, ¡es la ciencia la que lo prueba! Pero, ¿qué muestra la investigación?

El estudio

La encuesta es reciente, realizada en 2017, con más de 2 millones de niños estadounidenses y daneses. Una muestra con buen número, ¿no? La intención era averiguar cómo el orden de nacimiento afecta los problemas disciplinarios, la delincuencia escolar y juvenil, además de averiguar si contribuye a la delincuencia de adultos.

El resultado

Después de observar a los niños, los investigadores obtuvieron los siguientes resultados:

  • es más probable que el segundo hijo sea rebelde que el primero;
  • en las mujeres, esta característica no es tan marcada;
  • no hay evidencia de que los padres inviertan menos en la educación de su segundo hijo.

La conclusión

Los estudiosos han llegado a la conclusión de que la diferencia de comportamiento entre el primer y el segundo hijo puede deberse al tiempo que los padres pasan con ellos. Mientras que el primogénito tiene una atención exclusiva por un tiempo, el más joven nace dividido.

Qué cambios en la crianza de los hijos del primero al segundo hijo

Bueno, ahora que sabemos que las travesuras más jóvenes están científicamente probadas y no solo los «pensamientos» de la gente, es hora de identificar cuáles son las diferencias en la creación de uno y otro niño que determinan este rasgo de la personalidad del niño.

Antes de continuar, debemos decirlo para que no se sienta culpable por la rebelión de su hijo. El sentimiento de culpa siempre surge cuando hablamos de los más pequeños, pero es obvio que ningún padre pretende desarrollar un lado rebelde en el niño, ¿estás de acuerdo? Entonces, tenga la seguridad de que la atrevimiento tiene solución.

Primer hijo

Con el primer hijo, todo es nuevo para los padres. Con eso viene la inseguridad. Cuando comienza la introducción de alimentos, tenemos cuidado de que el bebé no se ahogue. Cuando lo vemos sentarse, nuestras manos están alrededor para que cualquier balanceo no provoque una caída. ¿Y cuando caminan, entonces? Nuestro corazón sale de nuestra boca con cada tropiezo.

Es normal querer estar con el bebé en todo momento en esta fase, registrando todo su desarrollo y dándole el apoyo que consideremos necesario. En resumen, nos mantenemos al tanto del niño y somos más estrictos con él.

Segundo hijo

Con nuestro segundo hijo, nuestra experiencia nos hace sentir más cómodos. Esa preocupación y ese miedo se suavizan, lo que les da a los más pequeños la libertad de sentirse más audaces y seguros para probar cosas nuevas.

Agregue a eso el hecho de que no nos queda mucho tiempo. La atención, que antes era de un solo niño, se divide en dos. En otras palabras, con los padres tomando menos tiempo, el niño se atreve a explorar más el mundo.

Verá, no estamos diciendo que los padres se preocupen menos por su segundo hijo. La verdad es que estamos más relajados, y esto abre un hueco que el hermano mayor no tenía y que es aprovechado por el pequeño para tener su libertad.

Cómo lidiar con la rebelión del segundo hijo

Debemos recordar que criar a un niño no es una receta de tarta, en la que hacemos todo con la medida solicitada y funciona. De hecho, ni siquiera el bizcocho sale igual cada vez, porque hay muchas variables que influyen en la receta.

Bromas y comparaciones a un lado, lo que queremos decir es que cada niño es un ser único, lo que involucra sus particularidades y la forma en que ve el mundo, independientemente de la forma en que fue criado.

¿Influye la creación? ¡Por supuesto! Pero no es el único factor importante. No podemos ignorar la personalidad de la persona pequeña. Con eso, tenemos que adaptar la forma en que tratamos a cada niño. Dicho esto, vamos a los consejos.

Pase más tiempo de calidad con los niños

Repasa cómo es tu atención con los más pequeños. ¿Ha estado pasando tiempo con sus hijos? Con la rutina pesada y las prisas, tenemos cada vez menos posibilidades de estar con ellos. Por eso, los momentos que tenemos con los niños deben ser de calidad. Además de proporcionar actividades que incluyan a todos, también permita que cada niño disfrute de su atención en privado.

Sigue el diálogo

Hablar es siempre la mejor forma. Gritar o dar órdenes sin explicación no tiene ningún efecto. Entonces, antes de estresarse durante una rabieta, o después de ver el “arte” del pequeño rebelde, respire, cuente hasta 10 e intente tener una conversación en la que escuche sus razones para hacer eso y explique las razones por las que la actitud no es buena. correcto.

Usa refuerzo positivo

¿También elogias a tu hijo cuando hace algo bien o eres el tipo de madre que simplemente regaña las payasadas? Si la respuesta es la segunda, sepa que puede estimular la rebelión. ¿Alguna vez te has parado a pensar que está listo para llamar tu atención, porque esa es la única forma en que obtiene un poco de su tiempo, aunque sea de manera negativa?

Sabiendo esto, aproveche para animarle a tener buenas actitudes. No tienes que aplaudir por todo, solo condicionarte para ver que las actitudes tienen consecuencias. Haga que su hijo vea lo genial que es ser obediente.

Como hemos visto, es bastante común que el segundo hijo sea más rebelde, y no se trata de ser mimado o grosero. Sin embargo, hay que tener cuidado con la creación para que el atrevimiento no traspase los límites y se convierta en un problema.

Además de ser rebelde, ¿su hijo muestra un comportamiento agresivo? ¿Sabes cómo manejarlo?