Un bebé no nace sabiendo hablar. Entonces llora para señalar cuando algo no va bien. No tarda mucho y empieza a descubrir, instintivamente, que también hay otras formas de hacer que mamá comprenda lo que él necesita, utilizando su cuerpo y la comunicación no verbal con el bebé.

Usted, la madre, ciertamente se ha encontrado tratando de descifrar el motivo de un llanto, pero a medida que su bebé crece, también está aprendiendo a identificar las señales que emite, ¿verdad? ¿Alguna vez te has imaginado cómo sería tener que esperar a que el bebé aprenda a hablar para entender lo que necesita?

Por eso el lenguaje no verbal es tan importante para el desarrollo del bebé. En este post hablaremos un poco al respecto y explicaremos cómo puedes ayudar a tu pequeño con los estímulos adecuados. ¡No te lo pierdas!

Qué es la comunicación no verbal con el bebé

El lenguaje hablado o escrito, es decir, verbal, es la base de la comunicación humana. Sin embargo, sabemos que las formas de comunicarse van mucho más allá del habla. Los adultos usamos la comunicación no verbal (lenguaje corporal, gestos, expresiones faciales, posturas, etc.) junto con la comunicación verbal. Es decir, le hablamos a todo el cuerpo de forma instintiva y natural.

Los bebés también utilizan la comunicación no verbal, pero ocurre incluso antes de aprender a hablar, siendo fundamental para el desarrollo del lenguaje. El primer sentido que se desarrolla en el niño es el oído, todavía en el vientre. Después del nacimiento, el bebé se comunica principalmente a través del llanto, pero en los primeros meses comienza a interactuar a través del lenguaje no verbalizado.

Toda madre es capaz de entender a su bebé por su forma de expresarse: las sonrisas, la cara de sorpresa cuando revelamos la cara detrás de una almohada, el aleteo de brazos y piernas para poder abrazarlo, abrir la boca cuando quiere comida y, más tarde, gestos explícitos, señalando y girando las manos, como si preguntara «¿dónde está?».

Lo que mucha gente no sabe es que la expresión no verbal promueve la maduración progresiva del cerebro, siendo de gran importancia para el desarrollo de las habilidades de comunicación verbal, como hablar, leer y escribir. Al usar un lenguaje no verbal con su hijo, lo ayuda a sentir empatía y comprender mejor la información, además de permitirle expresar mejor sus sentimientos.

Cómo estimular el lenguaje no verbal

En general, los bebés usan la comunicación no verbal de manera instintiva. Sin embargo, las madres, los padres, los familiares y los cuidadores pueden fomentar aún más este tipo de lenguaje.

Seguramente ha escuchado que hablar con su bebé es la mejor manera de estimular el desarrollo del habla. Pero incluso antes de que empiece a hacer los primeros sonidos, puedes animarlo, apostando por la comunicación que ya usa, la no verbal.

Apostar en juegos

El principal camino de aprendizaje en la infancia es el juego. Es a través de él que el bebé o el niño construye su percepción de las cosas y fija conceptos básicos. Entonces, la mejor manera de estimular a su hijo es jugar con él. Recuerda mantener el contacto visual colocándote frente al pequeño. Exagere sus expresiones faciales mientras juega, articule bien las palabras y use diferentes ritmos y entonaciones mientras habla.

Además, invierta en actividades que involucren coordinación y correspondencia, como apilar bloques, alinear objetos, encajar piezas, etc. A medida que el bebé crece, es importante valorar el uso de las manos, con arcilla, pintura y dibujo, por ejemplo.

Fomentar la interacción social

Otro punto muy importante para el desarrollo del lenguaje es la interacción social. Promueva la relación de su hijo con otros niños. En la pequeña plaza o en la escuela, necesita interactuar con sus compañeros. Esta experiencia crea oportunidades para que el bebé exprese sus deseos, como compartir un juguete o imitar a un amigo.

Practica la imitación

Hablando de imitación, esta es una gran estrategia de comunicación no verbal. Los juegos de imitación favorecen el entendimiento mutuo y funcionan como conversación.

Además de imitar sonidos y expresiones faciales, puedes reproducir las acciones de tu bebé. Por ejemplo, si construyó un castillo, haz el tuyo también. Si deja todo, deje caer sus piezas a continuación. Lo encontrará divertido y tendrá el desafío de copiar otros comportamientos propios.

Haz espacio para el bebé

En esta fase preverbal, es común que los padres se sientan ansiosos, tratando de comprender de inmediato lo que quieren decir sus hijos. Mientras el bebé apunta insistentemente en una dirección, ahí está la madre mostrando todos los objetos que tiene frente a ella en un intento por averiguar lo que quiere. Como casi siempre están interesados en las cosas más inverosímiles, y muchas veces los adultos tenemos prisa, lo normal es mostrar impaciencia e irritación.

Mantén la calma y dale tiempo para que se haga entender, no trates de adivinar ni completar sus sonidos y gruñidos, ya que solo le pasarás tu ansiedad.

Comprenda el ritmo de su hijo

Es interesante dejar que el niño dirija la actividad. Así, ella determina el ritmo y también elige lo que le interesa. Intenta no conducir el juego, deja que ella elija las piezas y lleve a cabo las acciones, incluso si no tienen mucho sentido.

Por ejemplo, si estás jugando a cocinar y tu hijo pone un huevo en la tostadora, ¡está bien! Solo verbaliza sus acciones, nombra los objetos que recoge y haz algunas preguntas, como: «um, ¿vas a poner este huevo en la tostadora?». Poco a poco, el pequeño irá haciendo la conexión entre las palabras y las actividades que él mismo eligió.

Cuáles son los beneficios para el desarrollo del bebé

Si bien es un consenso que cada niño tiene su tiempo, existen algunos parámetros que debemos observar, ya que el lenguaje es un indicador del desarrollo neurológico.

La evaluación debe incluir comunicación no verbal y puede ayudar a diagnosticar desde retraso en el habla hasta trastornos como TDL (trastorno del desarrollo del lenguaje) y ASD (trastornos del espectro autista). La intervención temprana puede ofrecer resultados más rápidos, facilitando el aprendizaje futuro.

En general, existe una ventana de desarrollo del lenguaje hasta los 4 años. Sin embargo, es mucho más intenso de 0 a 18 meses, cuando las neuronas crecen y crean conexiones. Debido a que están más libres y desocupadas, las células nerviosas generan una reacción más eficaz a los estímulos.

Como los bebés no hablan o hablan muy poco en esta etapa, la importancia de estimular el lenguaje no verbal es clara. Es a través de él que se desarrollará la capacidad de comunicación.

Como hemos visto, hacer uso de la comunicación no verbal con tu hijo, mediante gestos, toques y expresiones, hará que interactúe de forma más íntima y eficaz. Lo cual, por cierto, está delicioso, ¿no? Además, estimular este tipo de lenguaje creará un entorno más propicio para el desarrollo de tu pequeño.