Los alimentos a base de cereales son ricos en carbohidratos complejos, que son el principal combustible del cuerpo. Los carbohidratos proporcionan energía para mantener sus movimientos, su respiración y su mente.

Los productos de cereales también aportan vitamina B y hierro, así como otros fitonutrientes beneficiosos (sustancias de las plantas con efectos protectores para la salud). Además, muchos alimentos a base de cereales son ricos en fibra.

Tipos de cereales

Los tipos más comunes y esenciales para nuestra dieta son: frijoles, lentejas, garbanzos, maíz, soja y guisantes.

Lo ideal es incluir una ración diaria de un tipo de grano en la dieta. Comer más sano también puede formar parte de un tratamiento alternativo contra la enfermedad.

Frijol

Las fibras contenidas en los frijoles son responsables de regular el tránsito intestinal y reducir la absorción de colesterol y glucosa, ayudando en el tratamiento y prevención de la diabetes, estreñimiento y colesterol alto y triglicéridos.

Entre los diversos componentes presentes en el frijol destacan los compuestos fenólicos, que son sustancias antioxidantes. Estas sustancias actúan en nuestro organismo, reduciendo el riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer y enfermedades degenerativas. Los frijoles son ricos en potasio, proteínas, vitaminas B, zinc, hierro y magnesio. Estos nutrientes son importantes para regular la presión arterial, construir y reparar músculos, fortalecer el sistema inmunológico y prevenir la anemia, entre otras funciones.

Lenteja

La lenteja es un alimento de alto valor nutricional: contiene cantidades apreciables de proteínas, carbohidratos, de los que destaca el contenido de fibra dietética, y prácticamente no contienen grasas.

También tiene una gran cantidad de vitaminas, especialmente del complejo B como el ácido fólico, minerales como magnesio, fósforo y potasio; y oligoelementos como molibdeno, manganeso, hierro, cobre.

Garbanzo

Los garbanzos tienen un 30% de proteína, además de zinc, potasio, calcio y magnesio. Si se consume todos los días, reduce el nivel de colesterol malo. Rica en fibra, también tiene ácido fólico, indispensable en la dieta de las embarazadas, ya que previene problemas en el feto. Los garbanzos contienen hormonas vegetales que se utilizan para el reemplazo hormonal. Estas sustancias son eficaces para prevenir la osteoporosis y combatir las enfermedades cardíacas y el cáncer de colon.

Este grano tiene carbohidratos que se digieren y absorben lentamente. Así que aumenta gradualmente la glucosa y reduce el azúcar en sangre. Además, el hierro de los alimentos combate la anemia. Aleja la depresión porque aumenta la producción de serotonina. Esto es gracias a la alta tasa de triptófano (la misma sustancia que hace que el chocolate sea una gran fuente de bienestar).

Maíz

El maíz es una gran fuente de energía porque contiene un alto contenido en carbohidratos. También tiene cantidades considerables de vitaminas B1 y E, además de sales minerales. Ayuda a regular el sistema nervioso y el sistema digestivo y tonifica el músculo cardíaco. Tiene propiedades antioxidantes y también es rico en fósforo.

El maíz puede ser consumido por personas que tienen un sistema digestivo delicado, ya que es fácil de digerir. El aceite de maíz está indicado porque dificulta la formación de grasas en la sangre, reduciendo el nivel de colesterol.

Soja

A la soja se le atribuyen muchas propiedades beneficiosas. La más reciente y más importante es la capacidad de este alimento para ayudar a reducir el colesterol y prevenir algunos tipos de cáncer.

La soja tiene una alta concentración de proteínas, pero no se puede utilizar como fuente única de este nutriente. La soja tiene fitoestrógenos en su composición, un elemento que tiene la capacidad de inhibir la síntesis de colesterol en el hígado. Otra función importante del fitoestrógeno es su conexión con algunos tipos de células cancerosas.

Guisante

El guisante ofrece muchos beneficios para la salud, que varían según la especie del grano. En general, los cereales tienen sales minerales, como calcio, fósforo, hierro, azufre, potasio y cobre: elementos que son constituyentes estructurales de los tejidos corporales y reguladores orgánicos que controlan los impulsos nerviosos.

Las legumbres también contienen vitamina A, que es importante para la visión y la formación de huesos; Vitaminas del complejo B, que desempeñan un papel importante en el metabolismo energético; y vitamina C, importante en el proceso de curación.