¿Cómo va esa fuerza? ¿Algunos días tomando un carro a la espalda y algunos días necesitando un pequeño empujón? ¿Quién nunca tiene razón? Más aún cuando tenemos que afrontar tantos retos y novedades en la vida de nuestros pequeños. Por cierto, ¿ya estás en la etapa de los miedos de los niños?

Probablemente sí, porque aparecen cuando aún son bebés, alrededor de los 6 o 7 meses, y duran hasta el comienzo de la segunda infancia, a los 7 años. Por supuesto, la edad suele variar. Lo importante es tener en cuenta que estos miedos son un signo de madurez, que empiezan a percibir lo nuevo que les rodea.

¡Si! No tienes que tener miedo de lo que está por venir. Separamos los miedos más comunes, cuándo ocurren y cómo superarlos. ¡Toma una bebida caliente, cálmate y sigue leyendo!

Miedo a la oscuridad

Muchas madres relatan que el bebé, que hasta hace poco dormía plácidamente con la luz apagada, pasa de una hora a otra por tener miedo a la oscuridad. Eso es porque el miedo a la oscuridad llega alrededor de los 2 años y puede ir acompañado de pesadillas y miedo a fantasmas, monstruos u otra fantasía.

Esto indica el desarrollo de las capacidades cognitivas del niño y puede surgir cuando comienza a vivir con otros adultos y compañeros de clase en la escuela. Después de todo, la oscuridad es un símbolo de algo desconocido, así como estos nuevos elementos en tu rutina.

Si llora mucho, ofrézcale agua y consuélela. Una buena idea es jugar a identificar las sombras de los muebles o recordar qué había en la habitación antes de la oscuridad, demostrando que nada ha cambiado.

Miedo a los animales

No se frustre si su hijo está aterrorizado cuando se encuentra con un perro pequeño y dócil en el camino, ya que otros niños juegan e interactúan normalmente. Esto suele ocurrir cuando el niño ya ha sido mordido, ha presenciado un ataque o ha sido asustado por un animal antes.

Si entre 3 y 5 años tiene este miedo, hable y demuestre que no todas las mascotas están enojadas. Invítala a tocar y acariciar al animal, siempre respetando sus límites, obviamente. Puede que sea pequeña, pero es una persona especial, que merece todo el cuidado y el respeto.

Miedo a la gente disfrazada

¿Quién no tiene esa foto en la que están llorando junto a Papá Noel o un payaso? De acuerdo, es posible que no haya experimentado este miedo en su infancia, pero comprenda que el miedo de los niños a las fantasías es bastante común desde el primero hasta los tres años.

Párese junto a la persona disfrazada para demostrar que no hay peligro, que es solo un atuendo diferente. Si ella no quiere acercarse a usted, no se esfuerce y respete su tiempo. ¡Ah! Si este miedo, como cualquier otro, permanece durante mucho tiempo o aumenta de intensidad, vale la pena consultar a un especialista.

Miedo al agua

El agua ofrece experiencias sensoriales muy diferentes para el bebé, que de repente se encuentra en un entorno amplio, en el caso del mar y las piscinas, con diferente temperatura y tacto. Este miedo puede surgir desde una edad muy temprana y durar años, si no se trabaja bien.

Sin embargo, no se preocupe. Deje que el niño toque y juegue con el agua gradualmente. Esté siempre presente y ofrezca juguetes para su disfrute y seguridad, como flotadores, patitos y flotadores. Intenta meter las piernas en el agua y mételo poco a poco en el agua. Si no, está bien. Salga para el próximo verano o viaje familiar.

Miedo al abandono

A partir de los 7 meses, el bebé comienza a sentirse inseguro y llora cuando los padres se van, porque todavía no comprende que esta separación no es definitiva. Hasta los 3 años, este miedo se transmuta en la inseguridad de estar solo y puede continuar hasta los 5 años, representado por la angustia de quedarse atrás en la escuela.

El primer paso para superar esta fase es demostrarle al niño que puede confiar en ti y que nunca te abandonará. Entonces, cuando salga, explique la verdad y diga que volverá pronto. Lo mismo ocurre con dejarte con niñeras y cuidadores en la escuela o en la sala de juegos.

Miedo a ruidos extraños

Hasta la edad de 7 meses, evite exponer a su hijo a ruidos y luces muy brillantes, ya que le causan estrés y angustia. Si no es posible, exponerlo paulatinamente al ruido y, si la crisis y el llanto no pasan, puede ser necesario abandonar el entorno por completo.

Es común que los suegros, las cuñadas, los amigos mayores, o incluso tu propia madre, digan que estás exagerando, que necesitas acostumbrar al niño al ruido. En esos casos, su séptimo sentido de madre debería prevalecer, ¿de acuerdo?

Miedo a la escuela

Piense en todos los cambios que su niña o niño ha experimentado desde que nació. Una serie de nuevas situaciones, personas y experiencias seguirán apareciendo en tu camino, y un entorno que reúne gran parte de estas nuevas características es la escuela.

Algunos niños incluso experimentan náuseas, dolor y llanto cuando llega el momento de prepararse para la escuela. Este fenómeno se conoce como fobia a la escuela. Según la psicología, es la sintomatización del miedo infantil a lo desconocido, a insertarse en un nuevo entorno sin la comodidad familiar.

A medida que avanzan en la serie o comienzan a abordar tareas más difíciles, también puede haber miedo al fracaso y al fracaso. Incluso si ya tienes una cierta madurez emocional, alrededor de los 7 u 8 años, no disminuyas tus sentimientos. Anime a su hijo a expresarlos, anímelo a hacer cosas nuevas y a superar sus límites.

Los miedos de los niños son situaciones comunes, pero pueden ser desafiantes y poner a prueba nuestra paciencia en diferentes momentos. Cuando nos preparamos y entendemos realmente lo que sucede, es más fácil tranquilizarlos sin menospreciar sus sentimientos en esta etapa tan importante del desarrollo. Esperamos que este contenido te haya ayudado en tu viaje.

Además de despertar al amanecer para resolver ciertos miedos, es necesario comprender por qué tantas rabietas. ¡Así que tómate el tiempo para descubrir un poco más sobre las manías infantiles!