La menopausia es una etapa natural de la vida que atraviesan todas las mujeres a cierta edad. La menopausia es cuando los ovarios dejan de funcionar, es decir, cuando dejan de producir las hormonas estrógeno y progesterona. La principal característica de la menopausia es el cese de la menstruación.

Climatérico

El climaterio es la fase de la vida en la que se produce la transición del período fértil al no reproductivo. Justo antes de que una mujer entre en la menopausia, los niveles de estrógeno comienzan a disminuir y provocan cambios en el ciclo menstrual. Para muchas mujeres, este proceso comienza silenciosamente después de los 40, generalmente entre los 45 y los 55 años. Algunas mujeres pueden tener una imagen más pronunciada de los signos y síntomas, pero todas llegarán a la menopausia. Por lo general, los síntomas de la menopausia persisten durante 10 años, pero hay casos en los que duran mucho más.

Los síntomas de la menopausia

La reducción progresiva de estrógenos, que se produce en la menopausia, tiene efectos profundos en el organismo. En muchos casos, esta deficiencia de estrógenos provoca varios síntomas:

  • Olas de calor
  • Disminución del deseo sexual.
  • Transpiración nocturna
  • Sequedad vaginal
  • Ciclos menstruales irregulares
  • Insomnio
  • Irritabilidad
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Mayor riesgo cardiovascular al disminuir los niveles de estrógeno.
  • Osteoporosis (disminución de la cantidad de masa ósea, que hace que los huesos sean frágiles y más propensos a fracturas).

Consejos para aliviar los síntomas de la menopausia

Acabar con las molestias que surgen al final del período fértil femenino ya no es sinónimo de riesgos para la salud. A continuación, se incluyen algunas formas de aliviar los síntomas de la menopausia.

  1. Reemplazo hormonal

Ventajas del reemplazo hormonal

Una buena terapia hormonal compensa la caída de hormonas, evitando trastornos físicos y psicológicos. El reemplazo hormonal es esencial para reducir los síntomas de la menopausia. La base del tratamiento es el reemplazo de estrógenos, que tiene las siguientes ventajas:

  • Ayuda a equilibrar la producción y reabsorción de tejido óseo.
  • Fortalece los tejidos de la pared vaginal y mejora la lubricación.
  • Aumenta la elasticidad de las paredes de la uretra y la eficiencia del sistema excretor.
  • Estimula la producción de colágeno, sustancia que le da elasticidad y vigor.
  • Ayuda a mantener una temperatura corporal estable.
  • Mejora el sistema cardiovascular.
  • Mejora el aspecto de la piel y la caída del cabello.

Desventajas del reemplazo hormonal

  • Alto costo de tratamiento.
  • Tratamiento prolongado.
  • Retorno de la menstruación y síndrome premenstrual en algunas mujeres.
  • Empeoramiento de la posibilidad de cáncer de mama en mujeres susceptibles.

La terapia de reemplazo hormonal nunca debe iniciarse y abandonarse sin supervisión médica. Las ventajas de la Terapia de Reemplazo Hormonal solo se obtienen si su uso es supervisado y continuado.

  1. Dieta

La alimentación tiene un gran impacto en la salud del organismo en cualquier etapa de la vida, por lo que en la menopausia pueden ser aliados en la salud y la búsqueda del bienestar. Las comidas equilibradas y diversificadas ayudan a mantener el peso y aportan más disposición, ya que hay más aporte de nutrientes de forma natural.

Además, preferir alimentos menos industrializados y más frescos, como frutas y verduras, ayuda a controlar la glucosa en sangre y la presión arterial, lo que también se refleja en el funcionamiento y el equilibrio de los sistemas corporales. La forma de comer también puede afectar al organismo. Por lo tanto, evite pasar muchas horas sin comer, o comer demasiado, comer comidas muy abundantes (ya que el exceso de calorías puede acentuar los sofocos).

Vitamina E: Está comprobado el efecto de la vitamina E en la reducción de los síntomas de la menopausia. Muchos médicos sugieren que las mujeres que están atravesando la menopausia tomen 800 UI de vitamina E al día durante un período de prueba de tres meses, para ver si los síntomas desaparecen. Si es así, se continúa con la dosificación.

Calcio: la suplementación diaria con calcio ayuda a reducir los dolores de cabeza, la irritabilidad, el insomnio y la depresión relacionados con la menopausia. Además, las deficiencias de calcio, que conducen a la osteoporosis, son más comunes en mujeres posmenopáusicas. La osteoporosis es una enfermedad grave caracterizada por huesos débiles. Se han publicado varios estudios que confirman que la suplementación con calcio puede retrasar o incluso prevenir el desarrollo de la osteoporosis. Por tanto, el calcio es uno de los suplementos más consumidos por las mujeres. El consumo de este suplemento es generalmente de 500 a 1500 mg por día.

Linaza: la linaza ayuda a aliviar los síntomas de la menopausia. Es rico en ácidos grasos Omega 3, minerales y vitaminas. La linaza ayuda a regular el intestino, tiene acción antiinflamatoria, aumenta la actividad del sistema inmunológico, además de tener una sustancia que protege contra los tumores de mama, ovario y próstata.

Magnesio: los alimentos ricos en magnesio son fundamentales. La deficiencia de este mineral en el organismo provoca fatiga y falta de enzimas implicadas en la producción de energía. Prueba de ello es que una encuesta realizada por el Instituto de Psiquiatría de Inglaterra, que mostró que los niveles de este mineral son más bajos en personas que padecen depresión. Las semillas oleaginosas (nueces, castañas, almendras) y los pescados, como el atún y el salmón, son ricos en este mineral. Sin embargo, en Brasil, el suelo es muy bajo en magnesio y lo ideal sería complementarlo.

Té blanco: El té blanco, más rico en catequinas que el té verde, tiene un mayor efecto antioxidante, potenciando la función hepática, eliminando toxinas del organismo y normalizando las lipoproteínas. Sus sustancias antioxidantes también aumentan el metabolismo basal, ayudando a controlar la acumulación de grasa visceral, tan común en las mujeres menopáusicas.

Grasas buenas: se encuentran en el aceite de oliva y otros aceites vegetales, así como en el pescado; el atún y las sardinas son ejemplos. Para los bocadillos, opte por semillas oleaginosas, como almendras y nueces, que también tienen grasas positivas. Su ventaja es que ayudan a proteger las embarcaciones. También incluye aguacate y aceite de coco.

Vitamina D: Si no puedes tomar el sol durante al menos 20 minutos al día, lo ideal es complementar la vitamina D. Es super importante porque participa en el metabolismo y absorción del calcio, manteniendo la salud ósea, además de actuar sobre las actividades neuronales.

Complejo B: El complejo B consta de 12 vitaminas que se pueden encontrar en alimentos como semillas de girasol, hígado, frijoles, cereales integrales, leche, huevos y germen de trigo, atún, pollo y carnes rojas. Debido a la diversidad del complejo B, las vitaminas actúan en diferentes mecanismos y participan en numerosas funciones del organismo. El refuerzo del complejo B puede ayudar a reducir la ansiedad, depresión, sofocos, mejorar la salud ósea y tisular, además de mejorar la formación celular y prevenir síntomas y enfermedades resultantes (como enemigos o debilidades).

  1. Cambio de estilo de vida

Ejercicio físico: las mujeres sedentarias tienen más probabilidades de experimentar sofocos que las mujeres que hacen ejercicio. En un experimento, los síntomas de la menopausia se redujeron inmediatamente después de que comenzara la actividad física de cualquier tipo. Lo importante es tener una vida más activa.

Deje de fumar: fumar puede estar muy relacionado con los sofocos en las mujeres que están pasando por la menopausia. Los estudios preliminares muestran que muchas mujeres con sofocos son fumadoras. Otro estudio muestra que una gran proporción de mujeres que buscan reemplazo hormonal son fumadoras.

Sueño adecuado: una buena noche de sueño es importante para restaurar la energía, equilibrar las hormonas, mantener los niveles de cortisol bajo control y reducir la ansiedad o la depresión. El yoga y la meditación son buenas herramientas para ayudar en esta etapa de la vida. Si tiene problemas para dormir (como muchas mujeres en la menopausia), intente usar aceites esenciales que equilibran las hormonas, como lavanda, geranio y manzanilla. El uso de melatonina para regular el sueño también es una excelente medida. Intente leer un libro, escribir un diario, tomar suplementos de magnesio o tomar una ducha caliente antes de acostarse.

Prácticas de reducción del estrés de la mente y el cuerpo: los problemas de sueño, la ansiedad, la fatiga y la depresión tienden a aumentar durante la transición a la menopausia. Por eso es importante manejar el estrés de la mejor manera posible. Las formas de hacerlo incluyen calmantes naturales para el estrés, como hacer ejercicio, pasar tiempo al aire libre, meditar, buscar apoyo social, participar en una causa útil o ser voluntario, leer algo inspirador y edificante y hacer algo creativo.