¿Qué es la madre que no es un “jaguar” si su hijo llega a casa diciendo que no fue invitado a una fiesta? El rechazo duele, pero duele más el alma de la madre que la del hijo. Un niño aprende fácil y olvida rápidamente las pequeñas molestias de la vida. ¿Alguna vez te has parado a pensar que el hecho de que tu hijo no fue invitado a una fiesta te afecta más que él mismo? Probablemente, infeliz, hizo la siguiente pregunta: ¿Cómo dejaron de invitar a mi hijo los padres de tal y tal?

En este momento muchos pensamientos pasan por la mente: “No te invitaré a la fiesta de mi hijo”, “no será así, me quejaré en el colegio”. ¡Y por ahí va! No falta una idea para las madres que aman a sus hijos y toman su dolor como propio.

Quien haya visto u oído esta frase: “en medio de crisis, crea”. Creo que estas palabras deben orientar siempre a las madres hacia la educación de sus hijos. Ante los problemas que envuelven a tu hijo (¡y serán pocos!), El foco siempre debe ser la solución. Y es en este momento cuando más lo necesitará para ayudarlo.

¿No estás invitado a la fiesta? Esta es una gran oportunidad para ayudarte a desarrollar 4 grandes habilidades que serán necesarias para él a lo largo de su vida: diálogo, resiliencia, autoestima y superación.

Qué hacer en esta situación

Diálogo

Explíquele a su hijo las razones por las cuales no recibió la invitación. Explique que los padres del niño están promoviendo la fiesta y es posible que hayan optado por reducir los costos llamando a menos personas o la razón puede ser porque el espacio tiene una pequeña cantidad de niños. Hable sobre su relación con el niño. Pregúnteles si tienen afinidades, si están cerca.

De acuerdo con la edad de tu hijo, guíalo de manera que comprenda que en la vida hay muchas personas y es imposible que les gustemos a todos. Instrúyalo señalando que hay algunos que amamos mucho y, sin embargo, sus actitudes nos decepcionan.

Lo más importante es dejarle claro a su hijo que no tiene la culpa de no haber sido invitado. Puede suceder que asocie que es un tipo de castigo por haber hecho algo mal, ya que las privaciones suelen ocurrir por correcciones.

Resiliencia

Para definir el concepto usaremos como ejemplo una goma elástica. En física, el material no se rompe cuando se somete a tensión. Se estira y luego vuelve a su estado original. La resiliencia es una habilidad muy importante que hay que desarrollar en la vida de nuestros pequeños.

Los padres necesitamos ser creativos y aprender a sacar algo positivo de todo lo que puede convertirse en un factor negativo e incluso traumático en la vida de nuestros hijos. No pienses en el hecho como una exclusión, sino como una oportunidad para educar a tu hijo y prepararlo para muchas, muchas situaciones frustrantes que atravesará a lo largo de su vida.

Nunca enseñe a su hijo a alejarse de su amigo ni a adoptar una posición vengativa frente a lo sucedido. ¡Anímelo a afrontar la situación! Debe aprender a lidiar con eventos desagradables sin esconderse o huir de ellos. Esto te ayudará mucho a convertirte en un adulto proactivo que no se rendirá ante los pequeños o grandes obstáculos de la vida.

Autoestima

Cuando su hijo esté llorando porque su nombre no estaba en la lista de invitados del compañero de clase, aproveche la oportunidad para trabajar en la autoestima. Demuéstrele que el foco de sus acciones no debe ser el otro. Hazle pensar si realmente vale la pena llorar y presta tanta atención a esta situación.

Dígale a su hijo cuáles son sus cualidades y enséñele a reconocer su valor. Enfatice cuánto lo ama y respeta tanta gente a su alrededor. Ayúdelo a tener confianza en sí mismo y a tener respeto por sí mismo. Explíquele que no tiene que complacer a otros niños para sentirse seguro y aceptado socialmente.

Superando

El mundo no se detendrá porque su hijo no haya sido invitado a una fiesta, la vida continúa, incluida la vida de su hijo. ¿Cuántas cosas interesantes puede hacer ese día y esa vez? Ir al cine, hacer un picnic, ir al centro comercial, jugar con un amigo, ir al parque. Podría ser otro paseo o alguna actividad en casa. No faltan cosas para inventar. Ayude a su hijo a darle un nuevo significado a lo que parecía negativo; en lugar de concentrarse en esa pequeña fiesta, haga de su día una gran fiesta en la que él sea el invitado principal.

Psicología

Si te das cuenta de que tu hijo es un niño excluido, estás triste la mayor parte del tiempo y tienes dificultades para superar situaciones adversas, es hora de pensar en acudir a un psicólogo.

Un especialista te evaluará y con el diagnóstico será posible tomar acciones más adecuadas que te ayudarán en tu proceso de desarrollo. Aunque no sea nada grave, para la prevención siempre es bueno acudir al médico porque, como los adultos, los niños también pasan por uno u otro momento más delicado de la vida.

¡Y que no cunda el pánico, mamás! La vida es como un teatro y tú siempre estarás ahí para hacerle entender a tu hijo que siempre será el autor principal de su obra.