Una buena nutrición es la base para que tu hijo tenga una vida más saludable. Y para eso, es necesario hacer que tu hijo coma bien desde muy pequeño. Algunos padres, con la esperanza de superar el desafío de hacer que su hijo coma bien, pasan horas en la cocina preparando comidas gourmet de todo tipo, pero terminan frustrados cuando sus hijos rechazan todo esto y se vuelven más felices y satisfechos comiendo pequeños bocadillos y comida menos nutritiva.

Sea más persistente que su hijo

En muchos casos, revertir los rechazos puede tardar entre seis y doce meses y este éxito solo se conseguirá si los padres son muy persistentes y tienen mucha paciencia, sin renunciar a la oposición de los pequeños.

Por difícil que sea, céntrate siempre en el objetivo principal de esta batalla, ya que estás invirtiendo en la salud de tu hijo, fomentando hábitos alimenticios saludables desde temprana edad, que serán importantes para el resto de su vida. ¡Nunca te rindas, insiste hasta el final!

Trucos para convencer a tu hijo de que coma mejor

Para comer más verduras:

Si se resiste a ver algunos alimentos, intente combinar varios vegetales y procesarlos. Puedes utilizar esta mezcla como base para varios platos, como salsas y albóndigas, por ejemplo. Incluso con este “disfraz”, intente, en días alternos, ofrecer algunas de estas verduras junto con la ensalada de verduras.

Experimentando verduras fritas:

¿Ha pensado en intentar presentarle a su hijo las verduras fritas? Pues puedes añadirlos en la preparación de los panqueques o incluirlos en las recetas de masa, por ejemplo.

Para comer más verduras:

Ahora bien, si la resistencia es comer verduras, un gran consejo es intentar hornearlas, añadiéndolas a algunas recetas como tartas saladas y soufflés. También intente incluirlos en meriendas rápidas, haciendo pequeños pasteles o sándwiches poniendo las verduras cortadas en tiras finas.

Experimentando verduras en ensaladas:

Intenta que la presentación sea aún más atractiva, evitando el formato tradicional de ensalada que solemos comer con las comidas. Para innovar en el día a día, puedes estimular el consumo usándolos para rellenar tacos o wraps caseros a la hora de la merienda.

Para comer más frutas:

Además de las versiones de jugos naturales y tradicionales, intente hacer batidos congelando las frutas y batiéndolas con leche o yogur (aún congelado). Puede servir la bebida preparada o, después de mezclar la mezcla, congelarla en cubitos de hielo para que su hijo coma porciones pequeñas durante el día.

Experimentando el puré de frutas:

Para innovar, en el día a día, la presentación de frutas también se puede realizar con la preparación de purés de frutas. Intente ofrecerlos junto con panes, pasteles o galletas.

Probar frutas en las comidas:

Debes preguntarte: ¿frutas en las comidas? ¡No, no lo leíste mal! Le sugerimos que intente incluir frutas en las comidas principales. Para ello, puedes utilizar los propios purés de frutas o opciones de rallado como manzanas o peras, para añadir un ligero toque dulce a platos como hamburguesas de pollo, soufflés o salsas.

Para comer carne:

Si existe resistencia a cualquier tipo de carne, puede invertir en fuentes adicionales de proteína, utilizando opciones como:

  • Incluyendo huevos en sándwiches
  • Agregar lentejas a salsas y pastas
  • Añadiendo un poco de leche en polvo en la preparación de salsas y asados
  • Agregar cereal de arroz enriquecido con hierro a pasteles y tartas

Superar el deseo por la comida rápida

Todo el mundo sabe que lo ideal es mantener a tus hijos lo más alejados posible de las frituras y las comidas rápidas no nutritivas, pero como no siempre es posible, una buena alternativa es hacer tu comida rápida casera.

Los nuggets de pollo, el pescado empanado, las patatas fritas y las hamburguesas se pueden preparar en casa, utilizando ingredientes más saludables como:

  • Uso de batatas
  • Hamburguesas con especias frescas
  • Alimentos fritos en aceites vegetales menos calóricos
  • Hamburguesas con carnes magras
  • Palitos de verduras (zanahorias, remolachas, etc.) en lugar de patatas fritas
  • Uso de quesos ligeros
  • Preparación de nuggets y hamburguesas al horno en lugar de fritas
  • Preparación de jugos en lugar de refrescos
  • Opción de pan integral para bocadillos

Además de todos estos consejos, no dejes de recurrir a la ayuda de un profesional para averiguar cuáles son los mejores alimentos, para que tu hijo tenga una dieta no solo más sabrosa, sino también más equilibrada. Para ello, un nutricionista siempre será el profesional más adecuado.