Hoy vamos a hablar de un momento muy importante en la vida de los más pequeños: el período escolar. Algunos niños cuentan las horas para ir a la escuela. Otros se niegan y dan excusas para no regresar al salón de clases. Si estás pasando por esto y te preguntas “¿por qué mi hijo no quiere ir a la escuela?”, ¡Este texto es para ti!

En primer lugar, tenga en cuenta que para comprender al niño es de suma importancia mantener una comunicación abierta, cautivadora y honesta con él. Su hijo necesita sentirse seguro para hablar con usted y exponer lo que sucede. Sin embargo, si aún no hay avances, tenemos 4 consejos para que sigas adelante y descubras la raíz del problema.

Busca en la escuela y habla con los profesores

Si después de sentarse y hablar con su hijo no le dice nada que explique por qué rechaza la escuela, es hora de ir a la escuela. Tener un contacto constante con profesores que no solo te enseñan sino que también son parte de su crecimiento es fundamental para que estés siempre al tanto de lo que está pasando con el niño.

Debido a que están con el niño buena parte de la semana, los profesores pueden percibir algo que los padres muchas veces no identifican en casa, como algún conflicto entre alumnos o incluso con otros educadores. Este puede ser el punto de partida para ayudar a su hijo a superar sus miedos.

Ayude al niño a adaptarse a la nueva escuela

Los padres pueden decidir cambiar a su hijo de la escuela por varias razones, como matrícula, transporte, plan de estudios, etc. Pero cuando este cambio ocurre de manera abrupta, el niño puede no aceptar la nueva escuela, extrañar a los compañeros a los que estaba acostumbrado y encontrar extraños a los nuevos maestros.

Esto hará que te comportes de manera diferente, no quieras salir de casa y dificultará tu desempeño. En tales situaciones, es importante mostrarle a su hijo que cambiar no es algo malo.

Ten paciencia con él y ayúdalo a adaptarse a la nueva rutina. Una sugerencia extra es llevarlo a la nueva escuela con anticipación para que se sienta más cómodo con el lugar y, descubra las actividades que allí se practican y, poco a poco, se vaya soltando la inseguridad.

Verifique si tiene problemas para aprender

A veces, el niño no se desempeña como se esperaba y no aprende al mismo ritmo que sus compañeros, lo que lo deja frustrado al ver al amiguito responder la pregunta que le hizo el maestro o sacar una nota más alta en la prueba.

Por lo tanto, es importante comprender si el pequeño realmente tiene alguna dificultad y necesita más atención en la escuela. Recuerda que es fundamental respetar los límites de tu hijo. Su aprendizaje solo puede ganar cuando usted y sus maestros se unen para ayudarlo.

Asegúrese de que el acoso no sea la razón por la que su hijo no quiera ir a la escuela

Los niños no tienen muchos filtros al hablar, por lo que suelen decir lo que les viene a la mente. Cuando se exponen a un hogar donde los prejuicios y las situaciones de lucha son recurrentes, tienden a reproducir esto, aunque sea inconscientemente porque encuentran estas actitudes naturales.

Si notas que tu hijo ha cambiado su comportamiento, es tímido, su rendimiento escolar ha bajado y no quiere volver a la escuela, tal vez está siendo víctima de bullying. Si sospecha, hable con él de inmediato.

Solo a través del diálogo podrás ayudarlo, entendiendo lo que está pasando con él, lo que hacen y dicen otros niños y cómo tú, mamá, puedes ponerle fin.

No olvide involucrar a los maestros y la coordinación pedagógica de la escuela para frenar estos casos, brindarle a su hijo la asistencia necesaria y ayudar a otros niños que puedan estar enfrentando situaciones similares.

Si antes “mi hijo no quiere ir al colegio” era una frase que repetía en repetidas ocasiones, ahora verá que con nuestros consejos se superarán las dificultades y el niño volverá a tener interés en participar en el ambiente escolar.

Ahora disfruta y cuéntanos en los comentarios: ¿cómo ayudas a tu hijo a afrontar los problemas escolares?