Es muy común que un niño tiene miedo al dentista. En algunos casos, las molestias pueden acompañarlos desde los bebés hasta la edad adulta. Para evitar que esto suceda, es muy importante que los padres comprendan las motivaciones que provocan esta fobia y encuentren formas de tranquilizar permanentemente a los pequeños.

Llevar esta ansiedad al niño a menudo ocurre de forma involuntaria, pero también hay quienes ni siquiera saben cómo iniciar un acercamiento sobre el tema. Ante la desinformación, la consecuencia es no querer conocer en absoluto a este profesional. Por lo tanto, este proceso es, de hecho, bastante desafiante.

Entonces, ¿qué puedes hacer para que este momento sea más ligero? En este artículo encontrarás algunos consejos que te pueden ayudar mucho. ¡Revisa!

Cómo hablar con el niño que le teme al dentista

En la infancia, es natural tener miedo a lo desconocido. Por lo tanto, un buen consejo para ayudar a los niños a lidiar con esto es ser didáctico en las explicaciones. Antes de acudir a la consulta, aclara la importancia de tener una sonrisa bonita y saludable. Luego, hable un poco sobre cómo el dentista puede ayudar en esta misión. El idioma debe ser accesible para la edad, para ayudar a la comprensión.

Sin embargo, también es fundamental demostrar seriedad y firmeza para reforzar la seguridad del pequeño. Puedes apostar por algunos juegos divertidos con animaciones, por ejemplo. Un teatro con títeres o una presentación de dibujos puede hacer que este momento sea más liviano y traer una mayor comprensión.

Cuál es la importancia de conocer diferentes profesionales

Es muy importante tener cuidado de elegir un buen profesional para ayudar al niño. Hable con otros padres y busque información en las clínicas para conocer las especializaciones de los dentistas.

Quienes tienen experiencia con los más pequeños disponen de recursos y técnicas para un abordaje adecuado, con el fin de evitar fobias y traumas. Además, la oficina suele estar adaptada para recibir a niños de todas las edades, con el fin de hacerlos más cómodos y tranquilos durante la consulta.

Por lo tanto, un dentista pediátrico es siempre el profesional más adecuado para ayudar a acabar con el miedo al dentista. Con su compatibilidad y conocimiento de la causa, no hay duda de que las visitas regulares serán mucho menos estresantes.

Qué hacer para ayudar a los más pequeños a afrontar este momento

Algunas técnicas simples también ayudan mucho a minimizar el miedo al dentista y hacer que el niño vea este momento con otros ojos. ¡Mira lo que puedes hacer!

No comente la consulta con antelación

Una vez hecha la cita, no es necesario comentarla previamente. De lo contrario, el niño estará pensando en lo que puede pasar allí en cada momento, lo que genera un estado de ansiedad intensa.

También es importante no hablar con convicción de que «todo saldrá bien». Después de todo, si el niño tiene algún tipo de problema dental, es posible que deba realizarse un tratamiento más prolongado. A partir de ahí, perderá la confianza tanto en ti como en el profesional.

Evite términos como «inyección», «dolor», «depilación»

Deje que el dentista proponga términos como «inyección», «dolor» y «sacar» para el pequeño. Tiene una forma especial de tratar estos conceptos, en caso de que sean necesarios para explicar algún procedimiento a realizar.

Usted, por otro lado, puede manejar el problema de manera más simple. Digamos, por ejemplo, que el dentista comprobará si la sonrisa es realmente hermosa o si hay un «bicho del azúcar» allí. Sin embargo, no haga que parezca amenazante, pero demuestre que todos tenemos que pasar por este tipo de encuesta.

Dentista juega con el niño

¿Qué tal jugar al dentista con el niño? Con un poco de diversión, podrá sentirse más cómoda en la consulta de la vida real. En ese momento, ella puede interpretar el papel del paciente, mientras usted es el profesional.

Entonces puedes invertir ese orden. Finalmente, el juego puede incluir el proceso de cepillarse los dientes, usar hilo dental y conocer mejor el uso de productos de higiene bucal. Además de relajarse, el niño también refuerza los conocimientos que tanto necesita. Con un poco de magia y fantasía, se vuelve más fácil describir toda la experiencia, ¿estás de acuerdo?

Dar ejemplos de buen comportamiento

El dentista que trabaja con niños ya está acostumbrado al llanto y las rabietas. De esa manera, sabe exactamente cómo manejar el caso y qué hacer para intentar que la consulta sea un poco más relajada, mientras realiza todo el procedimiento habitual necesario.

Aún así, no cuesta nada dar algunos ejemplos de buen comportamiento para su hijo. Así, entenderá que con una determinada postura, la visita puede resultar menos laboriosa y larga de lo esperado y se sentirá más seguro la próxima vez.

Piense en algunas recompensas

El niño puede recibir alguna recompensa o premio por su buen comportamiento. Sin embargo, se debe tener cuidado al transmitirle este mensaje. Es fundamental que el pequeño entienda que esta recompensa es una justificación por haber colaborado para que todo salga bien. Por lo tanto, no acepte de antemano que recibirá un regalo. Si se hace así, puede llegar a pensar que se trata de un desafío y no de un problema de salud indispensable.

Enseñar sobre salud bucal

Por último, pero no menos importante, enséñele todo sobre la salud bucal. Reforzar que, si se realiza correctamente, el dentista estará muy contento y que el niño siempre podrá caminar con una sonrisa blanca y muy saludable.

Explique que esto no será motivo para que las consultas dejen de suceder, sino para que estén siempre muy tranquilas y agradables. Todo un incentivo para mantener los hábitos y, sin duda, evitar cualquier tipo de problema grave de salud.

Como ves, el vínculo con el profesional es fundamental para tranquilizar al niño y ayudarlo a perder el miedo al dentista. Sin embargo, también es función de los padres colaborar en la construcción de esta imagen. La suma de todos estos factores seguramente traerá excelentes resultados para todos los involucrados en la experiencia.

¿Crees que este artículo puede ayudar a otras personas a afrontar la misma situación con sus hijos?