Hablar de mentiras es lo mismo que hablar de sueños: ambos son inherentes a nuestra vida. ¿Pero lo es realmente? Es difícil imaginar un mundo que nos rodea sin la mentira. La mentira está presente en cada momento de nuestra vida. ¿Por qué la gente miente?

Otros mienten, nosotros mentimos, hay grandes mentiras históricas, los medios mienten… Los psicólogos dicen que, primero, para entender por qué la gente miente, hay que entender la causa.

Según la definición clásica del diccionario, “mentir” significa emitir algo falso, que es opuesto a la verdad, aunque lo sepas. En otras palabras, es intencional, ya que el mentiroso sabe la verdad pero elige hablar otra versión de ella.

Pero, ¿la mentira es solo para tu propio beneficio o incluso para dañar a otras personas?

¿Alguna vez te has encontrado mintiendo por miedo a decir la verdad o por impulso? ¿No hay problemas emocionales y psicológicos ocultos para los mentirosos?

Después de todo, ¿por qué la gente suele mentir?

Es muy común escuchar que “todo el mundo miente”, pero no es así. Hay sociedades y grupos sociales en los que la mentira se desaconseja desde la infancia con reglas estrictas.

Sin embargo, hemos enumerado algunas de las principales excusas que la gente usa para mentir.

Habilidad natural: algunos dicen que mentir es parte de la historia humana por el simple hecho de que para que el mundo funcione, es necesario. Esta afirmación se vuelve mentirosa como si fuera una habilidad necesaria para la conservación de la especie …

Mentir es necesario: hay para las sociedades, mentir sirve para reforzar la idea de una cultura de la corrupción que es válida, y que incluso debe fomentarse. En otras palabras, la gente miente porque siempre tiene que llevarse bien.

Omitir no es mentira: otra afirmación muy común es que omitir información es una forma ética de mentir. Esto se debe a que la información no está falsificada, sino oculta. Entonces la gente miente sin culpa.

Es importante resaltar que existen patologías como la mitomanía en las que la persona utiliza la mentira como forma de apoyo a sí misma y en este caso la causa es más profunda.

Mentir es en realidad un comportamiento social. Es decir, se aprende y se reproduce desde los primeros años de edad.

Y es por eso que es común que en la fase joven y adulta, la persona desarrolle atajos y procedimientos psicoemocionales para evitar algunos impasses y disturbios morales.

Principales razones por las que la gente miente

Como ya se dijo, mentir es un comportamiento que los niños aprenden. Y eso es porque están rodeados de adultos que mienten. El primer impulso a la mentira llega cuando pretenden aprovecharse y privilegiarse.

Independientemente de por qué la gente miente, es importante recordar que mentir a menudo daña a todos los involucrados, incluido el mentiroso. Vea las principales razones por las que la gente miente.

  1. Autodefensa

La mentira funciona, en este caso, como autoconservación. Incluso en riesgo, aparece como un mecanismo de protección.

La baja autoestima, la falta de alto control y otras razones como la ansiedad y la depresión pueden contribuir a esta necesidad de autodefensa mediante la mentira.

  1. Control

Las personas controladoras son expertas en mentir. La idea de mantener el control de las situaciones hace que la mentira parezca necesaria para mantener el poder.

  1. Miedo

Por varias razones, mentir equivale a no afrontar el problema que tienes delante. Es más fácil mentir que decepcionar a otra persona, por ejemplo.

Para no perder la aceptación social e individual, su imagen y reputación, la mentira acaba siendo un subterfugio.

  1. Inclusión

Sentirse incluido en un grupo social o ser parte de algo para personas con estos déficits emocionales hace que mentir sea un verdadero remedio.

Una simple mentira puede convertirse en una historia fantástica y una aventura personal para los oyentes ávidos de experiencias fantásticas.

  1. Incrementar la verdad

Las historias reales contadas a veces pueden parecer insípidas y aburridas. Por eso, la persona crea y aumenta un volumen a la circunstancia que en realidad no existía.

La realidad «floreciente» está creando recuerdos fascinantes. Por otro lado, también están aquellas personas que cuentan historias y mentiras precisamente porque les encantaría que estas historias fueran verdaderas, sin ni siquiera haber sucedido.

Mitomanía, el proceso patológico

Es cierto que las personas tratan sus problemas de manera muy diferente entre sí. Uno de ellos es el acto de mentir o mirar la realidad de otra manera.

Cuando la mentira se vuelve cotidiana e incluso descontrolada, es porque algo anda mal en la persona, lo que puede ser síntoma de una patología más grave, conocida como mitomanía. Las personas que padecen este trastorno tienden a mentir compulsivamente, incluso en vano.

En esta etapa, uno concibe naturalmente fantasías sobre cualquier tema. El grado de peligro es alto cuando la persona comienza a creer que su mentira es cierta, en forma de autoengaño.

Considerado una mentira patológica, este trastorno puede actuar en comorbilidad con otros, como: bipolaridad, esquizofrenia, psicosis y trastorno de la personalidad, etc.

Las causas, en general por las que las personas mienten compulsivamente, están vinculadas a factores psicoemocionales complejos como la ansiedad, el miedo, la inseguridad y la frustración.

Ya sea un trastorno o un rasgo marcado, mentir siempre es perjudicial, tanto para el mentiroso como para los demás. Y, como hemos visto, existen varias causas y consecuencias para las personas que tienen la costumbre de mentir.

El seguimiento de un psicólogo ayuda considerablemente en el tratamiento de estas patologías. A través de la psicoterapia, los psicólogos ayudan a las personas a fortalecer su autoconocimiento, autoestima y bienestar.