La mayoría de las pieles españolas son pieles grasas. Entonces, usar una prebase facial marca la diferencia en la piel, ¡sí! Vale la pena usarlo: tu maquillaje facial durará más, el aspecto será mucho mejor y mantendrá el aceite.

La palabra prebase proviene del inglés (verbo prima) y significa una primera capa preparatoria, generalmente para dar una base en alguna superficie.

La prebase es un producto que se utiliza como premaquillaje, después de la crema hidratante y antes del rostro y base en polvo. Su función es suavizar la piel, reducir la grasa, cerrar los poros y fijar el maquillaje por más tiempo.

La prebase cosmética se puede encontrar en crema, sérum, bálsamo, con color, sin color y con SPF. Existen primers específicos para cada necesidad cutánea. Están los que estrechan los poros, los que reducen la grasa, los que provocan un efecto tensor; Otros que hidratan, los que uniforman la piel y también los que disimulan las arrugas.

Tipos de prebase facial

Primer hidratante

Está indicado para pieles secas, ya que hidrata en la medida justa y deja el rostro preparado para recibir la base sin agrietarse. La prebase hidratante se encuentra más fácilmente en la versión en crema y puede ser utilizada por personas con piel joven o madura.

Primer anti-brillo

Está indicado para pieles grasas. Controlan el exceso de grasa y brillo y también son preferidos por las personas con piel con acné. Están formulados para dejar la piel con efecto mate y no contienen comedogénicos en su composición. La prebase no obstruye los poros ni hace que aparezcan nuevos granos. Este producto suele ser gel y tiene una textura más siliconizada.

Prebase con FPS

La prebase SPF es ideal para usar durante el día, ya que garantiza una protección adicional del rostro. Existen primers con SPF 15, 20, 30 y 50: solo elige la que mejor se adapte a las necesidades de tu piel y la que mejor se adapte a la ocasión.

Prebase con color

Esta opción, además de aportar los beneficios ya conocidos, tiene un color que se adapta al tono de la piel y ayuda a uniformizarla. Sin embargo, no tiene la misma cobertura que la base, lo que significa que no cubrirá todas las imperfecciones y cicatrices. Esta opción es buena para quienes quieren algo más natural en la piel.

Prebase antiseñal

Esta prebase puede tener en su composición elementos hidratantes, vitaminas, antioxidantes, minerales, entre otros activos. Son productos con fórmulas más ricas que tratan la piel dejándola más aterciopelada y con un aspecto más rejuvenecido. Este tipo de prebase suele ser utilizado por mujeres con piel madura.

Además de la prebase para el rostro, también existen prebase para la zona de los ojos y los labios.

La prebase de ojos prepara la piel del párpado para recibir la sombra, haciendo que permanezcan en su lugar, duren más y los colores se vuelvan más pigmentados. Algunas tienen colores y sirven para estandarizar el color del párpado.

La prebase de labios ayuda a hidratar y rellenar las líneas superficiales, haciendo que los labios sean más uniformes. Mantiene la durabilidad de la barra de labios.

Cuál es la función de la prebase

  • Mejora la textura de la piel, haciéndola más suave, al recibir el maquillaje.
  • Reduce la apariencia de poros y líneas de expresión. Esto se debe a que este producto tiene sustancias que promueven un efecto óptico que hace que la piel sea más uniforme, y no que el producto llene tus poros (¡como una masa!).
  • Arregla y dale durabilidad a tu maquillaje
  • Controla la grasa de la piel.

Cuándo se debe utilizar la prebase

Siempre que quieras, especialmente si tu intención es mejorar el aspecto de tu piel. Como tiene varias funciones, es ideal para que sepas qué es lo que más te gustaría mejorar. Si tu piel es grasa, es un gran aliado para dejar un aspecto más seco y uniforme. Controla los brillos y disimula muy bien los poros. También existen primers con opciones de color que van más allá de mejorar la apariencia de los poros y controlar el brillo. La prebase con pigmentos verdes, por ejemplo, es ideal para quienes quieren disimular manchas y rojeces. Úselo a diario para mantener los poros y las líneas finas ocultas, manteniendo la piel con un aspecto suave y sedoso.

Cómo usar la prebase

Primero, la piel debe estar limpia, libre de residuos y libre de grasa. Puedes tonificar o no: si la piel es muy grasa, puedes dejar la tonificación a un lado.

Luego, aplique una crema hidratante con SPF específico para su tipo de piel. Espere a que la piel absorba el producto.

Aplica la prebase por todo el rostro, con la yema de los dedos, como si estuvieras aplicando una crema hidratante. Si lo prefiere, aplique solo en la zona T del rostro. Extienda solo en una dirección y no pase la mano por la misma región varias veces. No aplique en exceso. Déjelo secar unos minutos y luego aplique el maquillaje.