Ha llegado el momento de hablar de lo que literalmente quita el sueño a cualquiera: cuando el bebé no duerme por la noche. Con gritos que resuenan a lo largo de la noche, afrontar las mañanas se convierte en una auténtica misión de héroes.

El hecho es que los bebés, especialmente los pequeños, necesitan muchas horas de descanso. Entonces, si tiene algún problema para dormir, es hora de encender su señal de advertencia. Después de todo, así es como podrá descansar más durante la noche.

¿Quieres resolver esta imagen de la manera correcta? Le enseñaremos cómo lidiar con noches tan ocupadas. ¡Revisa!

Por qué el bebé no duerme por la noche

Es normal que los bebés se despierten a veces. Cada 3 horas es el momento de amamantar y su señal de advertencia es el llanto. Esto no significa que no esté descansando como debería o que realmente haya algo mal.

Solo hay un problema real cuando al pequeño le cuesta conciliar el sueño, se pone muy nervioso o se despierta sin motivo, varias veces por noche. La buena noticia es que, al identificar las razones, es más fácil encontrar la solución.

¡Quien también quiera volver a dormir levanta la mano! Para ello, entendamos cuáles son las principales causas.

Falta de rutina

Al principio, parece que el bebé solo sabe dormir y amamantar, ¿no es así? Pero lo cierto es que tu pequeño se va acostumbrando, poco a poco, a horarios, olores y ruidos. El resultado es que se apega a ciertos comportamientos. Es el caso del bebé que necesita esa “naninha” con su olor o que siempre se duerme a la misma hora.

El problema surge cuando no existe tal rutina. Sin un “ritual”, sabemos que es mucho más difícil que el pequeño descanse. Entonces el grito agudo en medio de la noche es el resultado inevitable.

Demasiados estímulos

Antes de que tus noches de sueño se convirtieran en unos minutos acumulados, tu descanso dependía de ciertos hábitos. Ver televisión en la cama o usar el teléfono celular, por ejemplo, son acciones que dejan el cuerpo agitado y con menos probabilidades de «apagarse». Lo mismo ocurre con los bebés. O muy similar, ya que los estímulos son diferentes.

Una habitación con muchas luces o colores llamará su atención y evitará que te duermas. Además, el ruido excesivo puede ponerte alerta, y él le gritará a mamá que lo ayude en la cuna, por supuesto.

Malestar físico

Créame: a veces, el pequeño no se despierta con una rabieta. Tampoco es un plan malvado dejarte con círculos de zombies al día siguiente. En muchos casos, la incomodidad física es la causa del problema.

Una habitación muy caliente o fría, por ejemplo, hace que el cuerpecito se despierte y pida ayuda. Lo mismo ocurre con los pañales que gotean, como el famoso e indeseable explosivo. Los calambres e incluso un resfriado o una gripe pueden hacer que un bebé no duerma en toda la noche.

Explosión de crecimiento

Nuestro deseo, como madres, es siempre ver a los niños crecer sanos, ¿verdad? Por un lado, es genial ver cómo ese pequeño ser aprende más cada día. Sin embargo, nada viene gratis en esta vida, ¿verdad? En ciertos momentos, el desarrollo conduce a problemas para dormir.

Las llamadas explosiones de crecimiento son fases de transición que provocan muchos cambios. El resultado es un cambio brusco de comportamiento, incluido el sueño. La desventaja es que no hay mucho que hacer. ¡Pero no desesperes! En promedio, la fase dura 15 días y luego todo vuelve a la normalidad.

Cómo hacer que el bebé duerma toda la noche

¿Alguna vez has buscado simpatía o has hecho promesas para que el pequeño pueda descansar más? Bueno, es poco probable que esto lo resuelva, pero hay caminos que ofrecen buenos resultados.

Créame: con el cambio de algunos hábitos y la inclusión de otros es posible extender el período en el que la niñera permanece en silencio. Averigüemos cuáles son las posibilidades. ¡Vea!

Crea un ritual de relajación

Nuestra primera recomendación, por supuesto, tiene que ver con la rutina. Crear tiempo para dormir y despertar todos los días y dejar siempre la habitación en las mismas condiciones es fundamental. Sin embargo, puedes ir más lejos. ¿Qué tal crear un verdadero ritual de relajación para el pequeño?

Después del baño, dale al bebé un masaje completo con un aceite especial para pieles delicadas. Háblale dulcemente, cántale canciones de cuna y deja todo en la oscuridad. Cuando llegue el momento de ir a la cuna, estará muy inclinado a cerrar los ojos y descansar más.

Evita los malos hábitos

Hablemos la verdad: a la hora de dormir, la impresión es que todo vale, ¿no? Cuanto más tiempo pasa, menos tiempo parece tener para disfrutar de lo que queda del día. Como resultado, es común crear algunos hábitos para que el pequeño se duerma: arrullarlo, dejarlo dormir mientras amamanta o mecerlo en la carriola.

No hace falta decir que cuando se mueve y nota que los estímulos se han detenido, empieza el llanto, ¿verdad? Entonces, lo ideal es evitar estos hábitos. Relájate, pero déjalo dormir solo. Aunque tarde un poco más, tu descanso te lo agradecerá.

Asegurar la comodidad del pequeño

A nadie le gusta dormir con ropa ajustada o una sábana que parece estar en llamas por el calor. Con los bebés, no es diferente. Por lo tanto, debe asegurarse de que el entorno sea cómodo.

Controle la temperatura, evite el exceso de ruido y luces y arregle la cuna. Cuando lo uses, opta por ropa suave, adecuada a la temperatura y un pañal con protección extra. ¡Se dispara y cae!

Cuida el día

Un bebé que no duerme toda la noche generalmente enfrenta un problema durante el día. Cuando el pequeño no toma la siesta por la tarde, por ejemplo, se cansa más y, créeme, le cuesta más conciliar el sueño.

El truco consiste en hacerle gastar mucha energía durante el día, entre juegos y actividades. También debes dormir al menos una vez por la tarde para asegurarte el descanso necesario. De esta forma, tu noche será más tranquila.

Cómo sabe que es hora de ver a un médico

Puede suceder que hagas todo bien, e incluso así, el niño no puede dormir durante muchas horas. Después de probar estos sencillos hábitos, lo ideal es acudir al médico.

Recomendamos consultar al pediatra cuando todo vaya bien con la rutina de descanso y, aun así, el patrón sea incorrecto. El pequeño puede estar enfermo o incluso tener algún trastorno del sueño. En este caso, el especialista hará el diagnóstico e indicará las formas ideales de tratamiento.

Es importante vigilar esto, mamá, porque un bebé que no duerme toda la noche no solo afecta su descanso. Este trastorno también perjudica el desarrollo del niño, por lo que requiere una atención especial.

Cuando el bebé no duerme por la noche toda la rutina se complica, y eso lo sabemos. Pero, con estas pautas, tienes la oportunidad de cambiar el rumbo y, finalmente, ¡poder apoyar la cabeza en la almohada con tranquilidad!