Es muy importante tener un sistema inmunológico fuerte; después de todo, es responsable de la defensa de nuestro organismo y nos ayuda a prevenir o recuperarnos más rápido de la gripe, los resfriados y los procesos inflamatorios.

En épocas de cambios bruscos de temperatura, que debilitan el organismo y aumentan la proliferación de resfriados y gripe, siempre es mejor prevenir que curar.

Nuestro sistema inmunológico

Los músculos, ligamentos, cartílagos, piel, cabello y uñas están compuestos básicamente por proteínas. Anticuerpos, soldados de la inmunidad encargados de reconocer también a los agentes infecciosos. Esto hace que sea fácil de entender por qué comer bien es bueno para la inmunidad. Pero, aunque la proteína se considera el nutriente clave para mejorar la inmunidad, estudios recientes ya muestran que otros nutrientes también son importantes en esta defensa.

Contrariamente a la creencia popular, los entrenamientos muy vigorosos hacen que el cuerpo produzca más radicales libres, que pueden dañar las células sanas. Normalmente, el cuerpo tiene suficientes soldados para combatirlos, pero si los antioxidantes (que tienen la función de «proteger» las células) no están disponibles o si la producción de radicales libres se vuelve excesiva, puede producirse un daño inflamatorio que provoque una disminución de inmunidad.

Son precisamente los radicales libres los que aceleran el envejecimiento celular, que pueden precipitar la aparición de determinadas enfermedades y dañar el sistema inmunológico, favoreciendo la aparición de virus y bacterias. Por tanto, la dieta también debe estar llena de alimentos ricos en vitaminas y minerales con poder antioxidante. Algunos ejemplos son las vitaminas C, D y E, zinc, selenio, probióticos, aminoácidos y ácidos grasos omega-3.

Receta de jugo

  • 1 remolacha pequeña
  • 1 manzana
  • 2 zanahorias
  • 1 pieza de jengibre
  • 1 pieza de cúrcuma o una cucharadita de polvo
  • 1 cucharada de postre de semilla de girasol
  • 1 puñado de menta

Preparación: poner todos los ingredientes en una batidora y añadir 500 ml de agua. Golpea bien. Luego cuele. Antes de beber, exprima ½ limón en su vaso de jugo y bébalo después. Para que este jugo sea beneficioso para su salud, beba al menos 3 veces por semana; puede ser en ayunas o entre comidas.

Propiedades del jugo

Remolacha

La remolacha tiene vitamina C. La raíz también tiene vitaminas A, B1, B2, B5, además de sodio, fósforo, calcio, zinc, hierro y manganeso, que colaboran para fortalecer el sistema inmunológico, previniendo la oxidación celular.

Manzana

La manzana es rica en vitaminas B, C, E, potasio y fibra, que ejercen una acción protectora sobre toda la mucosa digestiva. La manzana también tiene un antioxidante conocido como quercetina, que estimula el sistema inmunológico para construir las defensas naturales del cuerpo.

Zanahoria

Betacaroteno de zanahoria, agregado a las vitaminas A, C, B2 y B3, además de fósforo, calcio, potasio, sodio, antioxidantes y fibras, regulan el azúcar en la sangre, fortalecen la salud de los pulmones y el colon y también ayudan a estimular la inmunidad .

Jengibre

El jengibre fortalece el sistema inmunológico porque es rico en antioxidantes, tiene propiedades antisépticas, antibacterianas y antiinflamatorias. Los estudios demuestran que el jengibre combate la congestión nasal, la gripe, los resfriados, la fiebre y los virus en general.

Cúrcuma (o azafrán)

La cúrcuma tiene un compuesto llamado curcumina. Los estudios han demostrado que los curcuminoides amarillos (el principal compuesto activo de la cúrcuma) aumentan la capacidad antioxidante del cuerpo, combaten el envejecimiento prematuro y las enfermedades inflamatorias.

Semillas de girasol

La semilla de girasol tiene una gran cantidad de vitamina E, que es un antioxidante, ayuda a proteger las células del cuerpo contra sustancias tóxicas, radiaciones y radicales libres.

Menta

La principal característica de la menta es la desintoxicación. Tiene la capacidad de potenciar la eliminación de toxinas que provocan sobrecarga en el organismo. Se transforman en heces, orina y bilis y se descartan por el sistema excretor.

La menta ayuda a estimular la inmunidad e incluso ayuda a hidratar la reposición de sodio, potasio y varios otros minerales que perdemos a través del sudor u orina.