En el post de hoy hablaremos de un tema de interés para todas las familias: cómo crear la rutina del bebé, una poderosa herramienta no solo para ayudar a los padres a realizar sus actividades, sino muy relevante para el desarrollo de los más pequeños.

Nadie nace sabiendo que tiene cólicos, sueño, frío o hambre. Estos sentimientos pueden asustar a su hijo y establecer una rutina de colaboración para que se sienta más cómodo y seguro.

Además, hay un problema hormonal detrás: las hormonas del crecimiento se liberan por la noche, durante el sueño. Por lo tanto, dormir bien no es solo una necesidad de los padres. Con eso en mente, ¡siga leyendo y descubra cómo proporcionar una rutina saludable para su hijo!

Enseñar tiempo a comer

Al principio, podemos pensar que la rutina del bebé debe ser rígida, lo cual es un error, ya que un niño pequeño no tiene sentido del tiempo de la misma forma que un adolescente o un adulto. Las necesidades de su hijo siempre serán lo primero, sin embargo, debe establecer algunos límites, especialmente cuando se trata de alimentos.

La hora de comer puede ser un momento estresante para las mamás, especialmente si los niños ya han comenzado el proceso de introducción de alimentos y ya no tienen la leche como alimento exclusivo. La hora de enseñar a comer no significa que tu bebé tenga que almorzar al mediodía, sino que el período de transición entre la mañana y la tarde está destinado a un determinado tipo de comida.

Crea un ritual de sueño

Quizás este sea uno de los principales objetivos de quienes buscan establecer una rutina. Después de todo, dado que el mundo es un mundo, la falta de sueño es uno de los problemas más recurrentes en torno a la maternidad. Es casi imposible no conocer al menos una madre que no sufrió en los primeros años del niño.

Por mucho que su hijo nunca haya tenido dificultades para dormir, todavía existe la posibilidad de que experimente una regresión del sueño en la infancia. La primera buena noticia es que crear un ritual para dormir puede ayudar a mejorar su comportamiento en esta etapa.

Lo ideal es que esta rutina se empiece a construir desde los primeros meses de vida. Pero no se desespere si no lo sabía: ¡la segunda buena noticia es que nunca es demasiado tarde para comenzar!

¿Conoces la canción que dice «todos los días, ella siempre hace todo»? Está más o menos ahí. Intenta realizar las mismas actividades todos los días, antes de acostarte: un baño, un masaje, leer un cuento, cepillarte los dientes, orinar o cambiar el pañal.

Intente mezclar lo que debe hacerse con actitudes que puedan calmar al niño, y repita estas acciones todos los días, en el mismo orden.

Ajustar horarios según la edad

Las exigencias de un bebé de 1 mes no son las mismas que las de un bebé de 4 meses. Tu hijo crecerá, atravesará picos de desarrollo y, muchas veces, te sentirás agotado y pensarás que todo salió mal y que todo el trabajo se perdió. ¡Pero tómatelo con calma!

El momento no es de desesperación, después de todo, estos saltos son totalmente normales. Lo importante es observar los cambios de comportamiento del niño y ajustar sus horarios. Puedes seguir haciendo todo exactamente de la misma forma, corrigiendo justo el tiempo para hacerlo. Si el niño amamanta al mediodía, puede amamantar a las once y media. Si duermes a las ocho de la noche, puedes dormir a las diez.

No todo es perfecto o sinónimo de ser lineal durante la infancia. Así que no se culpe: los cambios de horario en la rutina de su bebé son absolutamente normales, no una señal de que haya hecho algo mal. Siguiendo estos pasos, ofreces lo mejor para tu hijo y, además, podrás realizar tus actividades con más tranquilidad.