Hoy vamos a abordar un tema que preocupa a padres, abuelas, tíos y quienes conviven con los más pequeños: la hemorragia o el sangrado nasal en niños. El evento puede ocurrir con cierta frecuencia en los niños, ya que la nariz concentra una mayor cantidad de vasos sanguíneos en la infancia. Estas arañas vasculares pueden romperse espontáneamente o después de un ligero empujón, un hábito que teme a muchas mamás. Además, los días más secos pueden secar las membranas mucosas y causar sangrado.

¿Quiere saber cómo prevenir y tratar estas hemorragias menores? ¡Entonces síguelo!

Cuáles son las principales causas del sangrado nasal en niños

No es raro que los padres corran al pediatra para controlar las hemorragias nasales de sus hijos. Como decíamos, la hemorragia se origina por la rotura del vaso sanguíneo presente en la mucosa nasal, que es muy delicada en la infancia. La buena noticia es que este evento rara vez es causado por una razón más grave o preocupante, como una enfermedad o síndrome.

Si su hijo padece este pequeño problema, es posible que haya notado que ocurre con más frecuencia en determinadas épocas del año. El clima seco o propicio para el desarrollo de resfriados y rinitis aumenta la incidencia de hemorragias, que también pueden ocurrir debido a los siguientes factores:

  • fuerza al sonarse la nariz;
  • inserción de objetos extraños en las fosas nasales;
  • meter la nariz con los deditos;
  • enfermedades respiratorias, como rinitis y sinusitis;
  • exposición prolongada al aire acondicionado;
  • accidentes menores como caerse o ser golpeado por una pelota.

Si su hijo pasó por alguna de estas situaciones antes de sangrar, es posible que esta sea la fuente de la irritación o ruptura de los tejidos ubicados dentro de la nariz pequeña.

Cuáles son las reacciones más comunes y cómo afrontarlas

Independientemente de la causa del sangrado, el niño puede estar muy asustado. Y si ingiere sangre accidentalmente, puede vomitar. El síntoma no es preocupante, pero la sustancia puede irritar el estómago del niño y provocar la reacción.

Sin embargo, es importante conocer el motivo, ya que puede definir la duración de este sangrado. Por eso, es fundamental que el adulto tranquilice y dé seguridad al pequeño. Después de todo, es el papel de los padres y la familia demostrar que todo está bajo control.

Algunas golosinas pueden mejorar los síntomas y mantener a su hijo tranquilo, como bebidas frías y helados. Eso es porque el enfriamiento contribuye a que los vasos sanguíneos se contraigan, disminuyendo el sangrado, ahuyentando el mal sabor de boca, además de distraer al pequeño.

Cómo tratar el problema del sangrado nasal en niños

Ahora que conoces las posibles reacciones que se derivan del sangrado, es hora de buscar alternativas para tratar el problema y así evitarlas. Hay varias formas de detener rápidamente las hemorragias nasales. Aquí hay 6 consejos de lo que puede hacer para terminar con el problema y hacer que su hijo se sienta más cómodo:

  • improvisar una compresa: envolver una bolsa de plástico con unas piedras de hielo rotas en un pañuelo de papel suave y colocarla junto a la fosa nasal que sangra. Tenga cuidado de evitar quemaduras por congelación;
  • enseñar al niño a escupir: la sangre que gotea por la nariz y entra en la boca del niño debe escupirse, evitando el vómito;
  • mantenga al niño sentado: ¡no se desespere! Pídale a su hijo que se siente y espere hasta que obtenga los accesorios necesarios para reducir el problema;
  • reposo: indicar al niño que permanezca quieto durante unos minutos después de los procedimientos, pero nunca acostado, ya que puede hacer que succione la sangre y vomite;
  • presione la fosa nasal: incline suavemente la cabeza del niño hacia adelante, presione la fosa nasal sangrante durante 10 minutos mientras respira por la boca. Libere la presión solo después de este período y repita la operación hasta que la nariz deje de sangrar;
  • Algodón: también puede introducir un rollo muy fino, hecho de una bola de algodón, en la fosa nasal que está sangrando. Mientras tanto, recuerde comprimir el costado de la nariz.

Como prevenir el sangrado nasal en niños

El mejor y más cómodo tratamiento para el problema de cualquier niño es la prevención, y no es diferente en el caso de las hemorragias nasales. Vea algunas sugerencias:

  • aplique solución salina para mantener la humedad y la hidratación de la nariz en épocas de clima seco;
  • aumentar la ingesta de líquidos;
  • mejorar la humedad del aire mediante un humidificador o balde de agua en el ambiente donde se encuentra el niño;
  • mantener la higiene de la casa con un paño húmedo, evitando ataques alérgicos por polvo;
  • recorte las uñas para evitar cortes al pinchar las fosas nasales;
  • Comprueba que el pequeño no ha introducido algo en la nariz.

Cuando es el momento de buscar un médico

Si incluso después de todas las medidas de tratamiento enumeradas el sangrado no se detiene o se vuelve más intenso, es hora de sospechar una fractura y acudir al médico. Si ambas fosas nasales comienzan a sangrar al mismo tiempo o en otros lugares, como los oídos, también debe buscar una emergencia, especialmente si la familia tiene antecedentes de trastornos hemorrágicos.

Cualquiera sea la situación, cuanto antes busque ayuda, mayores serán las posibilidades de encontrar la causa, curar y prevenir los síntomas. La hemorragia no suele ser nada grave, pero es necesario realizar una pequeña cauterización en el sitio para detener el sangrado. El especialista más indicado para investigar las posibles causas y tratar el problema en los niños es el otorrinolaringólogo pediátrico.

Lo importante es mantener la calma y saber que la hemorragia nasal rara vez se relaciona con una enfermedad más grave. Busque un otorrinolaringólogo para brindar el mejor tratamiento para su hijo, especialmente en las épocas del año en que el clima es seco. Cuando sucede con frecuencia, el niño puede sentirse incómodo e incluso perturbar la vida familiar. ¡Invierte en prevención y vele por la comodidad del pequeño!

Es muy importante mantenerse informado sobre la salud del niño.