Está comprobado que el buen humor y el optimismo vacunan a nuestro organismo contra todo tipo de enfermedades. El funcionamiento del cuerpo mejora y varios dolores disminuyen visiblemente.

Las personas sonrientes estimulan el cerebro para que libere endorfinas y serotoninas, sustancias responsables de la sensación de placer y felicidad. Estas sustancias proporcionan una sensación de ligereza y bienestar, además de activar el sistema inmunológico. Esta inmunización ayuda a prevenir, principalmente, enfermedades provocadas por un alto grado de estrés.

La sonrisa combate la depresión y el estrés, baja la presión arterial, mejora la digestión, desintoxica el cuerpo, asusta el dolor e incluso embellece la piel. Además, si siempre estás sonriendo, la gente siempre querrá estar cerca de ti y tu vida social se verá muy favorecida.

Sonreír es un remedio sin efectos secundarios; no necesita receta médica y es gratis. Así que deje de fruncir el ceño y ríase mucho siempre que sea posible que los beneficios vendrán.

Hay alguna diferencia entre sonreír y reír

Cuanto más sabrosa es la risa o más efusiva es la risa, mayor es la síntesis de la producción de endorfinas, que pueden llamarse «hormonas de la felicidad». No hay escala: puedes reír o sonreír con mayor o menor intensidad, pero lo que cuenta es la calidad de esta risa o esta sonrisa. Esto se sentirá en la sensación de bienestar, cuanto mayor sea, mayor será la síntesis de beta-endorfinas.

Buen humor

Cultivar el buen humor debería ser una filosofía de vida para todos. Debes reconocer las emociones buenas o malas y respetarlas. Cambiar tu forma de ver la vida no es fácil, pero es muy posible con entrenamiento.

El buen humor es, ante todo, la expresión de que el cuerpo está bien. Depende de factores físicos y culturales y varía según la personalidad y la formación de cada uno. Pero, aunque es el resultado de una combinación de ingredientes, se puede ayudar con una visión optimista del mundo. Un individuo de buen humor sufre menos porque produce más endorfinas, una hormona que relaja. Más que eso: las endorfinas aumentan la tendencia a estar de buen humor. Es decir, cuanto más humorístico seas, mayor será tu bienestar y, en consecuencia, más humorístico te volverás. La endorfina también controla la presión arterial y mejora el sueño.

Qué pasa cuando nos sentimos enojados

Cuando nos sentimos enojados, nuestro cuerpo responde liberando dos hormonas que debilitan el sistema inmunológico: estradiol y adrenalina. Por tanto, los que están enfadados están sujetos a la aparición de enfermedades o al retraso en la recuperación de las enfermedades existentes. Es prácticamente imposible eliminar todos tus momentos de enojo. Por eso, lo importante es estar atento para que estos momentos sean cada vez menos frecuentes y duraderos en tu día a día.

¡Precaución! Las personas de mal humor, impacientes, irritadas, disgustadas, rígidas (incluyéndose a ellas mismas) y autoritarias viven en un proceso de tensión mucho mayor y esta tensión proporciona una descarga de adrenalina mucho mayor y en consecuencia una mayor predisposición a sufrir accidentes cerebrovasculares como infartos, angina e incluso accidentes cerebrovasculares.

Cuida tu bienestar

Esté más atento a las cosas simples de la vida: dormir mejor, caminar en una plaza, estar con amigos. Cuida bien tu cuerpo y tu mente para el bienestar y la autoestima. Intenta siempre conocerte a ti mismo para saber qué te da más placer. Todo esto conduce naturalmente a una sonrisa.

Incorpora el buen humor en tu día a día. Vístete con sonrisas y abraza el mundo con toda tu atención y delicadeza.

¿Has sonreído hoy?