Se acerca el comienzo del año y es el momento en que los padres están organizando el proceso de regreso al colegio o inscribiendo a los más pequeños en sus primeros colegios. Una fase importante que merece la atención de los responsables de que todo se haga de la mejor manera posible. Para usted, padre, madre o tutor, que está preocupado por este momento, es fundamental asegurarse de que todo sea cómodo y seguro para ellos y, sobre todo, asegurarse de que un día tan notable no les genere problemas de salud. Le mostraremos cómo evitar que su hijo se enferme de regreso a la escuela con consejos imperdibles. ¡Buena lectura!

Guíe a su hijo para que siempre se lave las manos

Un consejo precioso es animar siempre a los más pequeños a lavarse las manos antes de comer o después de terminar sus actividades lúdicas. Esto es especialmente importante para los menores, que tienen la costumbre de llevarse las manos a la boca por impulso.

Los niños tienen la costumbre de jugar con elementos que están en el piso, con tierra, en ambientes que tienen suciedad y contaminantes. Es natural y es importante que tengan este contacto. Sin embargo, se debe tener cuidado con la higiene de las manos.

Esto se debe a que esta suciedad puede causar problemas de salud, intoxicaciones, bajadas de inmunidad, entre otros puntos que aumentan las posibilidades de enfermedad en tus hijos.

Cuida el lado emocional de los más pequeños

Pocas personas comprenden la relación entre el lado emocional y la salud física de los niños. Sin embargo, existe una profunda interconexión entre estos dos puntos, tanto para los más pequeños como para los adultos.

Las personas emocionalmente frágiles, es decir, estresadas, aburridas, asustadas, conmocionadas, entre otras situaciones, pueden tener un deterioro significativo de su inmunidad, debido a las hormonas liberadas en el organismo.

¿Quieres ver un ejemplo práctico que ocurre con los adultos? Los altos niveles de estrés generan una producción máxima de cortisol en el cuerpo. Cuando se encuentra en grandes concentraciones, tiende a disminuir la inmunidad del cuerpo y la persona es más susceptible a enfermedades y problemas de salud. ¿Imagina esta relación en los niños, cuyos cuerpos aún están en formación? Complicado, ¿no?

Por eso es fundamental cuidar su aspecto emocional. Especialmente para aquellos que están comenzando a asistir a la escuela ahora. La ansiedad, el miedo a lo desconocido y la separación de los padres en ese momento tienden a causar serios problemas emocionales; algunos incluso desarrollan una fiebre emocional durante su distanciamiento de la familia en los primeros días.

Habla con los niños, explica la situación, habla de cómo será el primer día de clases, ofrece apoyo y seguridad sobre esta nueva situación y tranquilízalos sobre este momento inesperado en sus vidas.

Observa la escuela donde matricularás al pequeño

La estructura escolar puede, por descuido, acabar favoreciendo la aparición de enfermedades en los niños. Por eso es importante que los padres, antes de la matrícula, visiten el entorno para comprobar los principales puntos que pueden influir en la salud de los niños en este sentido.

Por ejemplo, las aulas deben estar adecuadamente ventiladas para evitar la proliferación de microorganismos que pueden traer enfermedades y problemas de salud a todos los más pequeños.

Imagínese un aula cerrada y sin ventilación con 20 niños, uno de los cuales tiene gripe. ¿El resultado? Existe la posibilidad de que, al final de la semana, todos contraigan la enfermedad debido a las características del entorno.

Refuerza la hidratación de los niños

Un punto importante a tener en cuenta es si los niños se hidratan adecuadamente durante el día. Recuerda que en el ambiente escolar tenderán a jugar y correr mucho más que cuando están en casa en presencia de sus padres.

Además, jugar por la tarde, debido al calor, puede provocar sudoración y, en consecuencia, un aumento de la pérdida de líquidos. Por eso es importante que los padres animen a los pequeños a hidratarse adecuadamente.

Eso es porque beber agua es un hábito. Si no se estimula, el niño tenderá a dejarlo de lado y, como resultado, puede sentirse deshidratado durante el día, aumentando el riesgo de desarrollar enfermedades y problemas de salud.

Además de estimular este hábito en los niños pequeños, es importante que también facilites la hidratación en el ambiente escolar. Por lo tanto, envíe vasos y botellas en la mochila de sus hijos para que puedan beber agua durante su estadía escolar.

Proporcionar una alimentación adecuada

Una adecuada rutina de alimentación es un componente importante para potenciar la inmunidad de los pequeños. Al mismo tiempo, los alimentos ricos en grasas, los alimentos fritos y los carbohidratos tienden a hacer que los niños sean más susceptibles a los problemas de salud, especialmente a la aparición de diabetes y obesidad en una etapa temprana.

Por ello, es fundamental que la institución educativa también valore la salud de los niños y, junto con los padres, trabaje en todos los temas de los que hablamos anteriormente. Cuando los cuidadores y los educadores trabajan juntos, ¡todos están felices!